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viernes, 16 de agosto de 2013

Canal de Castilla una continua sorpresa


Canal de Castilla y Acueducto de Abánades

 
El Canal de Castilla a su paso por Melgar de Fernamental

He tenido la suerte de conocer el Canal de Castilla hace varios años, cuando empezó a ser salvado del abandono y salió del olvido en el que llevaba sumido demasiado tiempo...Una gran obra de ingenieria, el sueño de unos visionarios, un esfuerzo desesperado por transportar, la gran riqueza de las tierras interiores  "de pan llevar", más cerca del mar y más cerca de Europa...

Desde Alar del Rey, donde se iniciaron las obras del Ramal del Norte, a Frómista un cruce con el Camino de Santiago, a  Medina de Rioseco con la gran dársena final del ramal de Campos, he paseado y navegado varias veces por él... Los caminos de sirga son magníficos para el senderismo y navegar en los catamaranes una delicia...


Pero me faltaban dos experiencias, de las cuales he conseguido una hace pocos días... Navegar desde Melgar de Fernamental hasta el puente-acueducto de Abánades.

Canal de Castilla. Acueducto de Abánades (Palencia) Fue construido para salvar unos de los pasos más dificiles de la conducción sobre el Río del mismo nombre. Jovellanos ensalza en sus Diarios, a cuenta de un viaje que realizó por el Canal el año 1791, la economía de sus obras. El acueducto se levantó de cinco arcos y con sillería de labra cuidada, constituyendo sin duda una de las construcciones mas relevantes del Canal, 

Había oído hablar de él pero mi deseo de contemplarlo se acrecentó en la exposición que sobre los "Puentes de España" vi hace poco en la Casa de la Moneda de Segovia. 



y con motivo de una nueva estancia en el cercano pueblo de Sasamón (Burgos), donde, por cierto, esta vez si he localizado la "cambija" que Doña Umé me indicó, 

La "cambija" hace mención a los muy antiguos abastacimientos de agua, que mediante galerías subterráneas y partiendo de surgencias naturales, reposaban el agua en arcas y/o cambijas para su posterior distribución a las fuentes públicas, 

pudimos concertar el recorrido en el embarcadero del Centro de Turismo de Carrecalzada (en Melgar de Fernamental. Información y reservas 628 62 99 97) 

El embarcadero...un poco dificil de localizar
.

y ha sido  una estupenda experiencia...los lugares por mucho que los veas en fotos o videos  hay que verlos "en vivo y en directo", olerlos, oirlos, ver su entorno...


A las 6 de la tarde del 27 de julio, en una bella tarde de verano, navegamos "por aguas tranquilas"  



Puente de Carrecalzada


Hasta que llegamos al Acueducto de Abánades o del Rey  y navegamos por encima del mismo...

¿Un puente que se navega  por encima?...¡Asi es como se veía efectivamente en la maqueta de la exposición!


Luego paró el barco, y bajamos por un sendero hasta el mismo pie del Acueducto-puente...


Y nos quedamos admirados a sus pies

Está situado entre Osorno (Palencia) y Melgar (Burgos) Tiene 5 ojos y tardó en construirse cinco años


Un hombre pedalea por el camino de sirga

Iniciamos lentamente el regreso... Pero sabemos que pronto vamos a seguir descubriendo más cosas por el Canal de Castilla



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.


domingo, 24 de abril de 2011

Los Palomares


Buscando palomares...


 

Esta vez no se trata de ir a un lugar determinado para ver que cosas interesantes tiene...se trata de buscar esa cosa interesante en cualquier lugar que se encuentre... No sé si me explico bien...Pero se trata de buscar palomares...

Hace años, en el 2004, haciendo un bonito recorrido por tierras palentinas, concretamente por Astudillo, Santoyo, Támara... me llamaron la atención unas pequeñas construcciones, redondas en muchas ocasiones, no muy grandes, que se dibujaban en la inmensidad de la Tierra de Campos...

Preguntamos en uno de los pueblos y nos dijeron que eran palomares o palomeros,
lo cual enseguida me hizo recordar algo que había leído en un libro que comentaba las maravillosas miniaturas (otra de mis pasiones) del libro "Las muy ricas horas del duque de Berry" (sobre 1416), en las que se evoca cada mes del año... En la correspondiente al mes de febrero, en pleno invierno, se plasma la dureza de la vida campesina..y se habla de los palomares...

