miércoles, 20 de abril de 2022

TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (2)

   TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (2)


Voy a evocar algunas de las visitas y paseos inolvidables que he tenido la gran suerte de disfrutar por Toledo.  

Por ejemplo, en el ya lejano 2007 visitamos la exposición “Hispania Gothorum. San Ildefonso y el reino Visigodo de Toledo en el Museo de Santa Cruz, al que se accede por el Arco de la Sangre (¡que nombre!) bajando desde la Plaza de Zocodover a la calle Miguel de Cervantes donde se encuentra el antiguo y grandioso Hospital.

 

El Arco de la Sangre con la figura de Cervantes 


Y el antiguo Hospital de Santa Cruz, fundado por el Cardenal Pedro González de Mendoza (1428-1495) como hospital general y para acogimiento de niños expósitos.


En la portada contemplamos primero las figuras

del Cardenal Mendoza adorando la Santa Cruz  

y las de santa Elena, san Pedro y san Pablo,

 Y más arriba se representa la leyenda sobre el abrazo de san Joaquín y santa Ana, ante la Puerta Dorada de Jerusalén.


 

 La exposición fue muy ilustrativa, contando y visualizando muy bien la historia de este pueblo "bárbaro", llegado del norte de Europa que, por un gran cúmulo de circunstancias, entraron a la Hispania romana muy a principios del siglo VI, como conquistadores, y que aquí se quedaron y aquí fundaron un reino. Dos siglos justos duró este reino, y en esos doscientos años sucedieron muchas cosas que la exposición nos iba mostrando.


 Y también es imprescindible ir a
la iglesia de San Román, de las más antiguas de Toledo, donde se encuentra el Museo de los Concilios visigodos, y  donde hay que  admirar, entre otras cosas, sus románicas pinturas murales del siglo XIII. 

Frente a la iglesia vemos una estatua de Garcilaso de la Vega el caballero y poeta que tanto amó y cantó a Toledo…

 
También hay aquí una casita donde una lápida recuerda que allí estuvo santa Teresa y empezó a escribir el libro de su vida…

 


 La iglesia de san Ildefonso de los Jesuitas, situada en la parte más alta de la ciudad, hace tiempo preparó sus torres para poder contemplar, desde ellas, unas espectaculares vistas de Toledo. Se encuentra esta Iglesia en la calle Alfonso X el Sabio, y fue edificada sobre el lugar donde nació san Ildefonso, patrono de la ciudad.

Iglesia de los Jesuítas
Los campanarios


Las impresionantes visitas desde arriba del camapanario

Seguiremos paseando Toledo y descubriendo algunos de sus bellos rincones...

 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

 

 

jueves, 14 de abril de 2022

             TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (1)

Cuando se llega a Toledo por carretera, procedente de Madrid, sorprende esta gran escultura sobre alzado pedestal que se instaló aquí en el año 2003, dedicada a Alfonso VI (¿?1040 - Toledo 1109) que conquistó Toledo en 1085,  el mismo año en que también ocupó Magerit (Madrid). 

Es obra del escultor Luis Martín de Vidales (Villaviciosa de Odón, 1950). La estatua mide 6,40 m. de alto y pesa más de 6.500 kilos. En el amplio entorno que rodea al monumento hay muestras del  reconocimiento a las tres culturas toledanas: judía, musulmana y cristiana.

El nombre de Toledo proviene de "Toletum" que significa: levantado en alto, y es una ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1987.


 Toledo - nos dice don Benito Pérez Galdós - es una Historia de España completa. Y tiene mucha razón: Unos historiadores creen que fue fundada por Roma en el 192 a.d.C. que la convirtió en una plaza fuerte por su magnífica situación...  Después en el 418 llegaron  los visigodos y tres siglos después, desde el 711 y durante cuatro siglos, fue sarracena. A continuación perteneció al Reino de Castilla-León y a partir de los Reyes Católicos a la Monarquía.

