viernes, 9 de marzo de 2007

Por tierras de Teruel y Zaragoza. (2ª parte)

Pasado el pueblo de Bello, paramos en el Centro de Interpretación de la Laguna de Gallocanta, donde una dinámica joven, llamada Carmina, nos atiende con toda amabilidad y entusiasmo… Ella es del pueblo de Gallocanta y está totalmente identificada con el entorno… El Centro de Interpretación es muy didáctico y sobre todo tienen un telescopio con el cual podemos ver las muchas grullas que se asientan en las orillas de la laguna un gran lengua de aprox. 7 km. de extensión, con poca profundidad, y que hace unos 30 años que no llena todo su cauce… y, además, es de agua salada…¡una travesura de la naturaleza, aquí, en las secas tierras de Teruel, en una enorme planicie rodeada, en la lejanía, de cadenas de cerros…!

Carmina, muy eficiente, nos busca, tras diligente búsqueda, alojamiento en el próximo pueblo de Tornos, en el Hostal Las Grullas… así que hacía él nos dirigimos y quedamos encantados; está dentro del pueblo, en una curva que hace la carretera, en una especie de media plaza con un enorme y precioso peirón en el centro y es un edificio nuevo de alegre fachada, con una hermosa iglesia al lado… Las habitaciones acogedoras, limpias y claras… ¡esto es un buen empiece!

Así que dejamos los equipajes y nos vamos rápido a ver la laguna desde uno de los lugares donde dicen que mejor se contempla entera, las ruinas del castillo del Berrueco…

Metemos los coches por una senda en plan de todoterreno y por deducción, no por señalización, lo dejamos en determinado sitio y nos lanzamos hacia las ruinas monte arriba…La aventura tiene su recompensa pues efectivamente la vista es extraordinaria y la puesta de sol fascinante…

Al bajar una hermosa luna llena se pasea entre las ramas de los almendros en flor…

Por tierras de Teruel y Zaragoza. (3ª parte)

Es el 2º día del viaje, Por la mañana, tras desayunar tan ricamente en el Hostal y antes de empezar las rutas, nos damos una vuelta alrededor de la Iglesia

y entonces aparece una señora que muy amablemente nos pregunta si queremos saber cosas sobre el pueblo…resulta que ella está en el Centro de Interpretación (enfrente del Hostal pero no nos habíamos fijado) y nos puede informar…¡que detalle!... Efectivamente Carmen, que así se llama la señora, nos proporciona un montón de datos y nos da folletos muy interesantes… ¡que amable es por aquí la gente!

Salimos para Poyo del Cid, donde, a la entrada, hay un monumento a don Rodrigo Díaz de Vivar, en un parquecito y con sus correspondientes e interesantes paneles explicativos sobre el Cid y su paso por estos lugares según el Cantar de Mío Cid…

Como es natural nos hacemos un montón de fotos con tan insigne personaje

Y de aquí a Fuentes Claras, un pueblo donde en algún lugar hay una sabina milenaria…y menos mal que hay suerte y el primer señor al que preguntamos se brinda a venir con nosotros … la sabina está totalmente solitaria en medio de un gran campo…¡estoy segura que nos agradece la visita!...Y también nos fotografiamos con ella, monumento vivo de la naturaleza

Y ahora toca Monreal del Campo,

paramos en la plaza Mayor con su ayuntamiento y un bar para “repostar”….El principal motivo de venir aquí es por visitar el Museo del Azafrán, que está en la misma plaza, en un bonito edificio que fue una importante casa de labranza y que, desde 1983, es Casa de la Cultura.

Entramos en ella y nos trasmite buena impresión el gran carro que hay a la entrada, la sala de cine en la planta baja, la Biblioteca en la primera y sobre todo la diligencia de las mujeres que la atienden…Una de ellas sube con nosotros a la segunda planta que es donde está el Museo… La verdad es que no creemos que un Museo sobre el Azafrán dé para mucho rato…¡pero ella empieza a explicarnos y todo cambia!... Es una joven mujer menuda, viva, se llama Charo, es del pueblo, y lo quiere y lo dice… Sin duda, algo debe transmitir esta tierra para dar esta tranquila alegría a su gente… En fin, que estamos casi dos horas, pasadas en un soplo, oyendo hablar del azafrán y de lo que su cultivo, cuidado, recolección etc,. han supuesto para Monreal… Ahora sólo lo cultivan en pequeños huertos, incluso en jardineras, para su uso particular, ya no lo utilizan como moneda de cambio, ni lo atesoran en los arcones junto a la ropa para que luego transmitiera, con su olor, la riqueza de sus dueños…Un recorrido apasionante.

