martes, 4 de octubre de 2016

Tordesillas llena de Historia




 He regresado a Tordesillas el pasado fin de semana...La primera vez que esuve allí fue en el lejanísimo 1981, camino de unas vacaciones de verano en  Galicia y la imagen del Rio Duero bajo el Monasterio de Santa Clara y la triste historia de la reina Juana ("La Loca"), se quedaron conmigo igual que las ganas de regresar y ver todo con más calma. 

 Así que en 1994 cuando se celebraba el quinto aniversario del Tratado de Tordesillas, no dudé en volver y comprobar la importancia de este pueblo dónde "se dividió el mundo"

V centenario del Tratado de Tordesillas 1494-1994

Tordesillas conmemoró, en 1994, el V Centenario del Tratado de Tordesillas, aquel que dividió el mundo entre Portugal y España y con este motivo hubo numerosos congresos. jornadas, exposiciones y diversos actos tanto en Tordesillas como en otros lugares de Castilla y León y también en diversas ciudades de Portugal. 


Esta exposición se mostró en el gran Monasterio de Nuestra Señora del Prado (s. XV) de Valladolid y fue un alarde de obras de arte de la época, tanto de Portugal, que aportó 48 magníficas obras como de Castilla-León.

En Tordesillas se reunieron el 7 de Junio de 1494 los representantes de Isabel y Fernando, reyes de Castilla y de Aragón por una parte, y los del rey Juan II de Portugal por otra suscribieron, en esta evocadora villa, dos tratados de paz. En el llamado “Tratado Oceánico” se dispuso que se trazara una línea divisoria, de polo a polo, situada 370 leguas al oeste de la más occidental de las islas de Cabo Verde y que, el espacio comprendido al este del teórico meridiano, correspondiera a Portugal, en tanto que lo situado al oeste, perteneciera a Castilla.

 
Monumento a los Descubrimientos en Belem (Lisboa)

 Es decir, Portugal y Castilla, con el beneplácito del Pontífice Romano, el español Alejandro VI, se repartieron el mundo, lo cual hizo que el Rey francés, Francisco I, con buen sentido del humor se preguntara "si era ese tratado fruto de una cláusula secreta del testamento de Adán"


La Santa María en el Museo de Colón de Valladolid
 Y
también se aprobó el llamado “Tratado Africano” en el que  se delimitaron las posesiones de Portugal y Castilla en el África mediterránea y atlántica, cuestión que había suscitado, en el pasado, no pocos conflictos y pleitos.


Este Tratado de Tordesillas fue presentado por España y Portugal como Patrimonio documental a la UNESCO en el 2007 y tras su aprobación en ese mismo año está incluído en el Registro de la Memoria del Mundo. Uno de los principales motivos alegados es que,

Es una referencia importante no sólo en lo que concierne a la historia del Océano Atlántico, sino también para la memoria del mundo, ya que permitió el encuentro de continentes y civilizaciones separados por mares ignotos.



 Tordesillas mereció este honor por ser un importante enclave geográfico, cruce de caminos a orillas del río Duero, y tan cerca de Portugal... pero quizá también por guardar en su interior una joya única, tan sorprendente como encontrar  en plena Castilla, un Palacio cuajado de detalles árabes, incluidos unos baños, cuya origi­nal bóveda con "lucernas" en forma de estrella de ocho punta permitían la entrada de la luz y la salida del vapor y que fueron utilizados por dos pode­rosos Reyes castellanos del siglo XIV y sus favoritas, más cercanos al parecer a las higiénicas costumbres de sus tradicionales enemigos que a las suyas propias. 
 



Y es que el  Monasterio que ahora conocemos fue edificado en el Palacio mudéjar que mandó construir para su favorita, doña Leonor de Guzmán, el Rey Alfonso XI y así recordar, en plena Castilla, los Alcázares de Sevilla donde ambos se habían conocido.


 La historia de este rey y sus amores con doña Leonor de Guzmán, a principios del siglo XIII, fue novelada por el escritor vallisoletano Ignacio Merino (1954) y con prólogo de Fernando García de Cortázar, publicada por la editorial MAEVA en el 2000. 
 
