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miércoles, 14 de junio de 2017

Cuenca increíble (y 2)


No podia estar el cielo más azul cuando llegamos frente a la fachada de la Catedral de Cuenca. Habíamos recorrido ya una gran parte de la ciudad cuando nos situamos ante ella...Pero una ciudad como Cuenca no se ve en un día...Cuenca reclama un prolongado fin de semana, como mínimo, para disfrutar "despacito" de sus muchas bellezas naturales, de sus edificios, de sus museos...

Para contemplar con calma, como hace  Fray Luis de León (nacido en Belmonte, Cuenca en 1527), lo que resta del castillo árabe en la parte más alta de la ciudad.

 Para perderse por sus calles estrechas con sus piedras y sus irregulares edificios tan armónicos a la vez


  Y visitar el Museo Centro de Arte-Contemporáneo de la Fundación Antonio Pérez,  inaugurado por el coleccionista de arte, poeta, editor y artista  Antonio Pérez Pérez (Sigüenza 1934) en 1998, dentro del edificio del antiguo convento de las Carmelitas Descalzas, diseñado hacia 1614 por fray Alberto de la Madre de Dios (Santander 1575-Pastrana 1635) arquitecto de la orden del Carmen descalzo.

 

 Aquí puede admirarse, además de los grandes panoramas naturales y de la complejidad de un edificio conventual alzado sobre el terreno irregual de la Hoz, obras de Andy Warhol, Canogar, Chillida, Millares, Equipo Crónica y un largo e ilustre etcétera  

FAP Fundación Anronio Pérez. Diputación de Cuenca. Centro de Arte contemporáneo. Sala Millares. Convento de las Carmlitas siglo XVII.

La Posada de San José. Al fondo la Torre del Ángel de la Catedral
 Cerca de la Fundación, en la misma calle de Julián Romero, nos encontramos con otro lugar digno de conocerse. Se trata de la actual Posada de San José que en el XVII fue la casa particular de la familia Martínez del Mazo... uno de cuyos hijos, Juan Bautista, nacido en Cuenca en 1605 (según una de las últimas investigaciones),  fue discipulo de Velázquez y se casó con Francisca su hija mayor, en 1634. Era costumbre en la época que las hijas de los maestros casasen con el alumno predilecto de su padre, con el fin de que el oficio quedase en la familia. De este matrimonio nacieron nueve hijos (de los cuales sólo sobrevivieron 5) hasta que Francisca falleció en el último parto en 1653 (siete años antes que su padre).
 Juan Bautista alcanzó la dignidad de maestro y pintor de cámara del heredero de la Corona, el malagrado príncipe Baltasar Carlos y fue sucesor de Velázquez a la muerte del pintor.
 En su cuadro titulado "La familia del pintor" que se encuentra en el Museo de Historia de Viena, pero que estuvo en Madrid  en la exposición sobre "Velázquez y la familia de Felipe IV", en el Museo del Prado del 08/10/2013 al  09/02/2014, pudimos conocer a varios de los nietos y descendientes de Diego Velázquez.




Tiempo después esta casa se convirtió en el Colegio de San José donde residían los 12 niños cantores del Coro de la Catedral y Pío Baroja, en su novela "La nave de los locos", describe las impresiones del protagonista (Alvarito) cuando, desde la terraza de la cercana Catedral, oía sus voces mientras los niños ensayaban sus cánticos.

Y por fin, a mediados del s. XX,  se convirtió en esta posada con encanto que conserva muy bien su interior de espacios
superpuestos, para poder adaptarse al gran desnivel entre la fachada delantera y el jardín y la fachada posterior sobre la Hoz del Huécar y sus vistas.


Llegamos a su catedral, edificada sobre la antigua mezquita, que a su vez sustituyó a la sede episcopal  visigoda... Alfonso VIII reconquistó la ciudad en 1177, tras un largo asedio...única forma de conquistar una ciudad tan amurallada, como hemos visto, por su propia geografía rocosa. Enseguida se iniciaron las obras de la catedral.

