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martes, 9 de junio de 2009

Zaragoza capital: una evocación romana

Apenas llegados de Tarragona hemos ido a Zaragoza, a Caesaraugusta, para completar la visión romana que obtuvimos en otras visitas a la ciudad (ver en el blog más entradas de Zaragoza) y para compartirlas con otros amigos entusiastas admiradores de los romanos.
Dicho y hecho, una hora y cuarto de AVE desde Madrid y allí estábamos... con dos días para disfrutar de esta ciudad alegre y viva que tanto nos gusta. Visitamos en calma los restos del Foro, (pinchar para ampliar. Imagenes obtenidas de folletos turísticos) del Teatro cubierto de original y moderna cúpula del Puerto fluvial que aprovechó este magnífico río, navegable en la antigüedad desde Logroño (Vareia) hasta Tortosa, y que favoreció un intenso comercio y de las Termas públicas, todo ello muy cuidado y con Museos anexos que te proporcionan todo tipo de información, con muchos apoyos visuales, videos, maquetas etc. También visitamos el conocido como Patio de la Infanta, uno de los más importantes monumentos renacentistas de Zaragoza. Se encuentra en el interior de la sede central de IberCaja en la Plaza del Paraíso, y es toda una sorpresa conocer su historia. Este patio formaba parte del magnífico Palacio contruido en 1546 por don Gabriel Zaporta, y que al ser derribado, a principios del siglo XX, su gran belleza hizo que un anticuario francés lo comprara y desmontado pieza a pieza fuera trasladado a París... hasta que en 1958 fue adquirido por IberCaja y montado nuevamente en su ciudad. El nombre de "Patio de la Infanta" se debe a que, durante un tiempo, fue ocupado por la Infanta María Teresa de Vallabriga cuando, ya viuda del Infante don Luis el hermano de Carlos III, se refugió en su ciudad natal. Es una verdadera delicia contemplarlo. (pinchar para ampliar. Imagen obtenida de un folleto publicitario de IberCaja) Pero hay tiempo para conocer más cosas... Entre ellas nos ha sorprendido, en la Plaza de San Pedro Nolasco y en el interior de la Iglesia del Sagrado Corazón, el Museo del Rosario de Cristal, una piadosa tradición que desde 1889 recorre las principales calles de la ciudad la noche del 13 de octubre. Son unos enormes faroles de cristal, de pura artesanía que iluminados en un principio con velas y ahora con luz eléctrica, evocan los misterios del Rosario en honor de la Virgen. Y en la Lonja (otro de los más importantes edificios civiles de Zaragoza, del siglo XVI) vemos la exposición de "Los Sitios de Zaragoza", en emocionado recuerdo de la heroica defensa de la ciudad durante los dos terribles sitios que sufrió por parte de los franceses en la Guerra de la Independencia y de los 200 años de su inevitable capitulación. Una conmovedora lección de historia muy documentada y apoyada en el arte. Y al final, subir a la torre de la Basílica desde la que se contempla una gran vista, de Zaragoza y despedirnos con cariño de esta ciudad siempre acogedora y llena de sorpresas
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

