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martes, 28 de febrero de 2017

El mar


San Sebastián, el "Peine de los Vientos" de Chillida
Cuando hace un rato he visto en la televisión la enorme fuerza con que las olas del mar Cantábrico están abatiendo toda la costa norte de España,  me ha costado comparar ese mar enfurecido que arrasa todo lo que encuentra a su paso, con mis recuerdos de tantos veranos de mar tranquilo en San Sebastián, en Gijón, en Zarautz, en Zumaia...

Playa de San Lorenzo en Gijón



 Y también en Gijón, en lo alto sobre el mar, esta otra escultura de Chillida "Elogio del Horizonte"

 "una enorme escultura de hormigón que de espaldas a la ciudad y mirando al infinito, parece abrazar al mar, al aire y dar la bienvenida a los marineros...".

y también dicen que es una escultura "llena de vacío " y que hay que penetrar en su interior para escuchar el eco del mar...



 Y las bellísimas puestas de sol en la playa de Zarautz, y en el fondo Guetaria...




Y la playa al pie del increíble acantilado de Zumaia




En fin, que ahora mismo puedo imaginar que distintos serán estos lugares, con esas olas enormes (en San Sebastián dicen que han llegado a los 20 metros) aunque quizá sean algo más altas las que menciona Manuel Rivas en su artículo titulado Las olas vagabundas (País semanal del 26-2-2017) que en el 2000 una de ellas llegó a alcanzar los 29 m. en Rockall, un pequeño islote solitario en un extremo del Atlántico Norte, más alla del Gran Sol.


Y también el Oceáno estará batiendo bien este lugar, Finisterre, que durante siglos se creyó el Fin de la Tierra, y que poblado de leyendas se conoce como la Costa de la Muerte.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



































viernes, 15 de agosto de 2014

Zumaia y su acantilado


ZUMAIA Y SU ACANTILADO

Leí hace unos dias  en el País (Babelia) un artículo de Bernardo Atxaga sobre la película "Ocho apellidos vascos" que me ha hecho evocar los preciosos veranos que pasamos por tierras vascas.

Precisamente en el 2007 les dediqué varios  post, concretamente a Zumaia: uno a la casa-museo del pintor Zuloaga, otro a la del escultor Beovides, y el último a este gran acantilado que ahora la película ha "descubierto" a mucha gente y que "copio" a continuación.


 



Deslumbrados por los acantilados, buscamos información y nos enteramos de que hay visitas guiadas por geólogos, que parten del Centro de Interpretación, así que la concertamos y un caluroso sábado de julio iniciamos la "aventura". Primero vemos un vídeo y luego leemos los diversos paneles en los que van explicando los fenómenos geológicos que dieron lugar a esta costa tan singular. Y por fin llega el momento de verlo todo "en vivo y en directo"...

El geólogo es un joven experto y entusiasta y nos traslada a otro mundo, de hace millones de años, que ahora los estudiosos leen en las rocas como si de un libro se tratase, pues allí están todos los datos que fueron quedando impresos, esperando ojos sabios que supiesen traducirlos... Ahora vienen a Zumaia de todo el mundo para estudiar el espectacular FLYSCH que forma los magníficos acantilados y la
rasa mareal más importante de la península.
 Cuando baja la marea, queda a la vista la gran plataforma de erosión que, al pie de los acantilados, es testigo de mil formas diferentes de vida...
Y también en esta zona puede observarse la capa de iridio que se atribuye al impacto de un gran meteorito sobre la tierra (en la península del Yucatán) hace 65 millones de años y que se cree fue el causante de la desaparición de los dinosaurios...

La marcha pasa por delante de la gran iglesia del pueblo, que parece una fortaleza y por un estrecho senderito que va ascendiendo se llega a una fantástica posición desde donde descubres otras paredes impresionantes...

el geólogo nos va contando lo que a él le "cuentan" estas rocas, el mensaje de siglos que transmiten...¡y alucinas!...