La portada es del cuadro de Matías Moreno (Fuente el Saz, Madrid 1840- Toledo 1906) "Alfonso XI toma posesión del Mar en Tarifa" que está en el Senado (*). La fotografía de Oronoz

Fueron tiempos dificiles los que le tocaron vivir a Alfonso. Nacido en Salamanca en 1311, al año siguiente de morir su padre Fernando IV (conocido por "El Emplazado" por una truculenta historia que protagonizó) y, fallecida también su madre, la infanta portuguesa doña Constanza, fue  tutelado por su abuela, doña María de Molina (ya viuda de Sancho IV el hijo de Alfonso X el Sabio) una gran mujer que murió en 1321 cuando él tenía 11 años y está enterrada en el Monasterio de las Huelgas de Valladolid. 



  A los 18 años, en 1329, Alfonso se casó con María de Portugal, prima suya por partida doble pues su padre, Fernando IV, era hermano de la madre de María y su madre, Constanza, lo era de su padre; este parentesco obligó a pedir dispensa papal que fue concedida. La boda se celebró en Portugal y Alfonso, que había conquistado a los árabes la hermosa ciudad de Talavera se la ofreció como regalo de boda a su esposa y ya para siempre se la conoció como Talavera de la Reina.

Nunca hubo amor entre ellos así que cuando conoció en Sevilla a la bellísima e inteligente Leonor de Guzmán, una joven viuda sin hijos, se enamoró de ella y ya nunca se separaron...fue un gran escándalo pues no ocultaron su relación, vivian publicamente juntos y tuvieron diez hijos...pero Leonor nunca fue reina pues él nunca repudió a María que era la reina legítima y madre del heredero al trono, Pedro, más tarde conocido como Pedro I "el Justiciero" o "el Cruel" según quien le juzgue... 





  En un determinado momento Alfonso quiso obsequiar a Leonor con una gran sorpresa...Un palacio que le recordará a su querida Sevilla y para ubicarlo eligió a Tordesillas, ciudad equidistante entre Valladolid y Toro, cruce de calzadas reales entre León, Castilla y Portugal... Era un lugar seguro sobre un farallón a orillas del Duero, asi que allí en el punto más alto levantó un palacio junto a un pequeño convento de monjas de Santa Clara. Vinieron artesanos mudéjares para labrar capiteles y celosias como las de Sevilla, ebanistas de Toledo y albañiles de Córdoba... todo un sueño andaluz en plena Castilla, donde vivieron épocas felices.



 Pero Alfonso XI de Castilla, era un rey guerrero inmerso en la lucha contra los árabes y en 1340 venció, cerca de Tarifa junto a los vados del río Salado, al  enorme ejército de los benimerines que buscaban nuevamente invadir la península.  Esta batalla, a la que dio nombre el rio, fue dirigida por el rey castellano y por su suegro Alfonso IV de Portugal (el padre de la reina María) y fue un rotundo éxito que le animó a seguir luchando hasta llegar al mar y tomar Algeciras que también fue incorporada a la corona. 




Y ya solo le quedaba al rey el reto de conquistar Gibraltar al que puso cerco en 1349...Pero la terrible epidemia de peste  que había irrumpido desde las estepas de Asia, por las picaduras de las pulgas que portaba la rata negra, sembró la muerte por toda Europa y llegó hasta aquí y alcanzó al Rey que murió tras unas horas de agonía a los 39 años y veinticinco de reinado...Cuentan que las campanas de todo el reino tañeron a muerto durante dias enteros...

Espadaña del Monasterio de Santa Clara. Tordesillas
 En ese momento todos dieron la espalda a "La Favorita" (***) y rapidamente se proclamó rey a Pedro el cual, cumpliendo el deseo de su madre, la legítima reina María, hizo detener a Leonor y conducirla más tarde a Talavera de la Reina y allí la dieron garrote vil a principios de 1351...incluso dicen que fue personalmente Pedro, ya rey, quien a instancias de su madre la dio muerte.
 
