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miércoles, 16 de septiembre de 2020

Ávila y el escritor Enrique Larreta (2)

 Ávila y el escritor Enrique Larreta (y 2)

 La gloria de don Ramiro (Una vida en tiempos de Felipe segundo)

La acción principal de la novela se desarrolla en Ávila donde nace y vive Ramiro, su protagonista. Su abuelo don Iñigo de la Hoz, viudo, y su única hija Guiomar vinieron en 1570 desde Valsaín en Segovia a establecerse en Ávila, en una antigua casa familiar situada en una plazuela a pocos pasos de una de las nueve puertas de la muralla, conocida como de "la Malaventura" en recuerdo de una tragedia histórica que allí sucedió en el siglo XII.

 


Y aquí nació Ramiro un 21 de diciembre de 1570. Reinaba en España Felipe II... y en la ciudad de Ávila muy cerca de la muralla había una populosa moreria...

 Una historia de ocultos dramas familiares, de vergonzosos secretos que se arrastran como pesadas cadenas y que a la vez están inmersos en un período muy oscuro de nuestra historia. 

Enrique Larreta se sumergió no solo en los acontecimientos históricos de este siglo XVI, también lo hizo en los pequeños detalles y sobre todo me ha sorprendido en uno que enlaza con lo reflejado en el cuadro de las Meninas de Velázquez.


Aquí vemos a la pequeña infanta Margarita y a una de sus damiselas de honor o "menina", doña María de Sarmiento, que le ofrece al parecer agua en un búcaro o jarrita de barro. 

Así lo hemos leído en muchos libros de Arte. Pero no parece muy elegante ofrecer agua a una infanta en una humilde jarrita de barro. Por eso hace poco me sorprendió en una visita guiada en el Museo otra explicación diferente... y que coincide con lo que leemos en el capítulo XXVIII del libro de Enrique Larreta:

 
Beatriz  postrose  por  fin  como  extenuada  sobre  el  almohadón  de terciopelo,  junto  a  Ramiro.   Leocadia se le acercó de rodillas, ofreciéndola el chocolate en una jícara de oro. 

No, tráeme un barro—la dijo Beatriz. 

La criada ofreciole al punto, sobre una salvilla, los destrozos de un
búcaro de Méjico que acababa de romper. La niña cogió un casquillo de  aquella  tierra  comestible  y,  llevándoselo  a  la  boca,  comenzó  a devorarlo,  haciéndolo  rechinar  entre  sus  dientes.  Otras  amigas  la imitaron.

 Al parecer fue esta una constumbre muy arraigada en el siglo XVI entre las damas para, entre otras cosas, conseguir una piel muy blanca.

 Santa Teresa

Hay también en el libro varias referencias a Santa Teresa de la que la esposa de Larreta era muy devota y que fue el motivo de que, en su extenso viaje por Europa, Ávila fuese una de las ciudades elegidas.

 En la novela Guiomar, la madre de Ramiro, irrumpe llorosa en su habitación un 6 de octubre de  1582 y le dice a su hijo : Conduéleme una nueva triste por demás. Ya no volveremos a ver a la Madre Teresa de Ahumada. Entró en el gozo del Señor, como una santa, antiyer en Alba de Tormes. 


Precisamente fue aquí, en este convento de Carmelitas descalzas de Alba de Tormes, donde falleció tras 15 días de agonía el 4 de octubre de 1582, (que pasó a ser el 15 de octubre,  por la implantación de la reforma gregoriana que modificó el calendario). 

 Un cadalso en la Plaza del Mercado Chico

Y en la segunda parte del libro, en el capítulo II  se describe lo que sucedió en la ciudad un 17 de febrero del año de 1592. Como consecuencia de unos pasquines que en siete lugares de la ciudad habían aparecido contra la decisión del rey Felipe II de imponer una gran recaudación de millones en la ciudad, se llevaron a cabo varias detenciones incluídos clérigos y nobles. Las durisimas condenas a los implicados fueron inmediatas y aquí en Ávila, en el Mercado Chico, se instaló el cadalso para ejecutar a don Diego de Bracamonte, un noble que dió un gran ejemplo de dignidad ante muerte tan injusta e ignominiosa.

 


La plaza del Mercado Chico, la plaza mayor de Ávila, está situada en el centro de la ciudad, intramuros. Es una plaza rectangular con soportales en tres de sus lados con el Ayuntamiento en uno de ellos y enfrente la iglesia de San Juan Bautista.   


 Es impresionante la descripción del terrible suceso que el joven Ramiro presenció y que le llevó, tras acudir a la capilla de Mosén Rubí donde le llevaron a enterrar, a tomar la decisión de abandonar la ciudad. 