 Es decir, que Toledo recibió el gran depósito de todas estas diferentes culturas y en la Plaza de Zocodover se hablaron todas las lenguas de Europa, residieron reyes y se celebraron Cortes e importantes Concilios.

La más remota referencia al Obispado de Toledo es del inicio del siglo IV (año 305), pues quedó reflejado en las actas del Concilio de Elvira, celebrado en Granada, entre el 300 y 303. Era un momento muy conflictivo debido la persecución del emperador  Diocleciano, emperador de Roma desde el 284 hasta el  305. 

En estas persecuciones murió martirizada en Toledo Santa Leocadia, una de las santas de culto más antiguo de España,​ ya citada en los calendarios de los  mozárabes (así se denominaban a los hispano-romanos que vivían en territorio musulmán durante la dominación islámica). La prisión y muerte de Leocadia fue narrada en un relato del siglo VII.

El convulso siglo VI

 Tras la caída del Imperior romano llegaron a España los visigodos que tras su derrota en el 507 en la batalla de Vouille a manos de los francos, se vieron obligados a desplazarse con su población a Hispania, La nueva capital la situaron en Toledo y aunque no se tiene constancia del momento exacto, se cree que fue durante el reinado de Atanagildo (555-567).

La posterior conversión del rey Recaredo divide su historia en dos grandes períodos: el Reino visigodo arriano (507-589) y el Reino visigodo católico (589-711).


En el año 589 el Rey Recaredo, durante el III Concilio de Toledo,  adjuró del arrianismo, la religión oficial del pueblo godo en su reino,  en presencia de su esposa la reina Badda y del Arzobispo Leandro,con la consiguiente integración de los hispano-romanos en el estado visigodo. 

 El pintor Antonio Muñoz Degrain (Valencia 1840-Málaga 1924) realizó este óleo sobre lienzo de 350x550 cm. que se encuentra en el Senado. 

 En el año 610 los Visigodos la hicieron la capital más rica y esplendorosa de su reino... pero la irrupción islámica a partir de la batalla de Guadalete, en 711 puso fin al Reino visigodo de Toledo y sólo los mozárabes (hipano-romanos que vivían en territorio musulmán en la península ibérica durante la dominación islámica) quedaron en ella con su propio culto.

 Tanto hay que conocer de la historia de Toledo y tanto que admirar, que lo iremos haciendo poco a poco. 

Ahora vamos a ver una panorámica desde lo más alto del complejo de San Pedro Mártir, pegado a la iglesia de san Román, a la de san Clemente  y a la de san Juan Bautista cuando todo pertenecía a los dominicos ... Y nuestra admiración no tuvo límites: allí estaba la mara­villa de la ciudad de Toledo a nuestros pies, y la altane­ra torre de la Catedral Primada, rodeada por el apretado caserio, casi a nuestra misma altura...y también el Alcázar ¡Vaya grandioso escena­rio!



 

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miércoles, 30 de marzo de 2022

 PASTRANA: MÁS SORPRESAS  (Y 3)

 

 

Una de ellas es la de sus tantas veces fotografiada "Fuente de los cuatro caños", muy cerca de la calle Mayor y de la plaza del Ayuntamiento.  Es un pilón octogonal del que brota el agua de un manantial cercano, con cuatro caños cada uno apuntando a cada uno de los señalados por la rosa de los vientos... Construída en 1731 en tiempos era centro de la villa, pero afortunadamente sigue situada en su pequeña plaza y rodeada de edificios tradicionales.

También en sus estratégicos arcos,  que enmarcan otros espacios, encontramos lápidas que nos cuentan historias...como la de Camilo José Cela que en el año 1946 por aquí pasó.

 "VIAJE A LA ALCARRIA: En esta cliudad estuvo C.J.C. los días 13, 14 y 15 de junio de 1946. "A la mañana siguiente cuando el viajero se asomó a la plaza de la Hora, la primera sensación que tuvo fue la de encontrarse en una ciudad medieval"  

Camilo José Cela Trulock (Iría Flavia, Padrón, La Coruña1916- Madrid 2002) Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1987,  Premio Nobel de Literatura en 1989 y  Premio Cervantes en 1995.

