domingo, 19 de octubre de 2008

Serrablo: una comarca de arte (4)

Seguimos por esta inagotable comarca y dejamos las iglesias para pasar a los Museos, que los hay muy buenos y originales.



Uno de ellos es el único Museo dedicado al dibujo que hay en España...instalado además en un castillo enclavado en un pueblito a seis kilómetros de Sabiñánigo, a orillas del río Aurín y a 912 m. de altitud.



Al parecer desde finales del s. XII el pueblo contó con una torre, Torre de La Res, que aparece mencionado en algunos documentos de la época. Fue sufriendo transformaciones hasta convertirse en castillo que pasó a pertenecer, por matrimonios y herencias, en el s. XV, a la familia de los Urriés que ejercieron su señorío en estas tierras hasta el XIX...

Después quedó prácticamente abandonado y ya en estado ruinoso fue cedido por sus últimos propietarios, en 1982, a la Asociación que desde este momento se propuso convertirlo en Museo de Dibujo.


Pero hubo que esperar a consolidar todos los demás proyectos de recuperación para meterse a fondo con la del Castillo. Dicen, con razón, que la paciencia todo lo alcanza y eso sucedió con esta luminosa idea concebida por Julio Gavín, entre otras cosas gran dibujante como ya hemos visto, Presidente y alma de la Asociación hasta su fallecimiento en junio de 2006.
(pinchar para ampliar)

Por fin se pudo inaugurar con todo éxito el Museo en 1986; en la actualidad cuenta con más de tres mil obras de los más reconocidos artistas. Una delicia y un regalo para los ojos recorrer sus salas.

Los datos y algunas imágenes son del ya citado libro Guía de Serrablo de José Garcés Romeo

Para m
ás información: www.serrablo.org
Teléfono, 974 48 29 81

viernes, 17 de octubre de 2008

Serrablo: una comarca de arte (y 5)



Y vamos al último Museo que nos ha sorprendido tan gratamente.
El Etnográfico. Aquel del cual nada menos que Julio Caro Baroja dijo en 1980: De todos los Museos etnográficos que he visitado creo que este es el mejor, dentro de sus limites. Creo también que es fundamental para entender el viejo mundo pirenaico".



Al acercarnos nosotros también pensamos que, afortunadamente, ahora en muchos pueblos, en muchas comarcas y poblaciones han descubierto que su pasado es digno de conservarse, de mostrarse, de no dejarle caer en la nada del olvido y el silencio,


y hay muchos Museos Etnográficos, de Artes y Costumbres populares.

Hago un mínimo recuento de los que conozco, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid: el de Pinto (puede verse en este mismo blog), el de Manzanares el Real, el de Chinchón, el de Horcajuelo de la Sierra...

(Pinchar para ampliar sobre la imagen)


Pues bien el de Sabiñanigo abrió sus puertas en 1979 en un momento muy duro, de despoblamiento de la zona, y de "rapiña" de sus elementos identificadores...Menos mal que se llegó a tiempo de recoger muchos de ellos, de darles digno cobijo para poder conocerlos, evocarlos, mostrarlos, fijarlos en la memoria, sentirlos como parte de la vida.


Está en las afueras del pueblo, en el barrio conocido como El Puente, por el que allí se encuentra sobre el rio Gállego y se instala en la Casa el Batán, una casa tipicamente pirenaica que, como su nombre indica, pertenecía a la familia de los poseedores del Batán, el molino de mazas de madera para suavizar en el río las piezas de lana. Sobre su cubierta de tejas, la recia chimenea coronada por una cabeza de toba esculpida, tradicionales en la zona y conocidas con el sonoro nombre de espantabruxas. Completa el conjunto la balconada de madera en la solana, el corralillo...Tiene dos plantas y la falsa o buhardilla que ha sido recientemente ampliada con otro edificio anexo.