 

                                    Capilla de Mosén Rubí

Se dirigió entonces a Toledo, pero allí le esperaba otro funesto y vergonzoso acto: uno de los llamados Auto de Fé, en la Plaza de Zocodover.

Huyendo de tanto horror y de tantos tristes recuerdos viaja hasta Cádiz y allí embarca como soldado para el Perú. Aquella idea que tuvo de joven Enrique Larreta de escribir una novela sobre la vida de Santa Rosa de Lima y que nunca llevó a efecto,  quedó de alguna forma aquí compensada pues desengañado de todo Ramiro conoce a Santa Rosa de Lima y a través de ella logra la ansiada paz.

El gran Bartolomé Murillo pintó a Santa Rosa de Lima, y podemos contemplar el cuadro  en el Museo de Lázaro Galdeano

La Casa-Museo de Enrique Larreta en Buenos Aires

Su casa de estilo renacentista castellano, en el barrio residencial de Belgrano (Buenos Aires), es actualmente el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Ubicada en la que fuera alguna vez zona de quintas de veraneo, tiene un jardín de alcázar andaluz, único en su estilo en esta capital. Dentro pueden apreciarse el mobiliario y las colecciones de obras y objetos de arte que testimonian su pasión por España.

En Madrid también hay una calle con su nombre



 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Ávila y el escritor Enrique Larreta

 

Ávila y el escritor Enrique Larreta

Cuando llegas a Ávila te faltan ojos para apreciar tanta belleza


 y cuando entras en ella te das cuenta de que lo haces en una ciudad diferente y con muchas sorpresas que te atrapan.

Eso le sucedió a Enrique Rodriguez Larreta (Buenos Aires 1875-1961) cuando en 1902 realizó un largo viaje por Europa con su esposa, Josefina Anchorena, que estaba muy interesada en conocer Ávila, la ciudad donde nació Santa Teresa, y los diversos lugares de sus Fundaciones. 

Este libro de Enrique Larreta contiene dos de sus obras: un poema dramático convertido en obra teatral, titulada "Santa Maria del Buen Aire", en la cual se representa, a través de numerosos personajes, la conquista del Río de la Plata en la expedición de don Pedro de Mendoza (Guadix, Granada, ca. 1499 – Océano Atlántico cerca de las islas Canarias, 23 de junio de 1537) en la que se llevó a cabo la primera y olvidada fundación de Buenos Aires. 

Y también se incluyen unas íntimas Memorias, "Tiempos iluminados", que nos iluminan, y nunca mejor dicho, en 74 páginas, sobre como se gestó su gran identificación con España y muy concretamente con Ávila.

Empieza narrando como sus padres, uruguayos ambos y de muy importantes familias, tuvieron que refugiarse en 1871 por causas politicas en Buenos Aires, cuatro años antes de que él naciera.

Y nos cuenta que al ser un niño tímido y pensativo, su refugio preferido era el cuarto de la plancha y la costura, donde las criadas de la casa, casi todas españolas,  le contaban cuentos y leyendas... y así las recuerda en los versos de un entrañable poema:

 Que otros digan de escuelas y universidades.

Yo canto el cuarto aquel de plancha y de costura;

y sus buenas mujeres. !Galicia! !Extremadura!

(...) También las castellanas de grave catadura. 

( ...)

¡Ay! ¡Qué cuentos aquéllos! Fablas de romería,

consejas de la lumbre. ¡Y qué linda manera

de nombrar cada cosa!¡Cuanta sabiduría

entre aquellos refajos! (...).

Cuando por fin le enviaron al Colegio, internado recio y áspero, según dice (aunque también reconoce su parte positiva)  siguió siendo un niño tímido y solitario que siempre se agazapaba en los últimos bancos de la clase para pasar lo más desapercibido posible.

 Pero Francisco Beazley, profesor de historia de Grecia y Roma, ante su sorpresa le distinguió entre todos los alumnos encomendándole preparar una conferencia sobre Atenas en tiempos de Pericles... Aquello, confiesa Larreta, hizo despertar de una vez mi soñoliento amor propio...y me puso de golpe ante el milagro helénico, el más fecundo y excitante para un pensamiento infantil.

Así se aficionó a investigar y a escribir y comenzó a preparar una novela desarrollada en Perú en torno de Santa Rosa de Lima. Más cuando a los veinte años dictaba una cátedra de Historia de la Edad Media y Moderna comprendió que: 

ya había llegado a especializarme apasionadamente en el estudio de España y muy pronto la opulencia de su literatura y de sus crónicas hízome pensar en el provecho de trasladar toda mi fábula o por lo menos gran parte a la tierra de Cervantes.