Después por otro senderito llegas hasta el pie de la ermita de San Telmo, donde estuvimos el otro día,
desde donde se domina la playa, a la cual bajamos llegando al otro extremo donde también hay formaciones fantásticas...
El caso es que fueron tres horas de descubrimientos insólitos... y de calor, que menos mal que llevábamos gorrito e íbamos ligeros de ropa … Pero lo volveremos a repetir cada vez que podamos...

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

jueves, 28 de julio de 2011

Casas Mágicas: La Casa de Zuloaga.


LA CASA MÁGICA DE IGNACIO ZULOAGA EN ZUMAIA




Muchas veces los recuerdos se van enlazando como las cerezas del verano...Eso me pasa a mí ahora con las Casas-Museo que he ido visitando y que luego se van alejando en la memoria...Pero basta que tires de una para que salgan poco a poco las demás y también aquellas que aún no conoces pero que siempre has tenido deseos de visitar...



En esta ocasión rescato otra Casa-Museo que visité varias veces hace unos pocos años y que me dejó un gran recuerdo. Se trata de la casa familiar de Ignacio Zuloaga que se encuentra en Zumaia ese precioso pueblo de la costa vasca.


Llegando desde Zarautz, el camino por la costa por Getaria y pegado al mar es encantador, a la entrada de Zumaia se encuentra el Museo…Es un lugar idílico



En el año 2000 la Fundación BBVA patrocinó en su sede de Madrid (Paseo de la Castellana ) una Exposición titulada "De Goya a Zuloaga. La pintura española de los siglos XIX y XX en The Hispanic Society of América", con unos 60 espléndidos cuadros todos de autores españoles, cedidos por la citada Hispanic Society de New York. Así nos enteramos de que un americano llamado Archar Milton Huntington (1870-1955) se deslumbró por todo lo relacionado con España cuando, siendo un niño de 10 años, leyó un libro que contaba una historia sobre los gitanos en España y, a partir de ahi y cuando se hizo mayor, toda su ilusión y su fortuna, inmensos ambos, los puso a disposición de conocer y coleccionar todo lo relacionado con el Arte español: cuadros, esculturas, muebles, libros (más de 260.000 libros existen en su biblioteca), manuscritos inéditos etc. En 1908 se inauguró oficialmente el primer edificio de la Hispanic Society of América


Los mejores pintores de aquel tiempo plasmaron, por encargo suyo, los personajes, los paisajes y la vida de los pueblos y las ciudades de España... una cultura y una forma de vida que él quería que nunca se perdieran y que fueran conocidas por sus compatriotas. Especialmente conectó con Sorolla con quien llegó a establecer una gran amistad y fue quien le puso en contacto con otros pintores y le aconsejó para sus adquisiciones artísticas... Anglada Camarasa, Benedito, Beruete, Fortuny, Goya, López Mezquita, Raimundo y Ricardo de Madrazo y Garreta, y Federico de Madrazo y Kuntz, Joaquín Mir, Nonell, Pinazo, Rusiñol, Sorolla, Sunyer...y muchos más, estuvieron presentes en aquella memorable exposición...



Como lo estuvo Zuloaga, otro de estos pintores extraordinarios admirado por
Huntington. Ignacio nació en 1870 en Eibar, el país del acero, se crió influenciado  por las técnicas del taller de espadero damasquino de su padre, Plácido, y por las de su famoso tío Daniel, ceramista genial,  y  se dio a conocer como pintor en Madrid, en la Exposición Nacional de 1887. 

En 1889, pintó en Roma, un cuadro titulado El forjador, como un homenaje a la artesanía paterna. En 1890 llega a París y conoce a Rusiñol, junto al que descubre la figura del Greco adquiriendo dos cuadros suyos: La Magdalena y San Pedro que son llevados triunfalmente por las calles de Sitges hasta ser depositados en la casa (..y también actual Museo) de Rusiñol en esta villa.  