Iglesia de Santa María la Mayor en Talavera de la Reina, donde según algunos historiadores quizá esté enterrada doña Leonor de Guzmán

 Pero antes de morir Leonor consiguió casar en secreto a su hijo mayor, Enrique señor de Trastámara, con la hija del Infante Don Juan Manuel. Los dos hermanos, el hijo legítimo Pedro, y Enrique el bastardo, tuvieron múltiples encuentros y desencuentros hasta que finalmente Enrique logró vencer a su hermano, el rey Pedro I, en la batalla de Montiel, el 14 de marzo de 1369, y mediante una traición logró matarle en una lucha cuerpo a cuerpo... consiguiendo así ser nombrado rey con el nombre de Enrique II (****)  e iniciar la dinastía Trastámara en la cual nació Isabel la Católica...¡ironías del destino!



 Y otra ironía, que en este caso también está relacionada con Tordesillas... es que, Pedro I, el hijo legítimo de Alfonso XI,  también vino a ocupar este palacio tan sevillano, con su también favorita y sevillana, doña María de Padilla. Y fue él quien pidió a su hija mayor, en 1363, Doña Beatriz, que construyera sobre el Castillo un Monasterio de Franciscanas Clarisas, Orden en la que ella misma había ingresado.


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  Así ha llegado hasta nosotros el Real Monasterio de Santa Clara de Tordesi­llas, con bellísimos detalles y con su espléndida Iglesia de Santa Clara, construida sólo para las monjas a finales del s. XIV, cuya espectacular cúpula mozárabe, de madera cubierta de pan de oro, puede considerarse como uno de los más ricos y hermosos techos de toda la península





Pero este lugar guarda otro entrañable y triste recuerdo, el de una mujer, que enloqueció de amor según la leyenda, o que fue víctima, según la historia, de las ambiciones de los hombres que la rodearon: su esposo, su padre e incluso su hijo. Doña Juana de Castilla, más conocida como Juana la Loca, estuvo aquí recluida hasta su muerte durante 46 años, velando el recuerdo del hermoso esposo infiel...igual que había estado velando su cuerpo durante casi tres años por los caminos de Castilla, desde Burgos donde partió el 20 de diciembre de 1506, (había fallecido el 25 de septiembre), con la pretensión de llevarlo a Granada, hasta que finalmente pararon tan macabro viaje en Tordesillas, donde llegaron en marzo de 1509...
 
Desde Burgos hasta Tordesillas 


...Entre los pueblos de Torquemada y Hornillos, al amanecer, cuando iban a descansar en un convento, al descubrir que éste no era de frailes, sino de monjas, la Reina ordenó al punto a todos salir de allí y acampar en las afueras. Era un riguroso mes de diciembre, finalizaba el año de 1506 y la joven reina viuda, de veintisiete años, esperaba su sexto hijo.
Francisco Pradilla y Ortiz (1848-1921) Museo del Prado

En este convento de Santa Clara de Tordesillas, en la cripta de la capilla de Fernan López de Saldaña permaneció el cuerpo de Felipe I "El Hermoso" hasta que en noviembre de 1525 fue conducido a Granada para descansar definitivamente en la Capilla Real, el 13 de diciembre de ese año. Y en esa misma cripta, cuyo acceso es una gran argolla sobre la losa, fue enterrada también Juana en  1555  que también más tarde fue conducida a Granada, junto a su amado esposo.


Aviso: Patrimonio no permite hacer ningún tipo de foto interior del Monasterio, sólo del primera patio. Las fotos del interior de la iglesia son de mi visita del año 1994

NOTAS

(*) sin duda hay un error pues el nombre con el que figura en el Senado es: Don Alfonso el Sabio, después de haber ganado a los moros la plaza de Cádiz, primera plaza marítima que poseyeron los reyes de Castilla, tomó posesión del mar para abrir a los cristianos el camino que había de conducirles al África.

