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Los orígenes de Zafra, al sur de Extremadura, se inician en las cuevas prehistóricas de la sierra de El Castellar y pasan por múltiples cambios hasta llegar a ser una pequeña aldea árabe reconquistada por Fernando III el Santo en 1241... Pero es a finales del siglo XIV cuando Zafra aparece con más protagonismo en la Historia, pues el rey Enrique III de la dinastía de los Trastámara (abuelo paterno, por mas señas, de Isabel la Católica), la donó al hijo del Gran Maestre de la Orden de Santiago, Gomes Suarez de Figueroa...
y este noble linaje decidió, pasado el tiempo, hacer de Zafra el centro de todos sus dominios, bajo el nombre de Señorío de Feria, ya que habían conseguido en 1460 el título de Duques de Feria... Para entonces ya habían levantado el Panteón de su linaje en el Monasterio de las Clarisas de Santa María del Valle y acondicionado el alcázar para su residencia,
Conforme la familia iba consiguiendo mas títulos y honores, al pasar de condes a duques y entrar en la privilegiada zona de los grandes de España, Zafra iba ganando en suntuosidad y en edificios religiosos, Hospitales y múltiples Monasterios femeninos y masculinos.
Como el Hospital de Santiago
Zafra es conocida también como ciudad de las tres culturas, pues en ella convivieron, marcando cada una su estilo, las tres comunidades de judios, musulmanes y cristianos que configuraron una ciudad, además de hermosa, rica e industrial, con mercado semanal en su Plaza Chica de marcado sabor mudéjar...
Cerca de la Plaza, en la calle Boticas, está la famosa calle del Ajimez, una vivienda del siglo XV, cuya fachada muestra un ajimez, es decir, una preciosa ventana mudéjar, partida por columnilla de mármol sobre la que descansa dos arquillos de ladrillo
Es decir, que se puede - mejor dicho, se debe - hacer un recorrido por el Zafra mudéjar y judio, antes de adentrarse en el Zafra Dúcal, que domina el Palacio de los Duques de Frías (anterior Alcázar) que actualmente es el Parador de Turismo.
En su interior, un magnífico patio plenamente renacentista, de blanco mármol,
está en claro contraste con las almenas de la fortaleza del antiguo alcázar condal

y con la decoración mudéjar de su capilla, cúpulas y zócalos.
Paseando por Zafra no nos faltarán pues las agradables sorpresas, en forma de edificios religiosos, de puertas en las murallas, de bonitas calles con alegres fachadas 
Y también encontraremos el entrañable recuerda de esa gran persona, valiente y muy valorada escritora que ha sido Dulce Chacón, nacida en Zafra y fallecida el 3 de diciembre del año 2003

Fregenal de la Sierra, es un nombre muy interesante para un pueblo que además tiene mucha personalidad. Está en los límites de Sierra Morena, al norte de la provincia de Huelva, rodeado de frondosas dehesas donde reina el cerdo ibérico principal fuente de riqueza de estas tierras.
Esta situación geográfica hizo que durante muchos siglos, del XIII al XIX perteneciera al reino de Sevilla hasta que, a partir de 1833, se convirtió en población extremeña.
Lo más aconsejable nada más llegar a Fregenal es subir, a 6 km. del pueblo, a la Ermita de la Virgen de los Remedios... patrona muy amada del pueblo
Donde se venera su imagen gótica en un rico camerino
El Santuario fue edificado en el XVI-XVII sobre los restos de una antigua ermita mudéjar
Pero hay otro hito muy importante en su historia y es que, en 1283 y hasta la extinción de la Orden, Fregenal estuvo bajo el poder del Temple que marcó fuertemente su recuerdo.
en los muros y torreones de la imponente fortaleza, rodeada de siete torres, entre las que destacan la del Homenaje y la del Polvorín

Algo totalmente inusual fue que, en el s. XVIII, dentro de la fortaleza y, en lo que fue enorme Patio de Armas, se instaló de forma permanente una Plaza de Toros formando un conjunto único
Remarcado por la cúpula de la iglesia de Santa María de la Plaza, la iglesia mas antigua y monumental del pueblo.
Pero Fregenal también tiene blancas calles, donde encuentras preciosos conventos, como el de La Paz de las Madres Agustinas (del año 1608)
Y rumorosas fuentes
Como la de La Fontanilla
rematada por el recuerdo a la virgen
Y por último, en Fregenal de la Sierra nació uno de los personajes más sabio y enigmático de nuestra historia, el gran Humanista del s. XVI, don Benito Arias Montano, tan apreciado y consultado por el rey Felipe II y que en la cercana Alájar, en plena sierra de Aracena, encontró paz y refugio para sus trabajos. En la Peña que lo acogió y que se conoce por su nombre, un blanco y solitario Arco de tres ojos, se abre silencioso a la soledad del horizonte...
¡¡Algún día tendremos que volver por aquí!!..
A mediados del siglo XIII, cuando Fernando III el Santo, reconquistó Sevilla, en recompensa por la ayuda que le habían prestado regaló a la Orden del Temple un enorme territorio, de unos 3.000 Km.2, entre Badajoz y Sevilla y que comprendía cuatro importantes fortalezas: Alconchel, Burguillos del cerro, Jérez de los Caballeros y Fregenal de la Sierra.
Aquí se constituyó una de las mayores encomiendas de la Corona de Castilla que tuvo por sede a Jérez de los Caballeros, llamada así en honor de los Caballeros o monjes-soldados del Temple
Los Caballeros ampliaron y extendieron su fortaleza y la amurallaron, de forma que dominaba el pueblo y así Jerez llegó a ser muy importante, pero no sólo por su poderío militar sino también por las ricas tierras de pastos y dehesas que le rodeaban y pertenecían
y que le dieron el prestigio suficiente para ser considerado cabeza de la encomienda,
y que hoy sigue impresionando y evocando leyendas tan extendidas como la de la Torre Sangrienta, donde dicen murieron los últimos templarios que no querían obedecer el mandato de disolución de su Orden en 1312...
Lo cierto es que tras la desaparición del Temple, Jerez pasó a pertenecer a la Orden de Santiago y, junto a su gran recinto amurallado, las torres de sus magníficas iglesias barrocas le dieron el definitivo perfil, que hoy nos asombra,
Como la de san Miguel, la de San Bartolomé y la de Santa Catalina