Alfonso VIII (1155-1214) Rey de Castilla. El 21 de septiembre de 1177. tras un asedio de nueve meses, conquistó Cuenca y le concedió un extenso fuero, que constituyó un auténtico referente en la Historia. Cuenca, septiembre 2009. Escultor Javier Barrios.
 San Julián, segundo obispo de Cuenca, y que llegó a ser su Patrón (la Patrona es la Virgen de la Luz), continuó las obras y el templo fue consagrado en 1208 por el Obispo Jimenez  de Rada. Esta catedral fue de las primeras de España que, junto a elementos románicos, introdujo el nuevo estilo gótico que ya imperaba en Europa, y con los años siguió incorporando temas del Renacimiento y del Barroco, lo cual la hace verdaderamente interesante y nos atrapa nada más entrar en ella.



 Vemos una enorme catedral, con 29 capillas cerradas por artísticas rejerías, y algunas con magníficos artesonados de madera, con una enorme girola (para lograr la cual se destruyó la parte románica de la cabecera) y una magnífica puerta renacentista que da paso a un austero claustro Herreriano recientemente restaurado.

 
Ventura Rodriguez en el XVIII diseñó este espectacular "Transparente" para albergar los restos de san Julián, 
  
 

Y la última y muy controvertida aportación de finales del siglo XX  han sido las vidrieras con diseños contemporáneos de Gustavo Torner, Gerardo Rueda,  Bonifacio Alfonso y Ruiz de Echave, que van proporcionando una distinta y variada iluminación al templo según avanza el sol en su exterior.




Su fachada también ha cambiado a través de los siglos




 Un cuadro dedicado a uno de los milagros de san Julián guarda, al parecer, el único recuerdo que nos queda de la primitiva. En el XVIII fue sustituída por otra barroca con algún toque gótico, pero el 13 de abril de 1902 a las 10 de la mañana, una campana que repicaba en la torre del campanario cayó destrozando parte de la torre y de la fachada...y lo que es más terrible matando a la hija del campanero y a varios niños. 

La que ahora contemplamos, inacabada,  es obra neogótica de Vicente Lampérez (1861-1923), que se inspiró en la fachada de la catedral de Reims.



 A Cuenca, no hay duda, hay que regresar para conocerla con calma y en profundidad...

 “Cuenca abstracta, pura, de color plata, de gentiles piedras, hecha de hallazgos y de olvidos –como el mismo amor-, cubiste y medieval, elegante, desgarrada, fiera, tiernísima como una loba parida, colgada y abierta; Cuenca, luminosa, alada, airada, serena y enloquecida, infinita, igual, obsesionante, hidalga; vieja Cuenca”. Camilo José Cela

Cuenca fue la novena ciudad española que fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad, en 1996. En la evaluación que realizó el Icomos para recomendar a la Unesco que aceptara la candidatura se resaltaba que su Casco Antiguo es un destacado ejemplo de la ciudad medieval fortificada que ha conservado su paisaje urbano original y que mantiene muchos ejemplos excelentes de arquitectura secular y religiosa de los siglos XII al XVIII.

También se subrayaba que esta ciudad amurallada se mezcla con el paisaje natural que le rodea. Es por ello que la declaración de Patrimonio de la Humanidad afecta no solamente al Casco Antiguo y al barrio del Castillo, sino a las hoces de los ríos Júcar y Huécar que lo rodean y a los barrios de San Antón y Tiradores.

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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons






viernes, 20 de diciembre de 2013

Madrid Museo del Prado y el Louvre





EL MUSEO DEL PRADO y el Louvre

 Decía Eugenio D´Ors en su libro "Tres horas en el Museo del Prado" que "Madrid tiene abriles exquisitos (...) y un sin par Museo" ... Pero también otoños, inviernos y veranos  maravillosos que invitan a entrar en este sin par Museo del Prado y gozar de una auténtica fiesta de belleza ...llena de sorpresas y descubrimientos...






Por ejemplo, en la planta 1 y en la sala  12,  donde se encuentran las Meninas, podemos admirar  una curiosa escultura en bronce negro de un joven que es hombre y mujer a la vez... si te fijas bien. 

 
Imagen obtenida de la Guia didáctica de la colección de esculturas del Museo del Prado


Esta escultura es obra del italiano Bonarelli de Lucca, (autor igualmente de los leones de bronce  dorado que hacen de soporte a los tableros de piedras duras convertidos en mesas que se encuentran en la Galeria central). Todos ellas se fundieron en Roma por encargo directo de Velázquez que había viajado por segunda vez a  Italia, por mandato de Felipe IV, para comprar obras de arte con que decorar el reciente Palacio del Buen Retiro.