(**) Tras la victoria recordó la modesta ermita de la Virgen que había visitado poco antes en Extremadura y cuya imagen, milagrosamente descubierta junto al río Guadalupe por un pastor llamado Gil Cordero, le habían contado. Y decidió que aquella pequeña ermita se convirtiera en un magnífico Monasterio dedicado a la Virgen de Guadalupe, a quien atribuyó su victoria, para asombro de cuantos lo visitaran y digno lugar para que aquella imagen de la Virgen - pequeña, románica y  morena, de madera de cedro, de la que incluso se decía había sido tallada por el evangelista San Lucas - fuera venerada por todos los fieles. Los deseos del Rey se cumplieron y con los años el lugar se convirtió en devoto lugar de peregrinación. 
 El propio Miguel de Cervantes escribía así sobre este Monasterio en su libro, "Los trabajos de Persiles y Segismunda": Cuatro días estuvieron los Peregrinos en Guadalupe, en los cuales comenzaron a ver las grandezas de aquel Santo Monasterio; digo comenzaron, porque acabarlos de ver es imposible...


(***) La ópera de "La Favorita" de Donizetti, está basada en esta historia pero con algunos cambios.

(****)  Hubo anteriormente otro rey Enrique, el I de Castilla (Valladolid, 1204 – Palencia,1217) fue rey de Castilla entre 1214 y 1217, por fallecimiento de su padre Alfonso VIII, tutelado por su hermana doña Berenguela, futura reina. Falleció por un golpe jugando y está enterado en el Monasterio de las Huelgas de Burgos. 


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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Guadalajara Panteón Condesa Vega del Pozo



UN PANTEÓN DIFERENTE
El arte y la arquitectura funeraria  ha propiciado a lo largo de la historia, y en muy diferentes lugares, obras de arte tan importantes como los menhires y navetas  prehistóricos, las pirámides de Egipto, el Taj Mahal  en la India,  los mausoleos de los Papas en Roma, o el Panteón Real del Monasterio del Escorial, o el de los Mendoza en Guadalajara…


Naveta en la isla de Menorca
Y precisamente en Guadalajara encontramos un Panteón diferente a cualquier otro por muchos motivos. A él podemos llegar caminando por el Parque de la Concordia, pasando junto al quiosco de la música y siguiendo el sombreado paseo de San Roque hasta llegar frente al parque del mismo nombre.


 Se trata del Panteón de María Diega de Desmaissières y Sevillano, duquesa de Sevillano y Condesa de la Vega del Pozo (1852-1916) hija única y heredera universal de todos los títulos nobiliarios de su familia tanto paterna como materna y de su cuantiosa fortuna.


"Este imponente conjunto arquitectónico, de estilo eclectico-histórico, fue diseñado por el arquitecto Velázque Bosco, que a petición de la Condesa de la Vega del Pozo trazó la construcción de un vasto complejo de edificios, destinados a establecimientos benéficos y panteón familiar. El panteón de gran belleza acoge en su interior dos grandes obras: el altar presidido por un excelente Calvario y el grupo escultórico de la cripta, a modo de corte fúnebre de la Condesa. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1996".

 


Cuando Maria Diega tenía tres años murió su padre, Diego Desmaissières López de Dicastillo, conde de la Vega del Pozo y marqués de los Llanos de Alguazas y quedó sola con su madre María de las  Nieves Sevillano y Sevillano, marquesa de Fuentes de Duero y condesa de Sevillano, que entró en un fase depresiva que no la permitia separarse de su pequeña hija, a la que sobreprotegió y sin duda dominó en exceso, de forma que creció aislada y educada en su propio hogar por una institutriz y un preceptor. Esto sin duda influyó en su carácter  reservado y alejado de toda la vida social que por su situación le hubiese correspondido. La madre falleció en 1882 y al no existir más parientes María Diega quedó sola y con treinta años dueña de una inmensa fortuna. 



La única familiar con la que se había relacionado asiduamente fue con su tia paterna, Micaela, vizcondesa de Jorbalán, nacida en Madrid en 1809, con un carácter optimista y decidido y una acendrada vocación que  la condujo a fundar en 1856 una congregación religiosa conocida como las Adoratrices. Ella murió en 1865 en Valencia, a consecuencia de la epidemia de cólera que allí se extendió y donde acudió para ayudar a las religiosas que estaban afectadas. Fue canonizada en 1934 como Santa Maria Micaela del Santisimo Sacramento.