 Y en ese viaje que citabamos al principio y que realizó junto a su esposa, tras recorrer Italia pasaron a España a finales de septiembre de 1903 y lo primero fue visitar los lugares de sus orígenes vascongados, en la casa de Azelain en Andoain (Guipúzcoa) donde aún vivía don Juan Bautista de Larreta, hidalgo setentón y soltero. 

Él traía la idea de escribir un libro sobre los grandes maestros de la pintura española, relacionando sus  cuadros con  diferentes aspectos de la vida de España... Con Velázquez, la corte, los enlaces dinásticos; con el Greco, el alma de los hidalgos; con Zurbarán, la teología, la mística; con Murillo la devoción popular...


Pero según él nos cuenta...Quiso mi buena suerte que mi primera visión de Ávila fuera una visión de otoño (...) No creo que ciudad alguna ofrezca al viajero entrada más emocionante. Puerta de San Vicente (...) Cuando penetramos en la ciudad ya en sus calles estrechas era casi de noche. Los altivos palacios, que yo atisbaba al pasar, se sumergían en una penumbra, en una sombra sin tiempo. ¡Es tan importante la primera impresión! El hotel donde nos hospedamos estaba situado en la plazuela de la Catedral y desde la ventana de mi habitación se contemplaba en el anochecer toda la oscura fachada del templo con un toque de fuego todavía en su torre más alta (...) ¡Adiós, pintores! ¡Adiós, lienzos y tablas! Me estaba reservada una empresa de mayor ambición. Y buscando recoger el sentido de aquel instante de mi vida, compuse estos versos.

 Versos que desde 2008 podemos leer en la calle de la Vida y la Muerte, una solitaria calle que va pegada a los muros de la Catedral

 

        Homenaje a Enrique Larreta

Con insomne fulgor, quebrada luna,

rota luna de agüeros, va saltando

sobre encendidas nubes ¿Cómo y cuando? 

pregunta mi ambición. Llega oportuna

la voz de las almenas y una a una

se aparecen las torres. Sigo andando

y  no sé si soy yo quien va va soñando

o es Ávila quien sueña. La Fortuna

rondaba. Tú me diste  ciudad fuerte,

ciudad santa, la llave alternativa.

Tu calle de la Vida y de la Muerte

 finge al paso de mi sombra agitada,

Penitente sayal o capa altiva

y en capa o en sayal, rabo de espada.

                        Ayuntamiento de Ávila CMM 

                                            2008

Quedó Enrique Larreta tan impresionado de Ávila que, además de recorrerla a fondo, profundizó en su historia y eligiendo un periodo concreto del siglo XVI, forjó un relato estremecedor que publicó en 1908, titulado: La gloria de don Ramiro (Una vida en tiempos de Felipe II).  

Su traducción francesa convirtió la novela en un gran éxito internacional y fue muy alabada entre otros muchos por Miguel de Unamuno con quien mantuvo amistad y correspondencia (conservada en la Casa-Museo de Unamuno en Salamanca) y también por el gran pintor Ignacio Zuloaga, que en 1912 inmortalizó a la ciudad y a Enrique Larreta en un cuadro en los Cuatro Postes con el fondo de la murallas. En 1920 estuvieron incluso los tres amigos, junto a Manuel de Falla, estudiando la posibilidad de llevar la obra al teatro.

En un próximo post evocaremos su obra "La gloria de don Ramiro (una vida en tiempos de Felipe II)"

 

  Nota. Los libros  de Enrique Larreta pueden encontrarse en la libreria ALCANA en la Calle Marqués de Viana 52,  28039 Madrid 

Telef. 629240523 y 91 220 42 63

www.libros-Antiguos-alcana.com 

info@libros-Antiguos-alcana.com           


martes, 25 de agosto de 2020

Celtas y Vettones en España

 CELTAS Y VETTONES EN ESPAÑA


Esta espectacular fotografia corresponde a la portada del catálogo de la gran exposición  que de septiembre a diciembre del 2001 se celebró en la ciudad de Ávila.


 
Se organizó en dos sedes tan emblemáticas como el Torreón de los Guzmanes y el convento de Santo Tomé el Viejo.
 

 El Torreón de los Guzmanes, declarado Bien de Interés Cultural, se encuentra en la Plaza del Corral de las Campanas, junto al monumento a San Juan de la Cruz, y data de 1513
 

Plaza del Corral de las Campanas. 
 
Mil gracias derramando/ pasó por estos sotos con presura/y yendolos mirando/con sola su figura/ vestidos los dejó de su hermosura. Cántico espiritual. San Juan de la Cruz.
 