Junto a la escultura leemos la siguiente explicación:

"1652 bronce firmado. 
Hijo de Hermes y Afrodita. Hermafrodito era un joven  de singular hermosura.
Salmacis, ninfa de un  lago de Caria, quedó cautivada por su belleza y aprovechando el baño del joven lo abrazó con pasión quedando sus cuerpos convertidos en uno con doble naturaleza sexual. La escultura encargada por Velázquez en Italia es copia del modelo en mármol que, procedente de la colección Borghese de Roma, actualmente se conserva en el Louvre. Su calidad técnica la convierte en una obra maestra que supera al original".

Es el caso que cuando estuve en el mes de mayo en París pude ver y fotografiar  ese modelo original porque en el Louvre no ponen problema a las fotografias (sin flash naturalmente) aunque  el problema es la cantidad de gente que, con el mismo propósito, rodea cada obra constantemente...





En la imprescindible obra de Ovidio "Metamorfosis"  podemos leer  (libro cuarto ) muy bien narrada la razón por la que "la fuente Sálmacis tiene tan mala fama y por qué razón debilita y ablanda los cuerpos que entran en contacto  con sus aguas mortecinas".





Claro que en esta mágica sala 12 es imposible no pararse a admirar la genialidad del  gran cuadro que la preside y ver como Velázquez contempla a don Felipe IV y a doña Mariana y también a nosotros que estamos junto a ellos...aunque no "salgamos" en el espejo del fondo y quizá nos esté tomando también como modelos para pintarnos en el enorme lienzo que nunca podremos ver...mientras la encantadora infanta Margarita rodeada de sus "meninas" anima toda la escena...

Ahora, y hasta el 27 de abril, también podemos ver junto al cuadro, en la parte superior derecha de la pared, un pequeño gorrión albino...¿Qué significa? La respuesta es que estamos ante una de las iniciativas del Proyecto titulado "Historias Naturales" iniciado el 19 del pasado mes de noviembre en recuerdo de aquel otro 19 de noviembre de 1819 en que se inauguró el Real Museo de Pintura y Escultura (cómo se denominó en un principio) ... 
 



Porque este edificio no fue concebido ni diseñado para la pintura ni la escultura...Carlos III era un apasionado de las ciencias y deseó convertir a Madrid en una ciudad ilustrada con un Real Observatorio Astronómico, un Real Jardín Botánico y este edificio diseñado por Villanueva, en 1785, para Real Gabinete de Historia Natural...

 
Observatorio Astronómico


Estatua de Carlos III en el Jardín Botánico

Fachada sur del Prado, desde la puerta del Jardín Botánico




Portada del Tomo I del catálogo  de la magnífica exposición que tuvo lugar de noviembre de 1988 a abril de 1989, con motivo del bicentenario de la muerte de Carlos III, en el Palacio de Velázquez de Madrid y en el de Pedralbes de Barcelona, organizada por el  Ministerio de Cultura

Detalle del cuadro de J.Ranc "Carlos III, niño, estudiando botánica"


La idea de Carlos III era instalar en él "el importantísimo gabinete  que el ilustrado criollo Pedro Franco Dávila (Guayaquil, 1711-Madrid 1786) había reunido en París y que el rey le había adquirido en 1771; en un primer momento lo instaló junto a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el Palacio de Goyeneche, en cuya fachada se inscribió el lema "Naturan et arte sub uno tecto" (Naturaleza y arte bajo un mismo techo)".

Es bien sabido que este proyecto jamás llegó a puerto, la muerte del rey en 1788 y los problemas políticos y económicos lo demoraron lustros...y la Guerra de la Independencia lo destruyó pues el edificio quedó muy dañado... Después la reina María Isabel de Braganza,   segunda esposa de Fernando VII,  le animó a restaurarlo para alojar las magníficas colecciones de pintura y escultura de sus antepasados. 