Por tierras de Teruel y Zaragoza. (4ª parte)

Después de comer en Monreal nos damos un paseíto por los llamados Ojos del Jiloca, pequeños humedales situados junto al río que se alimentan por manantiales interconectados entre sí por canales, por lo que hay un abundante caudal… tanto que, en años de sequía, el Jiloca nace aquí.

Y ahora nos vamos a otro pueblo de nombre insólito: Ojos Negros…Está en el límite con la provincia de Guadalajara, en la parte norte de la Sierra de Menera y su nombre se debe a que durante muchos años, desde 1906 a 1987, su economía se centró en la explotación a cielo abierto de las minas de hierro… A ellas se debe su nombre… En las afueras del pueblo hay un enorme molino, totalmente manchego

y más adelante, al pie de la sierra de Menera están los abandonados poblados mineros, un mundo fantasmal que habría que haber visto con más detenimiento hasta llegar a los cráteres de sus minas a cielo abierto.

Paramos en el barrio llamado del centro, en el cual hay una locomotora del tren minero, como monumento en recuerdo de todo lo que allí fue.

Y de Ojos Negros nos vamos al pueblo de Peracense y a su estratégico y enorme castillo…

Es un castillo que nos deja “anonadados”…creo que esa es la expresión exacta…

Fundido con la roca rojiza sobre la que se alza, con los inmensos peñones que le circundan, su llegada desde el pueblo a la hora bruja del atardecer es mágica.

No podemos verle por dentro, pues en invierno cierran a las 17,30 y son casi las seis y media, pero creo que lo verdaderamente notable es su fusión con el paisaje… de todas formas es un lugar al que hay que volver sin duda…

Y nosotros, dada ya la hora, también debemos volver a Tornos…¿por donde? ¿Por Peracense o por Ródenas?... Este es el otro pueblo inmediato, de gran cromatismo, especialmente a la caída del sol, pues tiene el nombre del color de sus rocas compuestas de arenisca rojiza. Si el acceso a Peracense, se hace desde aquí, al subir un repecho, lo ves todo de pronto: allí está el solitario castillo, en toda su rotundidad…

Por tierras de Teruel y Zaragoza. (5ª parte)

Tras el desayuno a las 9, nos vamos a fotografiar otros “peirones” del pueblo, como los que están junto a la ermita de la Virgen de los Olmos… un rincón precioso, encantador, que las fotografías nos ayudarán a recordar siempre…

La hermosa ermita, el lugar para la romería, y también el cementerio y en lo alto el castillo…

Desde aquí enfilamos para Daroca que a la luz del día muestra su gran monumentalidad…

Llegamos además en el momento preciso, pues desde Turismo, (antigua Casa del Almudí o del mercado de cereales y en la que además nació el músico Ángel Mingote, padre del genial Antonio Mingote), sale una visita guiada a las 11,30 para visitar la Colegial, la Iglesia de san Miguel y una parte de la ciudad… Así que hacemos un poco de tiempo tomando un cafetillo y emprendemos la vista guiados por Rosa que es una guía muy eficaz.

Nos enseña en primer lugar la Iglesia Colegial o Basílica de Santa María de los Sagrados Corporales,

edificada sobre antigua mezquita y ampliación del templo románico que aún podemos apreciar en su ábside exterior. Es muy original el altar mayor (¡lástima que no enciendan las luces!) con gran baldaquino que cobija la Asunción de la Virgen y la muy notable capilla donde se muestran los famosos Corporales del milagro… esta capilla si la iluminan y Rosa nos da una buena explicación histórico-artística, contándonos que el milagro tuvo su origen en la batalla de Chío, que se libró para la toma de este castillo, a tres leguas de Játiva, el 24 de febrero de 1239 y que motivó que un sacerdote para evitar el posible sacrilegio, envolviera rápidamente, al atacar los ejércitos árabes, en los paños corporales del altar las Sagradas formas recién consagradas…Al descubrirlas poco tiempo después se comprobó que los paños estaban manchados de sangre…Este signo divino se consideró milagroso desde el primer momento y propició la total victoria cristiana en circunstancias muy adversas…Luego vino la pelea por el lugar donde iban a venerarse… asunto que resolvió una blanca mulilla árabe a la que cargaron con un cofre con teniéndoles y que murió a la entrada de Daroca…lugar del que, casualmente, era el sacerdote que consagró las formas…

