domingo, 28 de octubre de 2012

El Cementerio de los Ingleses




Madrid, ya creo haberlo dicho más veces, es como un cofre donde siempre se esconde alguna sorpresa, algún lugar insólito que nunca hemos visitado, ni siquiera oído, y que nos conduce a un descubrimiento...que siempre enlaza con otros y es como hacer un gran puzzle...



 Eso me sucedió ayer sábado por la mañana cuando tuve la suerte de conocer, gracias a la información recibida desde la Asociación Vecinal Los Pinos (Retiro Sur) por medio de Antonio C. Colino, incansable buscador de sorpresas, el Cementerio de los Ingleses, del cual desconocía su existencia.




Cuando salí de la estación de Metro de Urgel (línea 5) no imaginaba la hora y media que iba a disfrutar gracias a la documentada, amena y chispeante visita que conduce David John Butler, un encantador caballero inglés,



Un cementerio creado en 1854  en Carabanchel  un pueblecito campesino por aquel entonces (el de Arriba y el de Abajo)   a tan sólo 4 km. de la Puerta del Sol, lugar de esparcimiento para los madrileños, con merenderos y ventas donde la gente sencilla iba a disfrutar de un día "de campo"...Y donde la aristocracia se construyó hermosos palacios rodeados de grandes jardines para alejarse de la Corte en  los veranos tan calurosos de Madrid.  




 La intransigencia religiosa de España no sólo se manifestaba en la vida sino incluso después de ella, no permitiendo que más allá de la frontera de la muerte los cuerpos de las personas  que aquí residían pudieran descansar "en sagrado" como se denominaban los cementerios católicos...y eso afectaba naturalmente a  muchos residentes británicos de forma que su Gobierno adquirió este terreno, en un entorno campesino, para cementerio de los protestantes aunque  muy pronto se abrió a otras confesiones religiosas, incluso también hay personas católicas que solicitaron ser enterradas en él.

Este fue el primer enterramiento de un joven de 19 años llamado Arturo...

El tranquilo paseo por el cementerio se convierte en un apasionante recorrido por  nuestra historia durante parte del XIX y del XX en la que convivieron en Madrid personajes extranjeros fascinantes en muchos sentidos, algunos muy conocidos, otros no, pero en ambos casos  creo que la mayoría de los madrileños desconocemos tanto su existencia como que  descansan aquí, entre nosotros. 

Argumentos para un montón de relatos de amor y novelas de aventuras y espionajes podrían salir de aquí... De hecho David nos menciona que María Dueñas en su novela "El tiempo entre costuras" ha desvelado alguna historia  relacionada con el Salón de Té Embassy, fundado en Madrid en 1931, por Margarita Kearney Taylor (enterrada aquí)  irlandesa que había llegado a España años atrás desde París y que, tras comprobar que en el Madrid de la época no había ningún lugar donde una dama, sin temor a la crítica,  pudiese ir sola y disfrutar de un relajado encuentro con otras amigas, fundó este Salón de Té, que aún funciona en el mismo lugar de la Castellana



El famoso fotógrafo Charles Cliffor y el fundador de Lhardy (que también organizaba con gran éxito cenas para damas solas) y el de Loewe, y el del Circo Price...y  la riquísima familia Bauer poseedora del único Panteón del cementerio que encargaron al famoso arquitecto Fernado Arbós (Panteón de Hombres Ilustres e Iglesia de San Manuel y San Benito), descansan aquí, bajo el cielo de Madrid. 

El Panteón de los Bauer, riquísima familia hebrea emparentada también con los Rotschild, y que desde la última década del XIX ocuparon el Palacio del s. XVIII en la calle de San Bernardo esquina a la del Pez, y mandaron decorar su interior magníficamente a Arturo Mélida... allí  la música más selecta y los bailes y fiestas de sociedad competían con los del cercano Palacio de Parcent...

A la salida bajo andando hasta el cercano Puente de Toledo y miro al Manzanares rodeado de sus jardines y paseosy me alegro que estén cerca del pequeño y entrañable cementerio que acabo de conocer lleno de historias...