Pero la que más sorpresas nos reserva es su gran Colegiata pues  además de su impresionante órgano, que tuvimos la suerte de escuchar,

 
cobija los famosos tapices de la colección de Alfonso V de Portugal, tejidos en Flandes  por encargo de la Casa Real portuguesa, y que pasaron a la familia de los Mendoza  y estuvieron colgados en el palacio del Infantado de Guadalajara.


 

El rey de Portugal Alfonso V (Sintra 1432-Lisboa 1481) centró su atención en el norte de África, pues durante el reinado de su abuelo Juan I se había conquistado Ceuta en 1415 y ahora él quiso ampliar estas conquistas. En 1458 conquistó Alcazarquivir y tambien Tánger (ganada y perdida varias veces entre 1460 y 1464) y Arcila (en 1470). Estas conquistas le proporcionaron al rey el apodo de el Africano.

Las escenas de estas batallas representadas en los tapices, que ahora vemos en Pastrana, se realizaron a partir de 1471 en alguno de los talleres activos de las principales ciudades
del sur-oeste de Flandes (Tournai, Brujas o Bruselas), como una crónica gráfica que fija en imágenes realistas la historia de la conquista de las ciudades de Arcila y Tánger  Son seis tapices pertenecientes a dos series, cuyo protagonista es el rey portugués. 


 Aquí en una parte del que representa  la toma de Tánger, y entre la gran cantidad de personas que huyen aterrorizados de la ciudad, vemos a un niño de la mano y a una niña  en brazos...Esto era en el siglo XV, ahora en el XXI esa misma escena se está repitiendo en Ucrania...

Los tapices, son muy valorables por su gran realismo en la representación de las armaduras, los escudos, las armas, los navìos etc. por lo que son considerados un auténtico documento histórico. Pero también se presta gran atención a los motivos vegetales: árboles frutales, y diminutas flores que forman una especie de alfombra vegetal. 

Los tapices son citados por vez primera como propiedad de la Casa del Infantado en el inventario y tasación que se hizo en el año 1532 en Guadalajara, a la muerte del III duque, Diego Hurtado de Mendoza (1461-1531). Este noble, que mantuvo excelentes relaciones con Fernando el Católico y con Felipe el Hermoso, formó a lo largo de su vida una gran colección de tapices, algunos heredados de su madre y de su tía Mencía
de la Vega y otros adquiridos. 

Y fue en el testamento de la octava duquesa del Infantado, Catalina Gómez de Sandoval,(1616-1686) casada con el IV duque de Pastrana, Rodrigo de Silva y Mendoza, cuando aparecen ya como cedidos a la iglesia de Pastrana.

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7340166.pdf

 En este enlace podemos ver la tesis doctoral de Margarita García Calvo, Dra. Hª del Arte, sobre los tapices de Pastrana.


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martes, 22 de marzo de 2022

 PASTRANA LLENA DE SORPRESAS (2)


Ya desde la Plaza de la Hora, que hemos visitado, se divisa dominadora su gran Iglesia-Colegiata. Fue levantada originalmente en el siglo XIII por los Caballeros de la poderosa Orden de Calatrava como una iglesia dedicada a la Virgen de la Asunción. En el XV se amplió y se creó la bella portada gótica que aquí vemos. 

 Pero fue en el XVII cuando tuvo su mayor transformación por orden del arzobispo Fray Pedro González de Mendoza, hijo de los primeros duques de Pastrana, que elevaron la iglesia a la categoría de Colegiata.

 

Antes de entrar a visitar la Colegiata me fijé, en este espacio de la fotografía superior, donde destacaba una lápida sobre el muro... siempre que veo una lápida me detengo para leer a quien está dedicada y sí, como me sucede a menudo, no conozco al personaje, apunto el nombre y en cuanto puedo intento averiguarlo.