La decisión que tomó María Diega fue dedicar gran parte de sus riquezas a intentar resolver en algo  la dramática situación social que se vivia en España en aquella época y con especial incidencia en Guadalajara. 



Pero ella tenia claro que no quería dar limosnas sino trabajo.Y así pensó en crear una Fundación en la extensa finca de su propiedad, para dar cumplimiento al deseo de su ya difunta tía, fundadora de las Adoratrices, de ayudar y dar educación y asilo a las mujeres marginadas, y también levantar una iglesia con el nombre de Santa María Micaela y un Panteón para toda su familia. 


Una vez tomada la decisión decidió hacerlo a lo grande y sin reparar en gastos, contratando a uno de los más importantes arquitectos de la época, el burgalés don Ricardo Velázquez Bosco (Burgos 1843-Madrid 1923) académico de Bellas Artes de San Fernando y profesor de la Escuela Superior de Arquitectura. La obra se realizó entre 1882 y 1916, con muy buenos materiales y cuidando todos los detalles... pero sobre todo proporcionando trabajo a muchisimos obreros de Guadalajara y Vicálvaro.



Las condiciones del trabajo eran muy adelantadas para la época, pagando salarios justos y abonando también los domingos y festivos no trabajados. También se cuenta que cuando algún proyecto estaba a punto de terminarse y peligraba el trabajo la condesa encontraba motivos para ampliarlo, incluso mandando destruir alguna parte para modificarla. 
Ella llevó siempre una vida retirada y muy discreta, pero era tan querida que su entierro en 1916 fue multitudinario. 

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El estilo del panteón externamente  es el que imperaba en la época, llamado ecléctico-historicista pues mezclaba estilos antiguos, como el románico tardío y un incipiente  gótico y todo ello rematado por una cúpula recubierta de cerámicas reflectantes, que sostiene una corona ducal y una cruz… 



 En cambio su interior es bizantino de gran riqueza ornamental, con mármoles de distintos tonos, piedras semipreciosas, molduras de bronce dorado y toques mudéjares y preciosos mosaicos de teselas multicolores…Cuando por sus grandes y numerosos ventanales  penetra la luz del sol, el efecto es magnifico… El cuadro que preside la capilla es un Calvario pintado sobre tabla de Alejandro Ferrán (Madrid 1843-1917).


 
En la falsa cripta (a la capilla se accede por elevada escalinata y al descender a la cripta lo que hacemos es situarnos al nivel del suelo), nos encontramos con el monumento escultórico fúnebre de María Diega, labrado por el escultor Angel García Diaz (Madrid 1873-1954) con blancas figuras de ángeles portando el ataúd que se alzan sobre basamentos de jaspe negro.



Pero no solo encargó obras religiosas y benéficas, también la condesa encargó a Velázquez Bosco un poblado para una explotacion agraria y ganadera a la salida de Guadalajara en dirección a Cuenca. 

Magnífico palomar en Villaflores

 Antonio Herrera Casado, cronista oficial de Guadalajara, nos lo contaba:

"Villaflores, entorno a proteger"

En el actual término municipal de Guadalajara, enclavado en un territorio que durante siglos fue término de Iriépal, asienta el llamado "Poblado de Villaflores", un conjunto de edificaciones y espacios constituyentes de una explotación agraria y ganadera, que en los últimos años del siglo XIX fue ordenada construir, conforme a un plan racional y homogéneo, por su propietaria la condesa de la Vega del Pozo. Se encuentra este poblado en el borde de la antigua galiana de ganados trashumantes, que desde tierras y sierras de Molina y el Ducado se dirigían a la Mancha, Extremadura y Andalucía (...)Tras la revolución liberal de comienzos del siglo XIX, estos terrenos pasaron a la familia de la Vega del Pozo quienes afortunadamente para Guadalajara tuvieron una clara visión social en su actuación.
 En este enlace dedicado a los palomares pueden verse fotos de todo el poblado

Nota.-Para los horarios de visita al Panteón llamar a la Oficina de Turismo. 949 88 70 99





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