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miércoles, 26 de abril de 2017

La Ribera Sacra 2


  


Nos quedamos en un anterior post recorriendo la Ribera Sacra, en su zona del rio Sil. Conviene ir atentos a los indicadores que anuncian los Miradores sobre el Cañón... Ya vimos el de "Los Balcones de Madrid", pero no debemos perdernos el de Cabezoás, al que se llega por Abeleda (Montes de San Paio), junto a los secaderos de castañas, y la Presa de Mao dirección Vilariñofrío...  allí precisamente vimos parados unos grandes autocares...Y eso nos hizo temer, hace ya casi 20 largos años...(que aunque el tango diga "que veinte años no son nada" si son muchos para ciertas cosas) ... que  estos bellísimos parajes, hasta ese momento tan poco conocidos, fueran a ser pronto arrolla­dos por el turismo en su peor versión...¡sería una lástima!...



 Tampoco debemos olvidarnos de Niñolaguía con su bonita cerámica de tonos amarillos, ni del pequeño pueblo de Lobios

 Que con su insólito capitel de la vaquita alada



 y la deliciosa carrocita con que llevan a la Virgen en procesión


 y su púlpito tan original

 y el agrado con que nos lo enseñaron todo, nos hicieron  olvidar un poco el horror de los enterramientos que la rodean...Prácticamente pegados a los muros y destrozando el jardín que rodeaba la Iglesia se agolpan unos espantosos nichos-ficheros, de mármol y acero inoxidable con tapas de cristal y flores de plástico dentro... ¡inenarrable!...Luego desgracidamente fuimos comprobando que eso mismo sucede en otras muchas de estas preciosas iglesias...





Ahora nos situamos en Cadeira, una ermita donde cada 8 de septiembre se celebra una popular y concurrida romería en honor de Nuestra Señora de Cadeiras, y que tiene otro espectacular mirador que queda justo enfrente del de los Balcones de Madrid. A tres kilómetros aproximadamente por una preciosa, estrecha y frondosa carretera llega­mos a otro mirador excepcional, el de Santiorxo..


   Hay que detenerse en San Esteban (o San Estevo) de Ribas de Sil



 Impresionante Monasterio, en aquellos momentos lamentablemente abandonado y hoy día convertido en flamante Parador de Turismo



  En la misma confluencia del Sil con el Miño, se encuentra Peares (formado por cuatro ayuntamientos, dos de Orense y dos de Lugo), un enclave espectacular  donde se juntan 3 ríos: el Bubal, el Miño y el Sil...  

Los primeros documentos que se refieren a estre monasterio datan del s. X y perteneció a la Orden de Cluny

Si  llegamos desde la margen derecha del Sil (Lugo), desde el recóndito Monasterio de san Vicente de Pombeiro, por una carretera de susto, veremos abajo, pero muy abajo, la presa de Peares; arriba, pero muy arriba, un espec­tacular viaducto sobre el que corre la auto­vía y bajo él, un puente de hierro realizado al parecer por la escuela de Eiffel, a través del cual salva el río Miño el ferrocarril y, junto a él, el antiguo puente de piedra… y, bajo todo ello, los tres ríos, llenos de vida, que se encuentran en un vital abra­zo...
   


El Monasterio de San Esteban de Ribas de Miño está enclavado en un paraje agreste, en  pleno bosque y de empinada cuesta. Ello hace de la visita un completo espectáculo. Su iglesia es una de las mejores, sobre todo por su fachada, del románico de la Ribera Sacra y de toda Galicia.

Aunque lamentablemente aquí también hay un cementerio horrible totalmente incompatible con la belleza y la arquitectura del lugar....igual que en Marrube y en San Fiz

San Vicente de Pinol, San Fiz de Cangas, San Payo de Diomondi, Santa Maria de Marrube, la Ermita de Fión, San Miguel de Eiré, el Monasterio de Ferreira... todos en bellos emplazamientos, con una larga historia de siglos que parten del X, justifican sobradamente el nombre de Ribera Sacra...

Y para finalizar este largo recorrido es recomendable visitar el magnífico Monasterio orensano de Santa Maria de Oseira, en la carrtera de Orense a Santiago. Su fundación se remonta al año 1137 y fue el primero Cisterciense de Galicia...Algunos le denominan "El Escorial gallego"
 



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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

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domingo, 26 de marzo de 2017

La Ribera Sacra 1


Galicia, es el lugar de la belleza oculta que fue durante siglos el pórtico del Fin del Mundo. Desde los más remotos tiempos la ocuparon pueblos que creían en las fuerzas mágicas de la naturaleza, en los sagrados bosques, en las escondidas cavernas donde sonaban las subterráneas corrientes de los ríos, en las inmensas y soberanas rocas y llegaban con unción hasta el lugar donde la tierra terminaba en busca de sabidurías remotas.




Los llamados pueblos "bárbaros" respetaron y miraron con reverencia la naturaleza...Hoy los pueblos de la civilización más avanzada llevan tiempo degradandola y destrozandola, pero aún hay muchos lugares que conservan su magia y su belleza. Nos referimos aqui a pueblos y monasterios envueltos en maravillosos paisajes, que establecen un recorrido único por la llamada "Ribera Sacra".