Santa María de la Cabeza en el Puente de Toledo

Y para saber más sobre este lugar recomiendo entrar en su página (en inglés y en español)
 


 Nota. El Cementerio está en la calle Comandante Fontanes nº 7, a la altura del número 46 de la calle General Ricardos. El metro más próximo es el de Urgel.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

martes, 23 de octubre de 2012

Oña un milenio de Historia




En el año 1011, Sancho Garcia III conde de Castilla y nieto de Fernán González, otorgó a Oña el título de "condal" y fundó el Monasterio Benedictino de San Salvador en Oña, Burgos. que se convirtió en el centro religioso  más poderoso de Castilla, tanto desde el punto de vista espiritual como económico, pues de él dependían  más de 300 iglesias y 200 villas y se convirtió en el primer panteón de Reyes, Infantes y Condes de Castilla con sepulcros tallados artísticamente a finales del XV en madera de nogal y boj por Fray Pedro de Valladolid.



Desde hace veinticinco años y en memoria de todos los  sucesos que dieron lugar a esta fundación y a todos los hechos históricos que sucedieron como consecuencia, se celebra, en el mes de agosto (en torno al dia 15), una gran representación dentro del templo  en la que intervienen, como actores y como técnicos,  cientos de vecinos y que se conoce como el Cronicón de Oña al que merece la pena acudir.


Del programa del año 1999 al que tuve la suerte de asistir


Un momento de la representación. Las Cortes de León, A la derecha la zona de enterramientos de nogal y boj y las pinturas de la pasión sobre sarga
Pero antes de que llegue el verano hay otro motivo para ir a Oña y es que allí se está celebrando otro acontecimiento digno de visitarse, como es la decimoséptima edición de las Edades del Hombre que se iniciaron en Valladolid en 1988 (1) con la idea de presentar, dentro de los templos mas emblemáticos de la Comunidad de Castilla y León, todos los tesoros artísticos que atesoran siguiendo, en cada una de las muestras, un itinerario lleno de sentido religioso con los hitos del arte a que dieron lugar en cada momento.


El claustro del Monasterio


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 En esta ocasión el hilo conductor es la vida monástica y además por primera vez se ha incorporado la fotografia que se muestra espectacular en el recorrido por el precioso claustro.


El claustro, único lugar donde está permitido hacer fotos

Fotografias de monjes y monasterios españoles. 1940-1950 Reproducción digital a partir de originales en carbón directo sobre papel Fresson. Fondo Fotográfico Universidad de Navarra. Fundación Universitaria de Navarra. José Ortiz Echagüe

La exposición finaliza el cuatro de noviembre (se inauguró en mayo) por lo cual ya quedan pocos días para disfrutar las 138 obras artísticas distribuídas por toda la  iglesia, la sacristía, la sala capitular o el claustro, Espléndidas obras de arte de artistas de la talla de Zurbarán, El Greco, José de Ribera, Berruguete, Gregorio Fernández o Francisco de Goya, entre otros muchos.



sabado 6 de octubre-1
Foto obtenida de la página de Monacatus
 Y siempre, con o sin exposiciones, con o sin representación, Oña, toda la comarca de la Bureba y su entorno son un lugar de lo más recomendable para recorrer y recrearse en la belleza de sus paisajes y de sus pueblos.

Mapa del entorno de Oña, en la provincia de Burgos, cuajado de monumentos románicos y pueblos bellísimos. En el siglo X, Fernán González organizó políticamente la región, creando las Merindades como entidad político-administrativa.
Merindad de La Bureba a la que pertenece Oña (a la izquierda). Considerada por Azorín como "El corazón de las tierra de Burgos"
Una típica fachada de Oña




 (1) Los Catálogos de las Edades del Hombre son un verdadero repaso al arte sacro y es una maravilla recorrer sus páginas. Quiero cerrar este post con lo que don José Eugenio Velicia Berzosa, alma de esta idea y de la realización de las Edades, escribió en el catálogo correpondiente a la primera exposición de Valladolid





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domingo, 21 de octubre de 2012

Guadalajara un descubrimiento (1º)



   GUADALAJARA

Tan cercana a Madrid y tan desconocida… Muy valorada en tiempos romanos y árabes, con una importante población judía, habitada y ennoblecida largos años por la poderosa familia de los Mendoza,  Duques del Infantado, se puede contemplar en ella las distintas tendencias del arte: desde la elegante belleza del gótico flamígero,  al imaginativo y singular mudéjar  y a  la majestuosidad de los primeros edificios del renacimiento español… Arquitectos como Alonso de Covarrubias, pintores como el florentino Rómulo de Cincinato, mecenas como el Cardenal Pedro González de Mendoza, o el médico y humanista Luis de Lucena y, en épocas más actuales, el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, han dejado en ella recuerdos imprescindibles.
Y no debe olvidarse que desde ella inició Camilo José Cela su "Viaje a la Alcarria"…

Los romanos la llamaron Arriaca, que significa “camino de piedras”   quizá en atención a que estaba en la ruta de la gran calzada romana que unía Mérida y Zaragoza.