     
Al poeta J. Antonio Ochaita 1905-1973

Y así me he enterado de que José Antonio Ochaíta García fue un dramaturgo, poeta, folclorista español y cronista oficial de la provincia de Guadalajara, que había nacido en 1905 en Jadraque...y que falleció aquí en Pastrana el 18 de julio de 1973.

Pero cuando digo "aquí" es que fue exactamente en este lugar, en el atrio descubierto y antiguo cementerio, y durante  uno de sus recitales poéticos cuando  sufrió un derrame cerebral que le llevó a la muerte sobre el escenario, mientras declamaba su último poema “Manos nuevas, para mi tierra vieja”.

Su biografía es muy interesante y en la entrada de "José Antonio Ochaita García" de la Real Academia de la Historia  en internet encontramos un buen resumen de su vida y de su trayectoria poética.
https://dbe.rah.es › jose-antonio-ochaita-garcia

De este enlace entresaco este párrafo:

 "El auge de la llamada copla española le llevó a figurar como letrista de canciones de éxito junto a Rafael de León, componiendo canciones para las más importantes cantantes de la época, Concha Piquer, Antoñita Moreno o Gracia Montes. Junto al también letrista Xandro Valerio y el músico Juan Solano, formó el trío Ochaíta-Valerio-Solano, componiendo cerca de mil canciones de éxito, entre las que figuran títulos como “La Lirio”, “Me casó mi madre”, “Eugenia de Montijo”, “Cinco Farolas” o “El Porompompero”, poniendo letra y música a infinidad de películas, como Bienvenido Mister Marshall. Colaboró en los periódicos Nueva Alcarria y Flores y Abejas, de Guadalajara, en la fundación de “Alforjas para la Poesía”, y la institución de los llamados “Versos a medianoche”, dando a conocer la poesía a través de recitales".

 Seguiremos caminado por Pastrana y encontrando más sorpresas.

 

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sábado, 19 de marzo de 2022

             PASTRANA LLENA DE SORPRESAS (1)

 
 
 
Hacía mucho tiempo que no iba a Pastrana. Siempre que la he visitado me ha admirado y sorprendido, pero nunca había escrito nada sobre ella aquí. Hoy, después de una reciente y muy documentada visita, me he decidido a hacerlo. 

Además de las últimas y buenas explicaciones del guía, he consultado varios libros, uno de ellos el titulado: "PASTRANA. Apuntes de su historia, Artes y Tradiciones" de Manuel Santaolalla, editado en 1979 y que en su inicio dejó esta dedicatoria:

    A la memoria de don Mariano Pérez Cuenca (q.e.p.d.) capellán mayor que fue de la Colegiata de Pastrana, cuya paciente labor de investigación histórica, es pilar fundamental de todo cuanto se ha escrito sobre esta villa". Con el reconocimiento de el autor. 

 También es muy recomendable el libro de Antonio Herrera Casado, gran cronista de Guadalajara, titulado "Pastrana, una villa principesca"  de la editorial aache.

Pero para conocer más a fondo las circunstancias y los personajes que tejieron una  parte de la historia de Pastrana, hay que recurrir al tomo VI de las obras completas de Gregorio Marañón, dedicado a "Antonio Pérez: el hombre, el drama, la época". 

 En el capítulo XVI titulado "Desde el crimen al arresto", conocemos que el desencadenante del drama fue el asesinato de don Juan de Escobedo, secretario de don Juan de Austria, medio hermano de Felipe II, la noche del 31 de marzo de 1578, en la calle de La Almudena muy cerca del Alcazar y del palacio de la princesa de Éboli.

 Pero hasta dieciseis meses después, exactamente hasta el 28 de julio de 1579 no se llevaron a cabo, sin juicio previo, las detenciones de la citada princesa de Éboli y del secretario del rey, Antonio Pérez, bajo la acusación de haber promovido el  asesinato de don Juan de Escobedo. Algo que al parecer nunca se pudo llegar a comprobar.

Pero el castigo fue terrible.

Vamos a conocer los diversos lugares donde la princesa de Éboli fue encerrada, aunque el más conocido fue precisamente el de Pastrana, donde falleció.