El descubrimiento de la cultura Vettona 

Afortunadamente acabada la exposición de 2001 allí quedó instalada la  sede permanente de La Vetonia: Cultura y Naturaleza, que también tuve la suerte de poder visitar en el 2014.

La cultura Vettona pertenece a la Edad del Hierro, que hace frontera entre la Prehistoria y la Historia. Tras un  período de
cientos de miles de años es cuando algunas civilizaciones empezaron a generar documentos escritos y, por consiguiente, a surgir la Historia propiamente dicha. 
 
Y el pionero en esta investigación fue el gran arqueólogo Juan Cabré Aguiló, nacido en Calaceite (Teruel) en 1882 y fallecido en Madrid en 1947.
 
El poblado fortificado de Ulaca es el más grande de los asentamientos vettones y uno de los mayores de la Europa céltica. Situado a 20 km. al suroeste de Ávila, domina el valle de Amblés desde lo alto de un cerro a 1.500 metros de altitud en las estribaciones de Gredos. Está protegido por torres y una muralla de piedra de 3 km. que encierra 70 hectáreas. La zona central revela una densa ocupación, pero otros sectores estuvieron prácticamente deshabitados.
 
Se han reconocido más de 250 casas y algunos monumentos rupestres muy singulares, el santuario con un altar de sacrificios; la sauna, relacionada con baños y ritos iniciáticos; el torreón, conjunto pertenciente a un edificio público y varias canteras para la extrracción de granito. La comunidad que habitó Ulaca pudo rondar los 1.500 habitantes y floreció entre el 300-50 a.C. desapareciendo con la conquista romana.
 
La "Edad de Oro" de la arqueología vettona. Durante la década de los años 30 del pasado siglo  Ávila era una de las provincias, probablemente junto a Soria y Guadalajara, donde se realizaban las excavaciones y prospecciones más importantes de la Meseta. En 1927 se iniciaron bajo la dirección de Juan Cabré los trabajos en el castro de las Cogotas y su publicación en 1930 y 1932 sentó las bases de la identificación arqueológica de los vettones.
 
 
Verraco (o cerdo reproductor) procedente del Castro de las Cogotas en Cardeñosa, instalado ahora junto a las murallas de Ávila.
 

LOS TOROS DE GUISANDO

En el término municipal de El Tiemblo (Ävila)
se encuentran los conocidos Toros de Guisando, una de las mejores manifestaciones artísticas de la España prerromana, realizadas en plena Edad del Hierro, aproximadamente entre el año 1000 a. C. hasta la conquista romana de Hispania que comenzó en el 218 a. C.
 
 
Posiblemente fueran hitos para marcar los territorios ganaderos de los vettones,
 
Es también probable, según estudios recientes, que los cuatro toros que contemplamos fueran agrupados en el Tiemblo precisamente en época romana para formar parte de un monumento conmemorativo, como parece atestiguar la dedicatoria inscrita en uno de ellos: Longinus Prisco. Calaetq Patri F.C. (Longino lo hizo a su padre Prisco -de la tribu- de los Calaetios).

Y desde 1468 el lugar se convirtió en emblemático pues fue testigo de un hecho de trascendencia histórica cuando, en 1468, el rey Enrique IV Trastamara proclamó aqui heredera del Reino de Castilla a su hermana (por parte de padre) Isabel, conocida posteriormente como la Católica.
 
 Cuadro de Francisco Pradilla Ortiz  (Villanueva de Gállego, Zaragoza, 1848-Madrid, 1921).
 
Los cuatro toros miran hacia una colina próxima llamada Guisando y de ahí les viene el nombre con el que son conocidos.
En el  cuadro titulado En Toros de Guisando de Francisco Pradilla Ortiz,  además de su firma puede leerse al dorso el siguiente texto: Pintado por mí en los Toros de Guisando (Ävila) en mayo de 1912). El cuadro fue adquirido por The Hispanic Society of América en junio de 1912.

Vemos la mencionada colina a cuya cima se asciende por unos peldaños que conducen a las ruinas del Monasterio e iglesia de los monjes de Guisando, uno de los primeros monasterios fundados en la Península Ibérica por la orden de los Jerónimos.
 
Nota.- La ruinas del monasterio fueron declaradas (junto con jardines, ermita y cueva) bien de interés cultural el 5 de febrero de 1954 en la categoría de «sitio histórico».​

  Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons


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martes, 31 de marzo de 2020

Madrigal de las Altas Torres, cuajada de Historias (y 5)

MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES, CUAJADA DE HISTORIAS (Y 5)

Madrigal un perfecto óvalo amurallado  






 AULA DE LA NATURALEZA


El Aula de la Naturaleza nos recuerda que La Moraña es  un lugar considerado por la Comisión de Comunidades Europeas como Área de Importancia Internacional por las aves que allí habitan; más de 150 especies diferentes.