IZRAQ IBN-MUNTIL (s. IX) GOBERNADOR DE LA CIUDAD ÁRABE Y NACIDO EN GUADALAJARA


Los árabes la nombraron Wad-al-Hayara, de donde procede el actual, y que probablemente quería decir “valle de los castillos” pues la jerarquía árabe toledana, siendo consciente de la importancia estratégica de la zona del valle del rio Henares, construyó en ella las fortalezas de Guadalajara, Hita, Jadraque, y Sigüenza, para impedir el paso de  los cristianos del norte.



 El puente que cruza el Henares a su paso por Guadalajara es de origen romano y al parecer se conservan las enormes piedras talladas que pusieron en su lecho. Pero la principal edificación del este puente la hicieron los árabes en la segunda mitad del siglo X para dar fácil acceso a una de sus ciudades más importantes de la Marca Media. 

El puente árabe desde el nuevo


En 1757 lo derrumbó una fuerte inundación y lo restauró, por orden de Carlos III, el arquitecto montañés Juan Eugenio de la Viesca. Más tarde, en el XIX, se eliminó su pretil de piedra y esa “chepa” característica de los puentes medievales.


EL puente nuevo frente al árabe
 Hoy día sigue, afortunadamente, en pie, cumpliendo su misión de  vía para cruzar el río y  aguanta el peso del tráfico de ida (hasta hace poco era de ida y vuelta) desde el centro de la ciudad a la zona de la estación del tren… Incluso ahora que frente a él se ha construido uno  amplio y moderno pero de una sola dirección… Que no alcanzo a entender porqué  no le sustituye totalmente y permite recuperar la imagen íntegra del venerable puente que,  convertido  en peatonal, permitiría un paseo tranquilo para disfrutar de la vista del río y dar otra visión de la entrada a la ciudad…


Las ruinas del alcazar en la calle Madrid
Visión que seria muy completa si también se habilitaran las cercanas ruinas del alcázar y sus murallas… Otras dos edificaciones fundamentales de que la dotaron los árabes  y más tarde, a partir de 1083, fueron rehabilitadas y fortalecidas por los cristianos. Las murallas, que rodearon totalmente le ciudad medieval, hoy han desaparecido salvo algún escaso muro y alguna de sus puertas.

Las ruinas del Alcazar en la calle Madrid

En cuanto al alcázar fue muy utilizado como residencia de miembros de las familias reales, como las dos infantas doña Isabel y doña Beatriz, hijas del rey Sancho IV y doña María de Molina, a las que se concedió el Señorío de Guadalajara. En él se celebraron Cortes con asistencia de los reyes de la dinastía de Trastamara Juan I y Juan II. Y también lo ocuparon un tiempo las princesas doña María  y doña Juana  hijas de Carlos V…

Más tarde se utilizó como Cuartel y hoy son nostálgicas ruinas que se merecen mejor suerte y ser debidamente restauradas



 y así  la la llegada a la espectacular fachada del Palacio del Infantado darían al viajero idea de la justificada grandeza y fama de que gozó Guadalajara.



Si en todos mis recorridos intento seguir la fórmula, para mi tan acertada del “viaje tranquilo”… del viaje lento o “slow”,  en Guadalajara puedo decir que me he superado a mí misma…Hace años y gracias a varios folletos obtenidos en Fitur empecé a visitar la ciudad que me sorprendió… Pero ahora, cuando pensaba incluirla en mi blog viajero, me di cuenta, leyendo varios libros, que me faltaba muchísimo por conocer y valorar…Así que aprovechando los largos y agradables días de septiembre y las ventajas del tren de cercanías, he iniciado unos días “tranquilos” de visitas a la ciudad que espero poder reflejar fielmente.

(Continuará) 

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sábado, 13 de octubre de 2012

Guadalajara, un descubrimiento (2º)







Y nos acercamos al Palacio del poderoso linaje de los Mendoza que está precedido de una gran explanada que permite contemplar su gran fachada de una vez. 

Palacio del Infantado, fachada pricipal. Por Jenaro Pérez Villamil (1840)

Así ha estado siempre situado para deslumbrar a los que entraban a Guadalajara desde el puente, subiendo la cuesta del populoso barrio donde vivían los cacharreros, llamado por ello de la Alcallería.