 El pueblo de Pinto

 En el pueblo de Pinto la princesa estuvo durante seis durísimos meses en esta torre, del siglo XIV, donde también estuvo en otro periodo el secretario del rey, Antonio Pérez... y también confinada con sus hijos, estuvo su abnegada y fidelísima esposa, doña Juana de Coello, acusada de ayudar a huir a su marido.

 Hoy dia, convenientemente restaurada, la torre es visitable. 

 El pueblo de Santorcaz

En febrero de1580 se traslada a la princesa al Castillo de Santorcaz.

 En Santorcaz,  muy cerca de Alcalá de Henares y ya casi en el límite con Guadalajara, encontramos una insólita fortaleza medieval, con una iglesia adosada a los restos de lo que fue un castillo de los arzobispos de Toledo. 

 Santorcaz

 Lo mandó construir a finales del XIV el arzobispo de Toledo Pedro Tenorio (Talavera de la Reina 1328 – Toledo,1399) y  mediado el siglo XV fue ocupado por otro poderoso arzobispo, Alfonso Carrillo de Acuña (Carrascosa del Campo 1410- Alcalá de Henares 1482) que también lo convirtió en cárcel para clérigos o personajes muy principales. Queda constancia de que aquí estuvo también preso varios años Francisco Cisneros, (Torrelaguna 1436-Roa 1517) cuando siendo arcipreste en Uceda se enfrentó a Carrillo.

Aquí estuvo la princesa un año entero y  desde aqui, y muy enferma, se llevó a cabo su definitivo traslado en febrero de 1581 a Pastrana. 

EN PASTRANA

  Completamente reducida "a las  habitaciones del torreón de su palacio - nos cuenta Marañón - su vida fue un martirio durante los días interminables de los diez años que sobrevivió a la sentencia. Y aunque escribió varias cartas pidiendo clemencia, nunca fueron atendidas"

 
Esta ventana enrejada era la única a la que podía asomarse y solamente durante una hora al día, mientras las escasas habitaciones adyacentes estaban separadas del resto del soberbio y amplio palacio por una gran puerta cn poderosas cerraduras. 

Pero cuando en la primavera de 1590 Antonio Pérez logró escapar de la justicia del Rey, su ira se volcó en la prisionera y entre otras medidas mandó colocar una tupida celosía en la reja.

Solo la acompañaron en estos años su fiel hija menor, también llamada doña Ana, y algunas criadas. Su hija, al morir la princesa, ingresó como religiosa en el convento de franciscanas de Pastrana, hasta su muerte. 

El 12 de febrero de 1592 a los 52 años falleció, según el doctor Gabriel Simal médico de Pastrana, por obstrucciones en el hígado y en el bazo, y melancolía hipocondríaca.


Salimos impresionados de la pequeña habitación con su reja y de todo su horror...pero seguimos visitando la bella  Pastrana.


Si queremos conocer más cosas sobre Pinto y de Santorcaz, en este mismo blog, estos son los enlaces: marcar y pinchar encima de cada uno.

  http://rutastranquilas.blogspot.com/2007/11/pinto-un-pueblo-que-ha-sabido-crecer.html

https://rutastranquilasmadrileñas.es/edificios/santorcaz-una-fortaleza-medieval/

 

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domingo, 6 de marzo de 2022

 

 La Virreina de Perú en Chinchón (y 3)  

Cuando subimos a lo más alto del pueblo divisamos los restos de su antiguo castillo


y nos situamos junto a la torre que no tiene iglesia

y junto a la Iglesia que no tiene torre... y que hemos admirado desde la Plaza

Pero aún nos queda allí arriba otra inesperada sorpresa: este busto de joven mujer y en cuyo pedestal leemos:


 


 El pueblo de Chinchón a Doña Francisca Enriquez de Rivera, condesa de Chinchón, Virreina del Perú. Descubridora de la Quina en 1629

 Ella fue la segunda esposa del cuarto Conde de Chinchón,  Luis Jerónimo Fernández de Cabrera, nombrado por Felipe IV como Virrey del Perú, y con él partió hacia Lima.  Al poco tiempo de su llegada enfermó y los médicos no daban con su mal que cada día se iba agravando, hasta el punto de temer por su vida pues la fiebre no remitía y tampoco asumía ningún alimento. 