Del libro "Los secretos de las obras de arte". Tomo I de Rose-Marie&Rainer Hagel
(Pinchar para ampliar)
Tanto me llamaron la atención que desde entonces he ido recopilando todos los datos que he podido, como por ejemplo los que aparecieron en un artículo de El viajero de El Pais, firmado por Elena Garcia Ovejero el 16-09-2006, del que entresaco los siguientes párrafos:

"Tierra de Campos abarca unos 4.500 kilómetros cuadrados y 165 pueblos de las provincias de Zamora, Palencia, Valladolid y una pizca de León. Esta comarca la ocuparon los vacceos antes que los romanos, y los godos, antes de que la zona se convirtiera en frontera entre la España cristiana y musulmana, y de los reinos de Castilla y de León. Sus infinitas explanadas vivieron batallas, traiciones, tratados, amoríos y nacimientos ilustres. Mudos testigos de todo ello han sido unas pequeñas construcciones que salpican estos campos: los palomares. Cientos de ellos, desde la época romana, sirvieron de ayuda a la economía familiar. De infinitas formas, se puede decir que no hay dos iguales. Unos son circulares, cual enanas plazas de toros, o cuadrados, como ventas del camino; otros alternan caprichosas formas que recuerdan palacios árabes, chozos africanos o pagodas orientales. Blancos, marrones, rojizos. Por mucho que se parezcan, cada cual tiene algo que le diferencia del otro. De Este a Oeste, los palomares se vislumbran por pueblos y caminos. Algunos están impolutos, capricho de su propietario que los cuida con mimo. Dos provechos han tenido los palomares tradicionalmente: por un lado, la cría del pichón, y por otro, la palomina, uno de los mejores abonos conocidos. Hasta estas tierras venían los levantinos que se llevaban por toneladas el excremento para los naranjos. Hoy ya nadie la utiliza. Muchos palomares están medio derruidos ante la falta de atención, de uso y de dinero para su restauración, a pesar de las subvenciones que se otorgan para mantenerlos en pie. Así, de forma impúdica, nos muestran sus intimidades. Su estructura se compone de un patio interior y de ahí parten diferentes muros hasta el exterior. Estos muros tienen multitud de agujeros a modo de nichos, llamados pateras o buracas, que son los hogares de las palomas. Desgraciadamente, el cambio de uso de coqueto palomar a simple cuarto de trastos está siendo demasiado frecuente. El adobe cede hasta que el palomar se funda con la propia tierra que lo originó. En los años ochenta se inició un movimiento de recuperación de palomares impulsado por el entonces alcalde de Medina de Rioseco, Manuel Fuentes. Gracias a su sensibilidad, se iniciaron programas de concienciación y recuperación del símbolo de la Tierra de Campos. A través de la creación de grupos, compuestos por escultores, pintores, arquitectos y escritores, entre ellos, Delibes, se dio una llamada de atención, chispa que prendió en muchos terracampinos, que continúan su lucha en la conservación de este patrimonio".
También alguien me facilitó un artículo de Gonzalo Alcalde Crespo, investigador, fotografo y escritor palentino, sobre Los palomares terracampinos muy interesante y en el que reproduce unos versos muy visuales de Carlos Urueña González:

"Palomares de Castilla
estampas para un romance.
Postales de geometría
condecorando el paisaje

Para embellecer el campo
tiene que haber palomares
en esa inmensa acuarela
de chopos y cereales"

Ahora averiguo
en la red, con gran alegría, que en el año 2003 se constituyó el grupo ARADUEY-CAMPOS para el mantenimiento, recuperación y promoción de estos palomares que son una seña de identidad tan singular, y que en el 2008 han publicado "El inventario de palomares en la Tierra de Campos palentina" que puede leerse completo en la siguiente dirección:

http://www.palomarestierradecampospalentina.com/

Como he tenido la suerte de hacer muchos recorridos por Palencia, en una de las
ocasiones me regalaron un pequeño palomar de cerámica, al que tengo gran cariño, y que es una perfecta reproducción de algunos de ellos aunque no hay dos iguales



Pero quiero mencionar otro palomar muy notable, y también en riesgo de desaparición, que está en Guadalajara, muy cerca de esa ciudad llamada Valdeluz, que se ha quedado casi fantasma junto a la estación del Ave (a 7 Km. de la ciudad de Guadalajara)...




En el año 2000, una fría pero luminosa mañana del mes febrero, tuve la suerte de descubrirle y poder fotografiarlo... ahora ha venido a mi recuerdo y lo que siento es que no hayan hecho nada por recuperarlo...y se pierda toda su belleza


Antonio Herrera Casado, cronista oficial de Guadalajara, ya escribió por esa misma fecha:

"Villaflores, entorno a proteger

En el actual término municipal de Guadalajara, enclavado en un territorio que durante siglos fue término de Iriépal, asienta el llamado *Poblado de Villaflores+, un conjunto de edificaciones y espacios constituyentes de una explotación agraria y ganadera, que en los últimos años del siglo XIX fue ordenada construir, conforme a un plan racional y homogéneo, por su propietaria la condesa de la Vega del Pozo. Se encuentra este poblado en el borde de la antigua galiana de ganados trashumantes, que desde tierras y sierras de Molina y el Ducado se dirigían a la Mancha, Extremadura y Andalucía (...)Tras la revolución liberal de comienzos del siglo XIX, estos terrenos pasaron a la familia de la Vega del Pozo quienes afortunadamente para Guadalajara tuvieron una clara visión social en su actuación.