Por eso ahora el artista Miguel Ángel Blanco (Madrid 1958), creador de una obra que fomenta el diálogo entre arte y naturaleza, "pretende hacer realidad por unos meses ese deseo incumplido de Carlos III y Pedro Franco Dávila". Ante 22 obras  se "subraya la presencia de animales, vegetales y minerales de especial significación". Una idea atrevida e imaginativa que, además, te conduce a recorrer unas 20 salas diferentes de las plantas 0,1 y 2 del Museo... una búsqueda llena de sorpresas y descubrimientos...




Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.  

sábado, 10 de diciembre de 2011

Si las estatuas hablasen: Velázquez


¿Que mira Velázquez?

Siempre me gusta saber a quien representan las estatuas que veo por la ciudad, 
 

En el caso de Velázquez también he querido saber cuantos recuerdos de él tenemos por Madrid...

 


El primero y desde luego el más conocido y fotografiado es, sin duda, la soberbia escultura que hizo el gran escultor segoviano Aniceto Marinas (1866-1953 ) y que fue inaugurada con todo esplendor en 1899, tercer centenario del nacimiento de Velázquez... Tanta importancia se dio a esta celebración que, para situarla ante la fachada principal del Museo, se desplazó a la que hasta ese momento ocupaba tan privilegiado lugar.


(Era la de Daoiz y Velarde, realizada en mármol de Carrara por Antonio Solá (Barcelona 1780-Roma 1861) y que es propiedad del Museo del Prado. Ahora se encuentra en un lugar muy adecuado, la Plaza del Dos de Mayo, escenario real de la heroicidad de ambos).


Aniceto Marinas representó a Velázquez sentado, posición que no fue del agrado de algunos a los que no pareció de recibo esa actitud ociosa...para todo tiene que haber gustos... pero a la gran mayoría les pareció original y el perfecto reflejo de una concentrada actitud de observación ante un cuadro en proceso de creación
 porque él estaba pintando ya que sostiene en sus manos la paleta, el pincel y el "tiento" , pieza utilizada desde antiguo por los pintores para que la muñeca apoyada en él no vacilara ante las pinceladas más pequeñas y precisas.
 


Lleva sobre su corazón la Cruz de Santiago que tanto ambicionó y por la que tanto luchó y, para más afirmar su condición de caballero, la espada cuelga del respaldo de su silla.





En el exterior del Prado, donde se guardan como un tesoro sus principales obras, también se le honra en uno de los 16 medallones, que de los más grandes artistas españoles hasta aquel momento, esculpió, para su fachada, Ramón Barba Garrido
escultor murciano (Motilla 1767-Madrid 1831).

 

Otra escultura de Velázquez es la que se encuentra en la fachada principal del Museo Arqueológico

Es obra de Celestino García Alonso, esculpida en mármol blanco de Italia, tambien con su visible Cruz de Santiago y la espada. Según Herrera Casado, cronista de Guadalajara, en un artículo publicado en La Nueva Alcarria el 28 de octubre de 1978, Celestino García nació en Sigüenza hacia la mitad del s. XIX y presentó buenas esculturas y altorelieves en las Exposciones Nacionales de 1871 y 1878.

Esta escultura de Velázquez tan cortesana hace pareja, y contraste, con la de Alonso Berruguete,

 también esculpida en el mismo material, por José Alcoverro y Amorós (1835–1910) y ambas son de 1892.(Y en esa caja que se aprecia al fondo está Velázquez, esperando impaciente, como todos nosotros, a que terminen las obras del Museo Arqueólogico y podamos disfrutar de sus maravillosos contenidos en un nuevo marco)



En la calle de Juan Bravo, esquina a la de Velázquez, se encuentra otro monumento a Velázquez, más sencilla su figura que las anteriores, pero por eso mismo yo pienso que más ajustada a la realidad.