Una de sus sirvientas india, que la tenía gran cariño por su bondad, la animó a que bebiera una sustancia disuelta en agua, que los pueblos andinos utilizaban desde tiempos remotos para combatir estados febriles como el que ella padecía.

Los médicos lo rechazaron y también por tanto su marido, pero ella en vista de que cada vez se encontraba peor le pidió a su sirvienta que se lo preparara... y tras varias tomas la virreina se recuperó totalmente. 

Aquello que la había sanado era quinina, componente extraído de la corteza del árbol de la quina, previamente machacado y convertido en polvo. Gracias a su determinación de probarla y a su pronta curación la quinina cobró gran importancia para los españoles, exportándola pronto a Europa dadas sus ricas propiedades medicinales, que curaban la malaria y el paludismo. De hecho, más de un siglo después de aquella providencial sanación de la virreina del Perú y condesa de Chinchón, el célebre naturalista sueco Linneo (Suecia 1707-1778) bautizó como 'cinchona' a esta especie en recuerdo precisamente a su descubridora accidental, doña Francisca Enríquez de Rivera.

A España aquel producto natural llegó en torno a 1641, de manos del propio médico del virrey del Perú, pues cuando él finalizó tras 10 años su mandato y regresaba a España con su esposa, también lo hizo el doctor Juan de la Vega, quien llevó consigo cierta cantidad de corteza de aquel árbol milagroso.  Desgraciadamente la condesa murió antes de llegar a España y regresar a Chinchón, el 14 de enero de 1641.

En cualquier caso, pronto se evidenció que había diversas especies de árboles de la quina y no todas tenían en su corteza el producto medicinal que curó a la virreina. Llevó años clasificarlos y estudiarlos. Entre otros, el insigne José Celestino Mutis (Cádiz 1732-1808 Bogotá)  estudió a fondo sus diferentes variedades y publicó sus conclusiones en 'El arcano de la quina' (1828), donde estableció los tipos de 'cinchona' que eran eficaces contra el paludismo y las que no lo eran.

 Pero hay también otro emotivo recuerdo más actual en el pueblo de Chinchón.

 


Es el del torero  Marcial Lalanda del Pino nacido en la finca del Porcal en Rivas Vaciamadrid el 20 de septiembre de 1903... fue un torero tan famoso al que se le dedicó un pasodoble en el que se decía "Marcial eres el más grande"...

En el Archivo de Chinchón se conserva una fotografía del torero dando la vuelta al ruedo a hombros en Chinchón, donde fue nombrado "hijo adoptivo". A los 12 años había debutado aquí como becerrista y en 1923 toreó por primera vez en un festival a beneficio de los más ancianos  del lugar... Y a partir de ahí toreó en todos los festivales organizados por el pueblo, consiguiendo además que participaran los más grandes toreros de la época, como Belmonte, Manolete y  Luis MIguel Dominguín... En reconocimiento agradecido el Ayuntamiento le impuso la Cruz de Beneficencia  y le nombró hijo adoptivo en 1935, y en 1967 le concedió  la medalla de oro de la Ciudad .

De él dijo Hemingway, en su libro Muerte en la noche: "Lalanda puede enfrentarse con cualquier toro y con todos ellos puede hacer un trabajo hábil y sincero. Como torero completo y científico es el mejor que hay en España, es el maestro indiscutible de la lidia actual".

 

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domingo, 30 de enero de 2022

CHINCHÓN. HISTORIAS REALES

En el año 1520 le fue concedido a Chinchón, por el rey Carlos I de España y V de Alemania, el título nobiliario de "Condado de Chinchón" a favor del Señor don Fernando Cabrera y Boadilla. El título fue pasando de mano en mano por herencias o por ventas a diversas familias de la nobleza europea hasta que, en 1738, José Sforza príncipe de Santa Flora vendió el título al infante don Felipe de Borbón, duque de Parma, hijo del rey de España Felipe V y de Isabel de Farnesio, su segunda esposa. 