Una vez más los Amigos de Serrablo están detrás y delante de todo el proyecto
Nada más entrar por el patio empedrado donde se encuentra la completa herrería transplantada desde Lasaosa



ya penetramos en otro mundo cuajado de rituales que se nos antojan mágicos, presididos por el ciclo de las estaciones y las fiestas religiosas
. Y así recorremos todos los oficios y actividades de la zona y las costumbres más arraigadas, como el absoluto respeto a los mayores, la fundamental figura del tión que era el hermano no heredero del amo. el tizón de la Navidad, la música tradicional del pirineo, las romerias y tradiciones piadosas... Y una sala muy emotiva dedicada a los pueblos que definitivamente quedaron abandonados por el éxodo, de los cuales se ha tomado como referente el de Ainielle, al que Julio Llamazares ha inmortalizado en su novela La lluvia amarilla.

martes, 7 de octubre de 2008

México en una laguna


Un largo verano de relax, lecturas, agua y paseos y... ¡cómo no! con algún bonito viaje cercano, pero sin conexión a Internet, me ha tenido alejada de mi blog, al que retorno con ganas para seguir contando experiencias viajeras

Me despedí en julio contando una escapada a la Expo del Agua de Zaragoza, tan espectacular, que me hizo evocar mi reciente viaje a México y la gran relación que tiene este enorme país con el agua...Un país que para mí, por muchos vínculos entrañables, se ha convertido en una prolongación del mio y por eso mis viajes por él, son igual de bellos y "tranquilos" que los de España.

En esta ocasión he conocido y navegado por los canales de Xochimilco, que son lo que resta de los inmensos lagos donde se inició la construcción de Tenochtitlan, la actual ciudad de México (pinchar sobre las imágenes para ampliar)

Nada mejor para hacerse una idea que mirar esta prestigiosa revista de Arqueología Mexicana (http//www.arqueomex.com)
Ahora Xochimilco es un espacio de belleza a mostrar y defender y por eso fue nombrado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad con gran acierto

Y por sus limpias aguas navegan alegres traineras y ágiles piraguas con todo tipo de mercancías, tan apetecibles como las rosas...

O las alegres artesanías de bordados para el hogar
La música acompaña, alegra y forma parte del paisaje

También podemos refrescar y comer ricos alimentos preparados ante nuestros ojos


Y contemplamos, en las orillas, las famosas chinampas, las islas-huerta, creadas por las hábiles manos de los ya lejanos primeros habitantes de la zona, que crearon un vergel en las lagunas, con su esfuerzo y su gran imaginación...






Luego las fijaron al lecho del agua, plantando en sus orillas ahuejotes, árboles con las raíces tan resistentes a la humedad que así dejaron los huertos anclados, y diseñaron calles entre las islas e iniciaron una nueva forma de asentamiento humano y una eficaz forma de producción agrícola. Fue un lugar idílico...Después otras generaciones, otros hombres, desecaron prácticamente el lago y todo se convirtió en cemento...¡Pero nos queda, afortunadamente, Xochimilco!
Las aguas que en su día fueron cristalinos manantiales que abastecían a la ciudad de México, ahora son aguas recicladas y tratadas, pero con tal esmero que podemos apreciar como son de limpias;

todos los habitantes de Xochimilco están orgullosos, con razón, de sus aguas y de la belleza del recorrido por sus canales.

Curiosamente la pista de canotaje que se construyó para la Olimpiada de 1968 se derivó de ellos.
Desde Xochimilco que está muy al sur de la ciudad, se transportaban cereales, flores y muchos productos de las chinampas al centro de la ciudad, unos 20 Km., por los canales que se utilizaban como vías lacustres.
Una de estas vías, quizá la más famosa pues ha existido y ha sido utilizada hasta entrado el siglo XX, se llamaba el Canal de la Viga. Cuando por fin fue desecado, la avenida que le sustituyó mantiene hasta hoy el nombre de La Viga.
http://www.mexicomaxico.org/Viga/LaViga.htm



...Fueron unas horas encantadoras, un encuentro con un mundo que, afortunadamente, se resiste a desaparecer, un mundo tranquilo para disfrutar con los amigos, un canto a la naturaleza que fue y al ingenio humano que le sacó tanto provecho, una alegría para los sentidos, un canto al color y a la belleza de las cosas sencillas pero hechas con arte...