Tan bellas que, sólo ellas, ya justificarían sobradamente una visita detenida a Jérez de los Caballeros.
Pinto es un pueblo muy especial del sur de la Comunidad de Madrid, a sólo 20 km. de la capital...Yo diría que es un pueblo que ha sabido crecer muy bien y ha conseguido esa especie de milagro de conservar las raíces sin anclarse en el tiempo, por lo cual debería servir de ejemplo a muchos pueblos, que han destrozado lo que tenían de personal y encantador, para hacerse copia de cualquier barrio urbano sin mayor personalidad...
Todo lo contrario es Pinto.
En primer lugar lleva en su nombre una venerable tradición que le señala como centro ("punto") de la península, según las mediciones que al parecer hicieron los árabes y que se cuenta en oportuna lápida conmemorativa
El corazón del pueblo, la plaza donde se ubica el ayuntamiento sigue siendo la de un pueblo castellano
con toda su personalidad pero, por ejemplo, nada más traspasar la bonita fachada del ayuntamiento comprobamos con asombro su modernidad de diseño y de equipamiento.
En espaciosa plaza y muy bien situada en ella se encuentra la Parroquia de Santo Domingo de Silos,
a la que la desafortunada actuación a primeros de siglo de un párroco privó de su primitiva torre y del rico pórtico. Afortunadamente ahora el actual párroco, don Alfonso, la cuida y explica con gran conocimiento.
Está la iglesia rodeada de verdor pues Pinto es uno de los municipios del sur que mantiene la mayor extensión de espacios verdes por habitante...las numerosas fuentes, el arbolado, los parques y los paseos transmiten calma y calidad de vida
Pero además puedes encontrarte con esculturas y lápidas que te demuestran que es un pueblo vivo y actual, con gran sentido cívico
Como esta joven que lee la Constitución serenamente sentada en tan plácido ambiente
O el emotivo monumento, junto al lago del Parque, en memoria de las victimas del brutal atentado del 11.M
Y por si todo esto fuese poco, una Casa señorial conocida como Casa de la Cadena (recibían este nombre los edificios a los que el monarca otorgaba el derecho de asilo, un privilegio por el cual el perseguido que entraba en ella no podía ser apresado por la Justicia) ha sido rehabilitada en el 2004 y convertida en Centro cultural Infanta Cristina en cuyo interior se encuentra el Museo Etnográfico, una exposición permanente con la historia de Pinto, el Archivo Histórico y la biblioteca.
Un verdadero encanto recorrer la perfecta reconstrucción de los espacios caseros y públicos con los instrumentos que, no hace tantos años (décadas de los 30 y 40 del pasado siglo), eran habitados y utilizados por los pinteños y pinteñas
Como la cantina reproducida con todo detalle
O el interior de una casa
¿Ha terminado aquí todo lo que puede verse en Pinto?...De ninguna manera... Aprovechando la riqueza de restos arqueológicos encontrados en la zona, se ha creado ARQUEOPINTO, el Parque Arqueológico Municipal Gonzalo de Arteaga,

dentro del magnífico parque de Juan Carlos I (inaugurado por los Reyes en junio de 1998)
que tiene 550.000 m2, con auditorio, lago con embarcadero, y muchas instalaciones deportivas.
Y como final he dejado uno de los símbolo identificativos de Pinto: la conocida como torre de Éboli, porque en ella fue encerrada la famosa Princesa por orden de Felipe II y allí permaneció 6 durísimos meses
...También estuvo en ella el secretario del rey, Antonio Pérez... Pero la que pasó nada menos que nueve años allí confinada con sus hijos, fue su abnegada y fidelísima esposa, doña Juana de Coello, cuyo nombre puede leerse en una plaza próxima a la inaccesible torre
Actualmente la torre es propiedad privada y no puede accederse a ella pero parece que el ayuntamiento está haciendo las oportunas gestiones para que pronto sea visitable.Teléfonos de contacto del Ayuntamiento y Casa de la Cultura:
91 248 38 14
91 629 62 05
Uno de los muchos restaurantes recomendados está dentro del Parque, y se llama "Los Jardines de Pinto": telef. 91692 51 48
Accesos: Tren de cercanías, C3 Atocha-Aranjuez (la estación está frente a la Torre de Éboli)
Por la A4, salidas 20 y 22