jueves, 17 de julio de 2008

Zaragoza: el agua protagonista

Casi nada más inaugurar la Expo, el pasado mes de junio de este  2008, viajamos a Zaragoza y una vez más la ciudad nos recibió esplendorosa. Fueron tres días intensos, intentando asimilar todo lo que allí se nos mostraba sobre el agua y los problemas que están planteados, a nivel universal, para protegerla... Ha sido un viaje muy provechoso, muy didáctico, muy bello... El fantástico pabellón-puente, de Zaha Hadid, nos introdujo en las 25 hectáreas, junto al Ebro, donde muchos arquitectos han dejado muestra de su gran imaginación... Como el Puente del Tercer Milenio, un milagro de la técnica, de Juan José Arenas, el mismo arquitecto que hace 15 años levantó el puente de la Barqueta para la Expo de Sevilla Una vez en su interior, empezamos a admirar edificios, como el Pabellón de España de Francisco Mangado, que es un bosque de columnas O la Torre del Agua, de Enrique de Teresa, tan armónica por fuera, pese a sus 70 metros de altura y tan espectacular por dentro, como un enorme transatlántico con una fantástica gota de agua que inunda los ojos de quien la mira La arquitectura, ya lo he dicho, es una protagonista destacada de la Expo, Como puede verse en este soberbio edificio del Palacio de Congresos, de Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano Pero por todos los sitios nos sorpendera la imaginación de los exteriores, que guardan en su interior muchas sorpresas, porque lo más importante es su contenido: el mensaje, el SOS que nos transmiten desde todos los rincones del planeta, las expectativas, las soluciones... Impresionan, y mucho, los pabellones de África Son muy elocuentes... Es necesario ir a Zaragoza, y ver... y reflexionar...Es muy necesario. Pero pocos días antes de esta escapada a la Expo de Zaragoza, he estado nuevamente en México, un país tan fascinante, que hacen falta muchos detenidos viajes por sus variadísimos paisajes, ciudades y pueblos para llegar a captar algo de su gran belleza tanto exterior como interior...Como es lógico, México está presente en la Expo y con gran cariño visitamos su pabellón, muy técnico y estudiado...pero yo llevaba en los ojos y en el corazón muchas bellas sorpresas que, precisamente con relación al agua he descubierto alli...¡y no quiero dejar de contarlas en mi blog tranquilo! ¡Enseguida empiezo!

lunes, 12 de febrero de 2007

Zaragoza capital. Dos días de noviembre 2006. (1ª parte)




El viernes a las 7 de la mañana, salimos de Madrid rumbo a Zaragoza… a esa hora ni caravanas ni nada así que, en poco más de 3 horas (con paradita incluida) llegamos a Zaragoza… Eso si, por el camino llegamos a tener sólo 2º de temperatura y una niebla temerosa…conforme llegábamos a Zaragoza el sol brillaba y la temperatura subía… Directos al parking del Pilar (todo en obras pero muy bien señalizada la ciudad y sobre todo la Plaza del Pilar) y en un suspiro estábamos contemplando la gran Plaza en todo su esplendor ¡dan ganas de ponerse a cantar jotas!...


El hotel, laboriosamente buscado en Internet, está al ladito de la Plaza (por la peatonal Alfonso I, segunda bocacalle a la derecha) en la calle Manifestación nº 33. EL Hotel Inca nos encanta, la habitación es luminosa y muy agradable decorada. Creo que hemos acertado.


El motivo principal de este viaje era visitar la exposición que en el Palacio de la Aljafería se había montado para conmemorar a Fernando el Católico en el momento de su segundo matrimonio con doña Germana de Foix…

Pero este Palacio es siempre digno de visitar pues es bastante sorprendente, con su mezcla de estilos que te llevan desde la portada de una capilla románica, a un patio árabe y a un salón del trono de espectacular techo mozárabe

… hasta un moderno hemiciclo que acoge a las Cortes de Aragón…

Decidimos ir andando y por la conocida calle del Conde Aranda “todo recto” son unos 20 minutos; hace, además, una mañana muy agradable…

Como todo Palacio que se precie, el de la Aljafería tiene su terrible leyenda que en este caso se centra en la torre llamada del Trovador, la grande central donde están las banderas. Se trata de una historia de odios y muertes acaecida a mediados del siglo XV en Zaragoza y sobre la cual, en 1836, un joven chiclanero de 23 años llamado Antonio García Gutiérrez escribió una obra de teatro, en prosa y verso, que tuvo un éxito inenarrable en su estreno en el Teatro del Príncipe de Madrid el 1 de marzo de 1836…Hasta Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales se hace eco de este gran triunfo…Muy pronto Giuseppe Verdi se interesó por esta truculenta historia, y el 19 de enero de 1851 se estrenó, con enorme éxito, la ópera del mismo nombre en el teatro Apollo de Roma…


