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martes, 19 de julio de 2022

TOLEDO, MIL HISTORIA QUE CONTAR ( Y 4) 

        ELOGIO Y NOSTALGIA

El gran humanista Gregorio Marañón (1887-1960) escribió desde su exilio en París, a raíz de la guerra civil, un entrañable libro titulado “Elogio y nostalgia de Toledo”. Y tanto el elogio como la nostalgia no eran algo superficial o pasajero, eran nada menos que el fruto de un gran amor a esta ciudad, un amor que empezó cuando, siendo aún muy niño, la descubrió de la mano de un sabio viajero, Don Benito Pérez Galdós (1843-1920). Él le llevó entonces a conocer un Cigarral, una de las casitas que, desde el otro lado del río, en la áspera cuesta donde cantan las cigarras en verano, contemplan Toledo en perpetua admiración, rodeadas de un pequeño jardín y de un espacio no muy grande para los árboles, donde no faltan olivos, almendros, higueras y encinas y, tal impacto le causó esta visión, que varios años después ya en 1921 adquirió ese mismo Cigarral que, durante cuarenta años, se convirtió en su adorado refugio de todos los domingos tras una semana de agotador trabajo.
 
 
Desde el paseo de circunvalación

Nadie debería efectivamente ir a Toledo sin recorrer despacio el panorámico paseo de circunvalación (paseo y carretera) que permite valorar en todo su esplendor esta “peñascosa pesadumbre, gloria de España y luz de las ciudades como lo denominó Miguel de Cervantes que también admiró y amó esta ciudad diferente. Y nadie debería recorrer rápidamente sus empinadas calles, ni entrar y salir deprisa de sus templos y sus palacios, ni quedarse en la superficial visita “turística”, sino intentar disfrutarla despacio y con sabiduría, contemplando, por ejemplo, la panorámica del grandioso templo de San Juan de los Reyes, desde el Mirador del Cerro de la Virgen de Gracia, antes de penetrar en él y sentirse anonadado por su majestad.

 L

             La Puerta del Sol toledana

Hay tantas y tan diversas historias entre sus muros que son como una fuente inagotable de conocimiento y sorpresas, es una ciudad que no se agota, que no se deja atrapar, que siempre nos reserva algo nuevo que descubrir, una historia o una leyenda inolvidable... como la de la fiel esposa del alarife constructor del puente de San Martín, el que enlaza la comarca de los Montes de Toledo con Extremadura, por donde entraban las grandes carretas con los bloques de piedra para construir la Catedral y junto al cual aún pueden verse los restos de un torreón donde, al parecer, se consumaron los ilícitos amores del último Rey Godo, Don Rodrigo y la hija del Conde don Julián el cual , para vengar la afrenta, dicen facilitó la invasión de los árabes en aquel remoto 711 que cambió totalmente la historia de España y algo también la del mundo.

                Panorámica de la Puerta del Sol


En el otro puente, en el del Alcántara, que pese a su nombre totalmente árabe tiene su origen en la época romana, cuando aquí se cruzaban las calzadas que enlazaban con Mérida y las que partían hacia Zaragoza, aún resuenan las lágrimas y los suspiros de la princesa Galswinta, hija del rey visigodo Atanagildo que en el 566 se casa con el cruel Rey de los Francos, Chilperico y que aquí se detuvo para el último adiós a sus padres y a su ciudad...y a su vida, pues murió poco después asesinada por su esposo.

Y en la ermita del Cristo de la Vega, veremos la mano aún desclavada de Jesús para testificar a favor de una mujer burlada, cuando así fue demandado por el Juez, como nos cuenta Zorrilla en el poema titulado “A buen juez mejor testigo”.


Toledo no se acaba nunca de conocer...


Nota.- Aunque esté tan cerca de Madrid (70 Km.) es un error imperdonable dedicarle un solo día, se merece, como mínimo, un largo fin de semana… o mejor aún, regresar con frecuencia y seguir cada vez una ruta diferente. Y no hay que dejar de visitar el Parador de Turismo: un perfecto Cigarral, con una impactante vista de Toledo desde la terraza de su cafetería.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



 

 

 

 

 

 

 

martes, 12 de julio de 2022

TOLEDO MIL HISTORIAS QUE CONTAR

     TOLEDO MIL HISTORIAS QUE CONTAR (3)

                    TOLEDO EN LA LITERATURA


Fernando de Rojas (La Puebla de Montalbán 1465- Talavera de la Reina 1541) 

Según Pérez Galdós, es muy probable que  ubicara a su Celestina en Toledo... pues decía: ¿Hay otro lugar donde mejor se visualicen los barrios miserables y las retorcidas calles  por donde irían "las Celestinas"...??