Además, cuando me aproximaba el otro día a ella andando por el bulevar de la calle Juan Bravo, pude darme cuenta de algo que no habia apreciado cuando paso en el coche ... La estatua tiene enfrente y a la izquierda, al otro lado de la calle Velázquez, el Palacio de los marqueses de Amboage, magnífico Palacio, de los más bellos de Madrid, construido en 1914-17 por el arquitecto Joaquín Rojí y convertido a partir de 1940 en la embajada de Italia en España



Y recordé que Velázquez sólo salió de España dos veces y las dos a Italia que era la meta de sus sueños. Sus estancias allí _ de 1629 a 1631 cuando tenía 30 años y de 1649 a 1651, a los cincuenta _ fueron muy apreciadas y queridas por él tanto a nivel personal como artístico... De su primera estancia datan esos dos pequeños cuadros del jardín de la Villa Médicis tan íntimos, bellos y diferentes del resto de su obra...quizá porque por primera vez se sintió libro de pintar lo que le apetecía, sin estar sujeto a ninguna orden real ni protocolo...Seguramente los pintó sintiéndose feliz



Así que me encanta que Velázquez pueda, desde el bronce de su estatua, mirar ese pedazo de Italia en el suelo de Madrid... y recordar...

La escultura se debe a Francisco López Hernández (Madrid 1932)

 
Pero hay otra escultura, mucho menos conocida, que se encuentra en los jardines de la Casa de Velázquez, llamada asi porque según la leyenda en esa espacio instalaba Velázquez su caballete para pintar los maravillosos cielos de Madrid con la sierra al fondo. Es una estatua ecuestre notablemente diferente de las demás representaciones. Se debe al escultor Emmanuel Fremiet, uno de los escultores franceses más valorados del XIX, especializado en esculpir animales, especialmente caballos, por lo cual a veces los incorporaba aunque "no pegaran" asi que no es de extrañar que imaginara a nuestro insigne pintor como jinete...


La escultura estuvo situada en las Tullerías desde 1888 hasta 1928 (1) fecha en la que el gobierno francés inauguró la Casa de Velázquez en Madrid (lugar de encuentro y estancia de artistas e investigadores franceses becados para diversos proyectos, sobre todo arqueológicos, en España) y decidió trasladarla aquí y situarla en el jardín frente al edificio.



La que ahora podemos contemplar es una réplica pues desgraciadamente el bronce original fue destruido durante la Guerra civil.

Estos datos han sido obtenidos del libro "Historia y política a traves de la escultura pública (1820-1920)" recopilación de las lecciones impartidas en el Curso de la Cátedra Goya, celebrado en Zaragoza en 2002 y coordinado por Maria del Carmen Lacarra Ducay y Cristina Gimenez Navarro
Las dos fotos de la escultura han sido facilitadas por la Casa de Velázquez para el blog


Siguiendo la ruta de localización de la figura de Velázquez he terminado al pie del monumento a Felipe IV, en la Plaza de Oriente (¡que precioso nombre!) sin par escultura ecuestre realizada por Pedro Tacca sobre la idea de un cuadro de Velázquez...
 
en el elevado pedestal que se realizó cuando fue trasladada desde los jardines del Buen Retiro a este lugar, figuran dos bajorelieves del escultor Francisco Elías. En uno de ellos aparece Felipe IV otorgando a Velázquez la Cruz de Santiago
 

En el otro se representa una alegoría de la protección que Felipe IV dispensó a las Artes y las Letras... Esto es una señal de cuanto habían cambiado los tiempos... EL pedestal y su inauguración, en 1844, se realizó en otro momento político: tras la jura de la Constitución por Isabel II en 1837 ya no primaban las hazañas bélicas de los monarcas sino su compromiso con las Artes...
Y como colofón la columna que en la Plaza de Ramales recuerda el lugar donde fue enterrado... La iglesia de San Juan que aquí se encontraba y que fue derruida por el hermano de Napoleón, en su afán de crear espacios abiertos en un
caserío muy denso...En el año 1999 se buscaron sus restos infructuosamente pero, como bien dice una de las lápidas de del pedestal, por fortuna
"su gloria no fue sepultada con él"


 
Nota. Agradezco a mi amiga Mercedes Gómez de ArtedeMadrid su amabilidad de enviarme esta última foto y así evitarme salir hoy, en un dia tan invernal, para hacerla yo.





(1) Con el tiempo se van ampliando conocimientes y detalles interesantes para añadir a los post. Eso me ha sucedido hoy 7 de junio de 2013, en la magnífica exposición sobre Mariano Benlliure en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. He tenido ocasión de enterarme que él hizo dos bellas medallas conmemorativas en bronce: una cuando pusieron la primera piedra de la Casa de Velázquez en 1920 y otra en su inauguración en 1928.

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