Desde aquí nos conduce, al numeroso grupo, a la iglesia de san Juan que sólo se ve exteriormente. Sus muros ejemplifican claramente la fusión de culturas que por aquí pasaron: su base de piedras pertenece a la antigua mezquita, su continuación en sillares a la época cristiana de restauración… luego la falta de medios detuvo su construcción durante 50 años…los suficientes para que apareciera un arte nuevo y único en el mundo, el mudéjar, realizado en ladrillo por expertos árabes con todas sus características.

Y de aquí a la de san Miguel, un templo donde al retirar el retablo de su capilla mayor aparecieron unas preciosas pinturas románicas del XIII centradas por la coronación de la virgen, y doce ángeles músicos… En esta iglesia es donde se celebran prestigiosos conciertos de música antigua durante el mes de agosto…tal y como nos los explica Rosa dan ganas de venir sin falta…

Bajamos hasta la llamada Puerta Baja y extramuros, en un pequeño parque, está la piedra de molino que salvó a Daroca, el 14 de junio de 1575, cuando una enorme riada de verano pilló desprevenidos a sus habitantes pues al no poder abrir las puertas, la ciudad se estaba convirtiendo en un trágico embalse…en tan comprometido momento una enorme rueda de molino (“el Ruejo”) rodó toda la calle mayor y reventó las puertas… Esto sucedió el día de san Buenaventura, en honor del cual hay un azulejo en la fachada de una casa próxima.. A cada lado del parquecito están, la iglesia de la Trinidad, donde cayó la mula con los Corporales y la monumental fuente de los veinte caños. Y a cada lado de la Puerta Baja de entrada a la ciudad, se aprecian las murallas en cuesta y otros atractivos barrios… Hay que seguir viendo cosas…

Por tierras de Teruel y Zaragoza. Cuatro días de Marzo 2007 (6ª parte)

Así que nos paramos a comer cerca de la citada Puerta, en el Mesón de Félix…ese que según asegura un verso en la puerta, “si vienes a Daroca y no entras al Mesón, es como el que va a Madrid y no ve la Puerta del Sol”… El Mesón es chiquito y muy rápido, tan rápido que a las 3 ya estamos en la calle y toda la tarde es para nosotros... Así que empezamos tranquilamente a recorrer Daroca visitando placitas y rincones

siempre hacia arriba, hasta que llegamos a la ermita de Nazaret, al pie del castillo…¡¡que lugar más encantador!!...

Está lleno de perspectivas y merece la pena sentarse en los bancos que hay junto a la ermita, excavada en la pura roca (que no podemos ver por dentro) y subir a las ruinas del castillo y mirar todo Daroca a nuestros pies…

Al bajar de las alturas nos vamos hasta la Puerta de Valencia (junto a la Puerta Baja) para entrar en el barrio judío y visitar la Plaza del Rey y por un angosto pasadizo salir nuevamente a la calle Mayor, a la altura de la plaza dedicada a don Mariano Navarro Rubio (que nació aquí y llegó a ministro). Tras comprar ricos bombones y pasteles, nos vamos definitivamente de Daroca y nos dirigimos a la ermita de Buen Acuerdo, para ver si este atardecer vemos a las grullas en sus espectaculares vuelos…

Hace una tarde verdaderamente bonita y la laguna es un largo brillo en mitad de la tierra…con los prismáticos vemos la gran cantidad de grullas que están posadas en su entorno… la verdad es que no hemos visto tantas como esperábamos pero hay momentos en que las vemos volar en fila india y en numerosos grupos…y además, de pronto, aparece la luna

una enorme luna llena, de un suave blanco, porque resulta que todavía no se ha ido el sol, así que si miramos a un lado vemos una anaranjada puesta

y por el otro una luna cada vez mas grande y brillante, que asciende muy deprisa por el cielo…