(...) Y en ella instaló esta familia su poblado agrícola, que hoy admiramos. Consta de un gran edificio central, con corrales, graneros, amplio patio, cuadras, etc; una capilla minúscula precedida de cementerio; una serie de viviendas adosadas, de dos pisos; un palomar gigantesco, cilíndrico, ya entre los campos de mieses, y un par de grandes pozos con norias para extraer el agua con abrevaderos adjuntos para el ganado. También existen aún diversos almacenes, una caseta junto a la carretera de Cuenca, y una entrada subterránea a un espacio hoy derrumbado de uso incierto, quizás bodega.


Todos los edificios son grandiosos, perfectamente acabados, bellísimos de composición.
En ellos alterna el ladrillo con el sillarejo calizo, siempre tratado con el meticuloso cuidado de unos indudables planos previos, trazados, -hoy ya lo sabemos- por la mano del arquitecto Velázquez Bosco.

El edificio central es de proporciones inmensas. Su frente está formado por gran portalón rematado en cuerpo con el nombre del poblado, el escudo de la familia, el año de la construcción (1887) un reloj y un campanil, y a ambos lados aparecen cinco ventanales por lado, con frisos de ladrillo y segunda línea en lo alto de ventanas más pequeñas. Frente al edificio, una gran espacio empedrado apto para la trilla y faenas agrícolas.


De los otros edificios que forman el interesante conjunto de Villaflores, destacan la pequeña iglesia o capilla, con un cuerpo avanzado en el que se abre la puerta semicircular, y un cuerpo alto en cuyo frente se adosan anchas pilastras de ladrillo sosteniendo gran friso y frontón con labores finas de ladrillo. Arriba un alto campanil.


Y al mismo palomar, el que ahora será arropado por las vibraciones del paso de los trenes de Alta Velocidad, que se columbra airoso sobre el campo alcarreño, es ya habitual elemento para quien cruza la carretera de Cuenca: de planta circular, con alta basa de piedra, el ladrillo y el sillarejo alternan, con algunos detalles de cerámica".

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.




miércoles, 6 de junio de 2007

Por Palencia y Cantabria (1ª parte)



En diciembre pasado estuvimos un fin de semana delicioso por tierras Palentinas, recorriendo los entornos de Aguilar de Campoo y Cervera de Pisuerga , con una aproximación a las ermitas rupestres de Cantabria en Valderredible y volviendo a Madrid por el pueblo burgalés de Orbaneja del Castillo.

Tanto nos gustó que decidimos volver en primavera…y…¡cómo cambian los paisajes e incluso los monumentos según la luz que les rodea, según se vean con cielo azul

o con niebla!...

No es que sean más o menos bonitos, es que son diferentes, y cada forma tiene su propia belleza.


Ahora hemos estado cuatro días y hemos podido ver más cosas…Así que voy a “refundir” las dos excursiones y de algunos lugares veremos las fotos de ambas estaciones…



Y hemos vuelto otra vez por Casa Florencio, en Revilla de Pomar,

tan acogedora y bien situada …


Pero antes de llegar paramos en Hotel “El convento” de santa María de Mave,

antiquísimo monasterio benedictino… Algo atrapa enseguida en Mave: el encanto monacal de su edificio, el bonito jardín, más bien enorme pradera por donde da gusto pasear,

con su arroyo como todo Monasterio que se precie

y un comedor instalado en lo que fue sala capitular… donde además se come muy bien… y unos de sus platos es la carrillada de ternera al modo como guisaban los benedictinos…


La iglesia que, como es preceptivo está junto al Monasterio,

es de un bello románico, de suave penumbra, que invita a la devoción.


Teléfono casa Florencio, 979 60 90 67/41

Teléfono "El Convento" de Santa María de Mave, 979 12 36 11

martes, 5 de junio de 2007

Por Palencia y Cantabria (2ª parte)





Después de comer reposadamente en San María de Mave, seguimos hasta Aguilar de Campoo, una bella población donde huele a vainilla y que tiene muchas cosas dignas de verse y realmente encantadoras, como el Convento de las Claras,

con sus estupendos dulces y el paseo. casi todo junto al río Pisuerga,

desde el convento a la Plaza tan grande y airosa presidida por la gran iglesia de San Miguel.

Y luego está la subida a la artística iglesia de Santa Cecilia con su torre románica

(no dejar de ver sus capiteles) y ya, para los más osados, la subida a las ruinas de su castillo, el que domina toda la población

¿Y qué decir de su embalse de Ruesga, el mayor de Palencia que, además, le proporciona un lugar de gran belleza, especialmente a la hora bruja del atardecer?

Además esta primavera tan lluviosa le ha colmado hasta sus bordes...

Y no puede olvidarse la joya de su Monasterio de Santa María la Real, del que se tiene documentación a partir del s. XI y que, tras la desolación y ruina provocada por el Decreto de Desamortización en 1835, ha podido recuperar gran parte de su pasado esplendor gracias al empuje de la "Asociación de Amigos del Monasterio de Aguilar". Su rehabilitación mereció en 1988 el prestigioso premio de Europa Nostra. Entre sus instalaciones cuenta con un Museo del románico, una magnífica biblioteca y una Hospedería instalalda en las antiguas dependencias agrícolas del MOnasterio y el jardín de lo que fue su primitiva huerta (teléfono: 979 12 20 00)