En 1893 se instala en Sevilla y allí empieza una de sus característica etapas, la de las “gitanas”. En 1897 y 98 es premiado en la exposición nacional de Barcelona y esto es como el inicio de todos los premios y reconocimientos internacionales que le trae el nuevo siglo, pues no sólo Europa, sino América (New-york, Chile, Buenos Aires...) se rinden a sus pinceles y a sus temas de paisajes, bodegones, retratos o escenas costumbristas...En el cénit de su fama crea en Zumaya su casa-museo “Santiago-Etxea” y en su capilla, una Ermita del Camino de Santiago por la costa vasca, instala el Greco que más le gustaba de los que había ido adquiriendo, “Visión del Apocalipsis”... que más tarde irá a parar a EEUU.


En mis visitas siempre me ha impresionado muchísimo una Dolorosa  que está en esta pequeña Ermita... para mi es completamente distinta a otras Dolorosas... La guía nos explicó que la modelo fue una mujer del pueblo que acababa de quedar viuda de un pescador y era madre de siete chiquillos...

Hacia 1919 Zuloaga decide poner taller en Madrid, primero en el Paseo de Rosales 19 y luego en la Plaza de las Vistillas (donde precisamente murió en 1945)
En la Plaza de las Vistillas está la casa donde pintó y falleció Zuloaga...Una gran oportunidad, hasta ahora desaprovechada, para que Madrid mostrara un íntimo Museo de un pintor tan universal




Zuloaga viajó mucho a Granada, a conversar en la Taberna del Polinario con sus grandes amigos, Falla, Lorca, Fernando de los Ríos... Y participó muy activamente en la celebración del 1er. festival de Cante Flamenco de Granada en el Corpus de 1922.


Su casa de Zumaia está en un rincón de paz, de arte, de naturaleza... nadie amante de la belleza deberia perdérsela... Y dentro, en lo que fue su Estudio, está su colección privada, tanto de sus propios lienzos como de piezas exquisitas que fue reuniendo como experto coleccionista a lo largo de su vida... De El Greco, de Goya, de Zurbarán, de Vicente López, de Luis Morales... y también esculturas de su gran amigo Rodin y un impresionante Cristo crucificado de su también gran amigo Julio Beovides, escultor de Zumaia.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

viernes, 30 de marzo de 2007

Costa vasca. Zumaia (1ª parte)

Zumaia


Hay pueblos que son inolvidables, y que contienen tanta belleza en su paisaje como arte y curiosidades en su término.


Uno de estos pueblos es Zumaia en el litoral Guipuzcoano.


Zumaia se eleva sobre el mar y junto al río Urola

Y su Patrón es San Telmo protector y patrón de los navegantes

Zumaia limita al norte con el mar Cantábrico, al este con Getaria, al oeste con Deba y al sur con Zestoa y Aizarnazabal… Nosotros llegamos desde Zarautz, pasando por Getaria, en un precioso recorrido por la costa,así que lo primero que encontramos es la Casa Museo de Zuloaga, a la derecha, junto al Arenal y la playa de Santiago… así llamada por estar en el Camino de Santiago que transcurre por la costa.
 
Tres cosas nos han llamado especialmente la atención en Zumaia a través de los días que, en veranos sucesivos, hemos ido a visitarlo: el pequeño pero muy interesante Museo de Zuloaga, el desconocido del escultor Julio Beovide y los majestuosos, e inquietantes por su apasionante geología, acantilados sobre la playa de Itzurun que allí llaman “la playa del pueblo”.

El Museo de Zuloaga es la casa familiar del abuelo Esteban y del padre de la “saga” Plácido Zuloaga y es una joyita escondida, entrañable y bella, rodeada de un hermoso jardín donde actualmente vive su única nieta. En su estudio están algunos de sus cuadros y otros de su colección privada y hay una románica e íntima capilla, con una imagen de la dolorosa tan dolorida y real porque su modelo fue la joven viuda de un pescador con siete pequeños niños… En su colección privada admiramos obras de El Greco, Zurbarán y exquisitas piezas de arte antiguo.
 