(El nº 221 de Cátedra está dedicado a "El Trovador" de Antonio García Gutierrez)

Zaragoza capital. Dos días de noviembre 2006. (2ª parte)



Después de tan interesante visita, tomamos un aperitivo en La Teja, en la pequeña calle arbolada que hay frente a la salida del Palacio, y que tienen una barra de tapas muy atractiva y regresamos a comer al Hotel, en cuyo restaurante (se llama Azteca) hay un apetecible menú, y descansamos un rato.

Visitamos el Museo de Pablo Serrano, el escultor aragonés (de Teruel) que ha hecho el moderno logo o símbolo de las cortes de Aragón que hemos visto esta mañana en el hemiciclo (pesa varias toneladas y está suspendido y sostenido por siete clavos de hierro invisibles). El Museo es un edificio muy moderno rodeado de una especie de acequia o foso con agua con algunas esculturas sobre ella.


Paseando volvemos a la gran Plaza del Pilar y entramos a ver a la Virgen, siempre rodeada de fieles y visitantes, es una Basílica totalmente viva entre el Ebro y la ciudad.


En la Lonja (junto al Ayuntamiento donde, por cierto, luce ya el símbolo de la EXPO del Agua para el 2008), vemos una exposición de Broto muy sorprendente en su armónica mezcla de colores… y en claro contraste con el magnífico edificio que le acoge.

Pasear todas las calles que desembocan en la Plaza, contemplar sus escaparates, y ver la iluminación nocturna es una buena forma de terminar el día en un restaurante de la calle Alfonso I para, guía en mano, organizar el itinerario de mañana.

Restaurante La Teja

Calle del Castillo, 4 telef. 976 436 638


Zaragoza capital. Dos días de noviembre 2006. (3ª parte)

Tras desayunar de buffet en la cafetería del Hotel, comprobamos que la mañana está azul y bonita y nos lanzamos a seguir viendo la ciudad.

A las 10 estamos en el Foro viendo las entrañas romanas de la Plaza de la Seo estupendamente expuestas y leo algo que me llama la atención: “La contribución de Roma a la historia de la arquitectura fue que, la sabia mezcla de cal, arena y piedra troceada, dada su extraordinaria consistencia, una vez fraguada, permitía hacer cimentaciones para levantar complejos edificios, llevar agua potable a las ciudades, levantar puentes y un sin fin de construcciones impensables hasta ese momento…El mortero de cal, el arco y la bóveda ya eran conocidos, pero la combinación de todos ellos fue lo que hizo inmortales las obras de los romanos”


Nos pasamos una hora con los romanos, y a continuación entramos en el pasmo de La Seo…

tan luminosa y bella…menos esa especie de máquinas expendedoras de refrescos que han situado delante de cada altar con la correspondiente explicación de lo que hay en él…Nunca habíamos visto nada similar en ninguna iglesia y la verdad es que nos ha parecido que rompen la armonía del templo…recordábamos, por ejemplo, con nostalgia, las perfectas audio guías que te van llevando de la mano entre las maravillas de la Catedral de León sin dañarla visualmente.

Desde la Seo, al Puente de Piedra, a mirar el Ebro caudaloso, surcado por alegres piraguas, con la magnífica Basílica en su orilla… pero poco limpio… ¡que pena!...

Ayer descubrimos en nuestro vagar por toda la Basílica que hay un ascensor que sube a una de sus altas torres, próxima al río …nunca en otras visitas a Zaragoza habíamos descubierto este pequeño ascensor…Y es una buena experiencia, a ochenta metros…¡que gozada!...luego seguimos subiendo por las escaleras, hasta lo más alto…¡¡vaya visión!!...(foto inferior) nos dicen que en días claros del mes de marzo se ven las cumbres de los pirineos nevados…