  El que eligió este gran espacio fue el  primer Mendoza nacido en Guadalajara  don Pedro González de Mendoza que alzó aquí  su casa en 1376, con amplia plaza delantera y buen jardín al poniente…espacios que por fortuna se han respetado (lo que no sucedió con su casa)... y que vamos a recorrer mientras recordamos algo de la historia de este gran palacio.




 Es necesario saber que el siglo XV castellano, fue el siglo de los Mendoza,  un gran linaje, que arranca de los señores de Llodio en tierras de Álava y está documentado desde el siglo XII. La rama principal estaba formada por ricos hombres  que fueron incrementando su patrimonio por compras y a través de matrimonios cada vez más ventajosos, creando inmensas posesiones y mezclando unos linajes con otros, de los que, a su vez, se escindían otros nuevos…

La galeria que da al jardin en la fachada de poniente se construyó hacia 1496
Eso es lo que hizo un hermano del señor de Llodio (que fue "el octavo abuelo" del famoso Marqués de Santillana) al dejar Llodio e instalarse en el solar de Mendoza (a 12 km. de Vitoria).




  Gonzalo Yáñez de Mendoza nació en Álava y fue el primero de los Mendoza que entró al servicio de Alfonso XI, al declararse los señores de Álava vasallos del rey de Castilla en 1332. Con él  comenzó la rama alcarreña de los Mendoza  dando origen a uno de los linajes nobles más poderosos e influyentes del país, el de los duques del Infantado. 

Detalle de la fachada de poniente
No obstante los nombres (el de pila, más el patronímico y la alcuña o sobrenombre) se siguieron  transmitiendo en un afán de perpetuidad y como demostración externa del valor del linaje, sobre todo los de antepasados famosos, para dejar bien clara la genealogía…


Don Gonzalo fue padre de Pedro González de Mendoza, nacido ya en Guadalajara hacia 1340, que alzó aquí su Casa, como hemos dicho, para  símbolizar que el linaje no se asienta sólo en los lazos de sangre sino en un lugar estable o solar…"Que muestre solar quien quiera mostrar hidalguía"






Pero es sobre todo conocido por ser  “el héroe de Aljubarrota”, la desastrosa batalla (14 agosto 1385) que perdieron los castellanos en Portugal y en la cual el rey Juan I, salvó su vida gracias a don Pedro que le cedió su caballo para que pudiera huir mientras él la perdía.

Entrada al Palacio y al fondo el gran patio de los Leones


 Más  cambiaron las modas arquitectónicas y aunque hay algún testimonio escrito que definen aquella mansión como magnífica, uno de sus descendientes, el II Duque don Iñigo López de Mendoza, hacia 1480, decidió derribarla  y edificar un Palacio completamente nuevo. La elegante y original  fachada y el magnífico patio se finalizaron en 1483 y todo el Palacio, con los riquísimos artesonados y frisos labrados como no había otros,   en 1497.

 Pero en piedra sólo estaba construida la fachada y el patio, lo demás era de argamasa, adobe y sencillo enyesado…todo recubierto, eso sí, de fastuosas alfombras, ricos tapices, costosos muebles y los riquísimos artesonados que le hicieron tan famoso.


Y siguió pasando el tiempo y en 1569, el V Duque, Don Iñigo López de Mendoza (ya hemos dicho que era costumbre repetir los nombres y apellidos de los antepasados ilustres para que se perpetuaran y dieran constancia de la permanencia del linaje) introdujo grandes reformas sobre todo en la fachada y en el patio, no muy afortunadas a juicio de algunos, ya que eliminó los pináculos en ambos y los ricos calados del patio que marcaban su gótico estilo. Lo más positivo fue la contratación de uno de los pintores italianos que estaba decorando el Escorial,  Rómulo Cincinato que entre 1578 y 1580  pintó algunos de sus salones como podremos ver. 



Pero el gran daño fue el causado por las tropas sublevadas durante la guerra civil que bombardearon indiscriminadamente Guadalajara el dia 6 de diciembre de 1936. Las bombas caídas sobre el Palacio  incendiaron sus techumbres y todo el edificio ardió durante 3 días …Se perdieron totalmente los artesonados mudéjares del fabuloso Salón de los Linajes, considerados los mas bellos del  mundo y otros muchos artesonados y frisos que eran piezas únicas.


El Cardenal Pedro González de Mendoza (Guadalajara, 3 de mayo de 1428 - † 11 de enero de 1495),
  Hace años se inició su restauración, y hoy podemos admirar y disfrutar de una parte de su belleza…e imaginar y sufrir por lo perdido. 

(Continuará)

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