 En este cuadro de Van Loo, que se encuentra en el Museo del Prado, podemos ver a Felipe V sentado en el centro  junto  a su segunda esposa Isabel de Farnesio. A nuestra izquierda, en pie, el futuro rey Fernando VI  hijo del primer matrimonio de Felipe V y a la derecha, también en pie, Carlos III hijo del segundo matrimonio. 

Detrás de Isabel de Farnesio están otros dos hijos:  el infante don Felipe duque Parma a su derecha según miramos el cuadro, y a su izquierda el infante don Luis de Borbón. Este infante había nacido el 25 de julio de 1727 y era el último hijo de los Reyes..

El duque de Parma, cuando su hermano Carlos III ya era el rey obtuvo su permiso para vender el título del Condado de Chinchón   al hermano de ambos, el infante don Luis de Borbón que,  después de ser Cardenal y Arzobispo de Toledo había obtenido a los 27 años  la dispensa del estado clerical y que, veinte años después contrajo matrimonio morganático (es decir el efectuado con una mujer que aunque fuera noble lo era en un nivel inferior) con María Teresa de Vallabriga, por cuya razón Carlos III les desterró de la Corte y les confinó en Arenas de San Pedro. 

Y  allí Francisco de Goya pintó al matrimonio y a sus tres hijos, un varón y dos niñas, rodeados de sus servidores y amigos en 1784.

 y también a la pequeña María Teresa, futura condesa de Chinchón.

 Su hermano mayor Luis María que había heredado el título tras el fallecimiento de su padre en 1794 renunció a él en 1797 a favor de su hermana María Teresa que iba a casarse con  Manuel Godoy.

 Y así la inmortalizó  Francisco de Goya en este fabuloso retrato de 1800,

 

en el que se une a la magistral técnica pictórica de Goya su mayor sensibilidad.

Hay mucho cariño en la representación de esta joven condesa pero presentimos que, pese a su juventud rico vestido y estado de buena esperanza, no es feliz. Ella tiene 20 años, es nieta, sobrina y prima de reyes, está casada con Manuel de Godoy "Príncipe de la Paz"  todopoderoso ministro de Carlos IV y está posando, para el más famoso pintor de la época,  cuando está esperando a su primer hijo... ¿Por qué pues existe esa melancolía en su mirada y esa timidez y sensación de abandono que subrayan en el cuadro las sombras que la rodean?  

 Cuando su padre falleció en 1785 María Teresa y sus hermanos fueron separados de su madre, se les negaron los títulos y el apellido Borbón y ella fue recluída en el Real Convento de San Clemente de Toledo, cuando solo tenía 6 años.

Cuando cumplió los 17, su primo, Carlos IV la ofreció devolver apellidos y títulos a la familia, a cambio de su consentimiento para casarse con Manuel Godoy, su valido que, de esta forma pasaría a formar parte de la familia real.  Se celebró la boda con toda pompa en el Monasterio de El Escorial, el 2 de octubre de 1797.

 Moneda de cambio para oscuros intereses  María Teresa tuvo la posibilidad de rehabilitar a su familia y ostentar la máxima dignidad en la Corte después de la reina, a cambio de un matrimonio sin amor y sin esperanza pues de todos era sabido que el poderosísimo Godoy era el rendido amante de la malagueña actriz Pepita Tudó...probable modelo de las deslumbrantes majas, la vestida y la desnuda, también pintadas por Goya. 

Por eso la dulce condesa no muestra orgullo por su envidiable situación, por eso está tan sola, con el retrato del esposo grabado en el camafeo de su sortija y con las verdes espigas símbolo de la fertilidad, en la pequeña toca que cubre su cabeza; por eso Goya la pintó con infinito respeto, como alguien cercano y frágil, lejos de las intrigas cortesanas que la rodearon desde la cuna.   


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