Uno de los caminos de entrada a Galicia más deslumbrante, es el que partiendo de la vecina León, en Ponferrada, nos conduce bien por carretera o por ferrocarril atravesando primero la zona del río Sil ("que el Miño lleva la fama y el Sil el agua"…) y luego la del Lor, cruzada por más de ocho puentes, con deliciosos enclaves junto al río que invitan a parar a cada paso, así hasta Monforte de Lemos, histórica villa que se merece detenida visita, junto al río Cabe, en la provincia de Lugo, la que luego se asoma al Cantábrico por las preciosas playas de Vivero.

Pero Lugo también comparte con Orense, la única provincia gallega que no tiene mar pero que contiene infinidad de escondidas bellezas naturales, dos grandes ríos: el Miño y el Sil, que nos permiten, pasando de orilla a orilla, recorrer el impresionante fenómeno geográfico de sus Cañones. En su entorno los eremitas buscaron caminos de silencio en cuevas situadas en torno a los vertiginosos taludes que encajonan los ríos y que le han concedido  el merecido nombre de Rivoira Sacrata.






                                                                                       
                                                         

  Así surgieron ermitas como San Pedro de Rocas (las tres fotos superiores), esculpida en la pura piedra, como las verdaderas cuevas de los eremitas más antiguos.




 o el Monasterio benedictino de Santa Cristina de Ribas del Sil, enclavado en un paraje a la orilla del río Sil, en el castañar de Merilán, por debajo del monte Varona, en la parroquia de Caxide. Su templo, uno de los mejores ejemplos del románico rural gallego, se realizó entre los siglos XII y XIII.


 Y muy cerca, en Rabacallo-Parada do Sil, una de las mas preciosas habitaciones, una verdadera "habitación con vistas", de las que he disfrutado en mis viajes, un relajante y verde paisaje, un descanso y una emoción...



Desde allí ves los catamaranes que navegan por el río Sil, unos  25 km. (de los 43 navegables que tiene el cañón),  




 pasando entre alturas que oscilan entre los 400 y los 500 metros y adivinando las pequeños monasterios entre la espesa vegetación de sus orillas y los preciosos viñedos de Amandi.



Pero si optamos por llegar desde Zamora (muy aconsejable un desvio para disfrutar de las bellas y venerables ruinas del Monasterio de la Moreruela), por Benavente, dirección a Orense, 




atravesaremos la comarca del río Tera, cuajada de pueblos que así se "apellidan", como Santa Marta de Tera, hasta llegar a la insólita pedanía de O Bolo, con un espectacular Santuario dedicado a Nuestra Señora de las Ermitas

 

 para continuar por Pobla de Trives, atravesar después el magnífico espacio natural de la sierra de Manzaneda y llegar a Castro Caldelas. Estos dos hermosos pueblos  dan paso a otros más pequeños como santa Tecla, Lumeares, Teixei­ra... y por fin, en Cristosende, el Sil se  muestra allá, muy abajo, en el fondo de la gran falla de la tierra abierta hace miles de años... por pueblitos, como Bouzas, Sacadebois, Valado, dejando en los desvíos laterales  otros que llevan el cartel con la banda azul propio de la "Ribeira Sacra"... y llegaremos igualmente a Parada do Sil, uno de los enclaves orensanos más bellos en pleno Cañón del río Sil.





Aquí está uno de los mejores miradores sobre el Sil, que tiene el nombre de "los Balcones de Madrid". Nos contaron en el pueblo que era el lugar donde las mujeres iban a despedir a sus maridos que marchaban a buscar fortuna en la capital...muchos de ellos eran barquilleros que, con su coplilla de “¡Al rico barquillo de canela para el nene y la nena!”, se hicieron tan populares en las verbenas de Madrid.

Monumento en homenaje al barquillero, del 12 de septiembre de 1981
En la misma confluencia del Sil con el Miño, se encuentra Peares (formado por cuatro ayuntamientos, dos de Orense y dos de Lugo), un lugar espectacular  donde se juntan 3 ríos: el Bubal, el Miño y el Sil...  Si  llegamos desde la margen derecha del Sil (Lugo), desde el recóndito Monasterio de san Vicente de Pombeiro, por una carretera de susto, veremos abajo, pero muy abajo, la presa de Peares; arriba, pero muy arriba, un espec­tacular viaducto sobre el que corre la auto­vía y bajo él, un puente de hierro,  de la época gloriosa del ferroca­rril y, junto a él, el puente de piedra antiguo… y bajo todo ello los tres ríos, llenos de vida, que se encuentran en un vital abra­zo...


 Pero dejaremos para otra ocasión el recorrido por la parte del Miño, porque la belleza hay que degustarla con calma...Yo estuve hace años durante 10 dias de un precioso mes de junio, y guardo un maravilloso recuerdo de este viaje "tranquilo".

 

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