Y es entonces cuando recordamos que esta noche hay un eclipse de luna... así que la noche se hace completamente mágica y nos llenamos los ojos de sol y luna en una paisaje insólito… Antes de regresar a Tornos hacemos una paradita para visitar un Hotel en la carretera que nos llamó ayer la atención cuando llegábamos. Se llama Secaiza y es un Centro de Relajación al lado de la laguna, entre el Berrueco y Gallocanta…Pasamos un ratito muy encantador…curiosamente una de las actividades que tienen es la de dar Talleres de Astronomía…

Y ahora ya si que regresamos al Hostal y nada más cenar salimos a la calle y ¡oh milagro! Allí está la bella, la bellísima luna, ya empezando a ocultarse tras la sombra de la tierra…el cielo está, nunca mejor dicho, cuajadísimo de estrellas…hace un frío sereno y da gusto estar allí…así que perseveramos hasta que la luna se oculta del todo (hasta las 12,20) paseando, charlando, mirando, admirando…Este eclipse ha sido una belleza total…

Por tierras de Teruel y Zaragoza. Cuatro días de Marzo 2007 (7ª y última parte)

4º y último día, domingo 4 de marzo

Tras desayunar salimos del Hostal las Grullas tan contentos

y volvemos al Centro de Interpretación, donde no está Carmina, pero si Andrés, que también es un gran entendido y nos explica muchas cosas, y nos aclara la dificultad de saber fechas y horas para apreciar con precisión el fenómeno de la llegada y partida de las grullas…

Ellas son libres y listas y eligen sus horas y sus días en función de muchas variables… Este fin de semana ya “sólo” quedan varios miles por emigrar hasta Finlandia pero, aunque las condiciones atmosféricas de viento, sol, temperatura etc. son buenas, no se sabe a que hora, entre las 11 y las 13 horas emprenderán su gran vuelo…así que lo mejor es volver a mirar por el telescopio y pensar que hay que volver con calma y dedicarse sólo a la laguna y sus habitantes y acudir con los guías a los refugios-miradores a dejar pasar las horas hasta poder admirar sus vuelos…

Y esto nos hace reflexionar que estamos demasiado acostumbrados a “consumir” también las experiencias de los viajes y esto no es un parque temático (¡¡¡afortundamente!!) donde pagas tu entrada, y en el día y la hora marcada te sientas tan cómodo a ver pasar las grullas… Esto es Naturaleza en estado puro, y es todo un fenómeno este gran viaje que llevan realizando las aves desde hace sin duda varios siglos, y en el cual Gallocanta es uno de los principales eslabones…y por tanto se merecen todo nuestro tiempo para disfrutarlo sin prisas…Así que decidimos regresar el año próximo para seguir los sabios consejos de los guías del Centro de Interpretación y disfrutar a tope de nuestras grullas viajeras.

Y ya salimos para Madrid… pero aún disfrutamos del paisaje con almendros en flor

y de una paradita en Alcolea del Pinar para recordar una vez más la proeza de Lino Bueno al construir su Casa de Piedra.

Ha sido un viaje para conservar en el baúl de los buenísimos recuerdos.

martes, 6 de marzo de 2007

De Madrid al Paular. Un día de diciembre de 2006. (1ª parte)

Una fría pero soleada mañana del pasado mes de diciembre cogemos el coche para hacer un sencillo recorrido por la Sierra, subiendo al Puerto de Navacerrada y por el de Cotos llegar al Paular






Ahora que está a punto de empezar la primavera no está mal recordar un poco el invierno que estamos dejando atrás.


Una sencilla excursión llena de belleza por unos lugares que Madrid tiene tan cerca que no aprecia… sin duda por aquello que decía Fray Luis de León de que “costumbre quita maravilla”…


Las imágenes hablan por sí solas…La carretera entre pinadas, las cumbres, el cielo, la fuente de los Geólogos antes de coronar el Puerto de Navacerrada, el agua limpia del río Lozoya …¡¡una gozada!!


Comemos muy agradablemente en el Paraje de La Isla (crtra.M604, Km. 32) en el restaurante Pinosaguas (¡que croquetas!), junto a la chimenea y junto al río…Paseamos, contemplamos el agua, ese bien esencial que cada vez apreciamos más… y luego nos vamos al Monasterio del Paular…Pero antes podremos disfrutar, casi enfrente de este Paraje de la Isla, de una gran explanada con un mirador de magníficas vistas y un simbólico monumento dedicado al Guarda Forestal.