IGLESIA DE SANTA MARIA DEL CASTILLO.

De esta iglesia apreciamos sus dos ábsides que pertenecen al conocido como "Modelo mudéjar de Tierra de Pinares" pues el resto fue modificado y transformado en el s. XVIII
 Se declaró Bien de Interés Cultural en 1991.
Lleva tiempo cerrada al culto por diversas obras de restauración, la última de las cuales se iba a iniciar en estas fechas de principios del 2020.




La Bodega de los Frailes

No hay que dejar de hacer  esta visita guiada a la Bodega de los frailes 

 

Estamos ante una bodega monumental, por sus trazas y elementos arquitectónicos. Histórica tanto por la cronología de su construcción como por la datación milimétrica recogida en los libros de fabrica conservados por la Provincia Agustiniana de Castilla. 
Este es el primer párrafo del texto que podemos ver en el enlace marcado, con una buena selección de fotografías.

La leyenda del pastelero de Madrigal 

Y no hay nada mejor que una leyenda, para despedirnos de Madrigal... Cuentan que aquí se ajustició a un pastelero que decía ser el príncipe Don Sebastián, el joven y desgraciado sobrino de Felipe II, hijo de su hermana Doña Juana, heredero de la corona de Portugal que desapareció durante la batalla de Alcazarquivir, una romántica y descabellada aventura que le había conducido a África. Su cuerpo jamás apareció (en el Monasterio de las Descalzas Reales en Madrid está su túmulo vacío, junto al de su madre, fundadora del Monasterio) y aquí en Madrigal, una extraña historia con monja enamorada y pastelero misterioso, terminó trágicamente, con reclusión perpetua para ella y garrote vil para él.


El Madrid de Corpus Barga (2)

Monasterio de las Descalzas de Madrid

 Alonso Fernández de Madrigal,


ALONSO FERNÁNDEZ DE MADRIGAL
Pero aún nos queda hablar de otro gran personaje que nació en Madrigal de las Altas Torres en 1410. Se trata de Alonso Fernández de Madrigal, más conocido como "el Tostado", por el segundo apellido de su padre. Él fue Obispo de Ávila desde 1454 hasta su muerte en 1455. 
Lo haremos más adelante. 



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons









 

 

martes, 24 de marzo de 2020

Madrigal de las Altas Torres cuajada de Historia ( 4)

MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES ( 4)

 
Y seguimos ascendiendo

 

Desde el piso superior la visión exterior...siempre las torres

 

y la interior


  
 

Visitamos el íntimo Museo sobre el Tata Vasco  lleno de evocaciones mexicanas

 


y nos dirigimos ya al Palacio de Juan II posteriormente cedido a las MM Agustinas

Convento Madres Agustinas s. XV Casa natal de Isabel la Católica


Aprovechamos el exterior para hacer bonitas fotos

Era una soleada tarde 

 
Cuando aún nada nos hacía sospechar la pandemia que se nos venía encima...

Y que animaba a pasear tranquilamente por el claustro y tomar el sol en uno de sus bancos

Y luego entramos todos juntos, sin miedo, a admirar tantas obras de arte... 
Como no se podía hacer fotos, he buscado luego en casa un libro que compré cuando en el 2004, al cumplirse los 500 años del fallecimiento de Isabel la Católica en Medina del Campo, en este  palacio, convertido posteriormente en Convento de Nuestra Señora de Gracia de monjas agustinas, se celebró una exposición que vinimos a  visitar.

El libro se titula: "Madrigal de las Altas Torres. Monasterio de Nuestra Señora de Gracia", y el texto es de José Jimenez Lozano (Premio Ncional de las Letras y Premio Cervantes) 

 Conviene recordar que este Palacio llegó a ser posteriormente convento por la petición que hicieron, a  Carlos I de España y V de Alemania, las dos hijas naturales de Fernando el Católico, que eran monjas agustinas (Doña María y Doña Esperanza) y que estaban en otro convento, extramuros, donde luego moriría Fray Luis de León. 


Podemos aquí admirar, entre otras muchas obras de arte, el encantador  cuadro de la Sagrada Familia donde San José porta al Niño y sonríe admirado, mientras María acoge a los dos

y esta Virgen de Gracia, talla morisca en madera policromada.

Pero aún nos quedan por conocer otras sorpresas en Madrigal


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