También impacta el Cristo del altar obra de otro artista de Zumaia, Julio Beovides, que también es el autor del Cristo del altar mayor de la Basílica del Valle de los Caídos.


Por este sombreado y largo paseo se llega a su Museo-taller, junto al Faro, que en su día fue un lugar totalmente solitario donde el artistas se consagraba a su labor incansablemente.

Y a él nos dirigimos



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.



jueves, 29 de marzo de 2007

Costa vasca. Zumaia (2ª parte)



El Museo-taller de Beovide es pequeño e informal, quizá muy en línea con el personaje que lo ocupó... originalmente esta casa, llamada "Kresala", estaba aislada, sola al pie del Faro de Zumaia y junto a la barra del estuario del Urola...La verdad es que Julio Beobide llevó una vida sencilla y envidiable, dedicada a trabajar con alma y vida incontables horas en este retiro profundo, en la gran afición de su vida, esculpir, especialmente en madera y también dibujar.


Él era profundamente religioso, todos los días iba a la primera Misa y después se refugiaba en Kresala con su perro Txeru para trabajar en sus esculturas... Cuando murió en 1969 con 78 años estaba trabajando en otro impresionante Cristo que quedó inacabado y que por sabia decisión de su familia (estaba casado y tuvo cuatro hijos) no terminó ningún otro artista y se quedó "tal cual” en su amado taller. Creo que fue un acierto…
Al regresar hacia el centro del pueblo, vemos una indicación hacia la ermita de San Telmo...afortunadamente la seguimos y…¡¡que maravilla!!...los famosos acantilados formados hace no sé cuantos millones de años estaban allí esperándonos…son sobrecogedores,,, y abajo ¡la playa del pueblo!,
como nos dijo una señora que la llaman…Estamos un buen rato mirando y fotografiando...Pero queremos saber más sobre ellos...



Costa vasca. Zumaia (3ª y última parte)


 ZUMAIA



 



Deslumbrados por los acantilados, buscamos información y nos enteramos de que hay visitas guiadas por geólogos, que parten del Centro de Interpretación, así que la concertamos y un caluroso sábado de julio iniciamos la "aventura". Primero vemos un vídeo y luego leemos los diversos paneles en los que van explicando los fenómenos geológicos que dieron lugar a esta costa tan singular. Y por fin llega el momento de verlo todo "en vivo y en directo"...

El geólogo es joven, experto y entusiasta y nos traslada a otro mundo, de hace millones de años, que ahora los expertos leen como si de un libro se tratase, pues allí están todos los datos que fueron quedando impresos esperando ojos sabios que supiesen traducirlos... Ahora vienen a Zumaia de todo el mundo para estudiar el espectacular FLYSCH que forma los magníficos acantilados y la rasa mareal más importante de la península.

 Cuando baja la marea, queda a la vista la gran plataforma de erosión que, al pie de los acantilados es testigo de mil formas diferentes de vida...
Y también en esta zona puede observarse la capa de iridio que se atribuye al impacto de un gran meteorito sobre la tierra (en la península del Yucatán) hace 65 millones de años y que se cree fue el causante de la desaparición de los dinosaurios...

La marcha pasa por delante de la gran iglesia del pueblo, que parece una fortaleza y por un estrecho senderito que va ascendiendo se llega a una fantástica posición desde donde descubres otras paredes impresionantes...

el geólogo nos va contando lo que a él le "cuentan" estas rocas, el mensaje de siglos que transmiten...¡y alucinas!...

Después por otro senderito llegas hasta el pie de la ermita de San Telmo, donde estuvimos el otro día,
desde donde se domina la playa, a la cual bajamos llegando al otro extremo donde también hay formaciones fantásticas...
El caso es que fueron tres horas de descubrimientos insólitos... y de calor, que menos mal que llevábamos gorrito e íbamos ligeros de ropa … Pero lo volveremos a repetir cada vez que podamos...