 Miguel de Cervantes (Alcalá de Henares 1547, Madrid 1616)

¿Y no sería aquí, en Toledo,  donde Cervantes situó su bulliciosa Alcaná centro de Comercio de joyas y sederías, donde él imaginó la ingeniosa invención de la compra del manuscrito arábigo que adquirió por medio real y que le tradujo un morisco aljamiado, mediante el pago de dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo...?"
 

Tirso de Molina (Madrid 1583- Almazán  1648) 

Religioso Mercedario que fue dramaturgo, poeta y narrador. Escribió "Los cigarrales de Toledo" en el año 1631y el título procede del nombre con que se conocían las casas de campo  toledanas ("cigarrales") donde Tirso situó a un grupo de amigas que allí se reúnen y cada una y por turno van contando una historia.

Aunque en un principio había pensado incluir doce comedias, en realidad solo escribió en los cinco primeros "cigarrrales" tres:"El vergonzoso en Palacio", "Como han de ser los amigos" y "El celoso prudente".

 
Vicente Blasco Ibáñez, (Valencia 1867- Menton, Francia, 1928) 
 
En el tomo I de sus obras completas, dedica a Toledo su obra "La Catedral".  En ella disecciona la sociedad toledana de principios del siglo XX, centrándose en las gentes que habitan en las Claverías de la Catedral, es decir, en la oficina que atendía la recaudacióin y distribución de las rentas del cabildo.

Allí vemos enfrentadas todas las pasiones, las positivas que encierran el amor, las ilusiones y los sueños humanos, con las más negativas y funestas como  la avaricia, la soberbia, la ignorancia, el fanatismo y  la intolerancia. En realidad fue una revisión crítica de la historia de España.

Gregorio Marañón (Madrid 1887- 1960)

Su libro "Elogio y nostalgia de Toledo" es una lectura imprescindible para todos los amantes de esta ciudad única. 

 



Y no hay que olvidar que Carlos V fue otro gran enamorado de Toledo

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



miércoles, 20 de abril de 2022

TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (2)

   TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (2)


Voy a evocar algunas de las visitas y paseos inolvidables que he tenido la gran suerte de disfrutar por Toledo.  

Por ejemplo, en el ya lejano 2007 visitamos la exposición “Hispania Gothorum. San Ildefonso y el reino Visigodo de Toledo en el Museo de Santa Cruz, al que se accede por el Arco de la Sangre (¡que nombre!) bajando desde la Plaza de Zocodover a la calle Miguel de Cervantes donde se encuentra el antiguo y grandioso Hospital.

 

El Arco de la Sangre con la figura de Cervantes 


Y el antiguo Hospital de Santa Cruz, fundado por el Cardenal Pedro González de Mendoza (1428-1495) como hospital general y para acogimiento de niños expósitos.


En la portada contemplamos primero las figuras

del Cardenal Mendoza adorando la Santa Cruz  

y las de santa Elena, san Pedro y san Pablo,

 Y más arriba se representa la leyenda sobre el abrazo de san Joaquín y santa Ana, ante la Puerta Dorada de Jerusalén.


 

 La exposición fue muy ilustrativa, contando y visualizando muy bien la historia de este pueblo "bárbaro", llegado del norte de Europa que, por un gran cúmulo de circunstancias, entraron a la Hispania romana muy a principios del siglo VI, como conquistadores, y que aquí se quedaron y aquí fundaron un reino. Dos siglos justos duró este reino, y en esos doscientos años sucedieron muchas cosas que la exposición nos iba mostrando.


 Y también es imprescindible ir a
la iglesia de San Román, de las más antiguas de Toledo, donde se encuentra el Museo de los Concilios visigodos, y  donde hay que  admirar, entre otras cosas, sus románicas pinturas murales del siglo XIII. 

Frente a la iglesia vemos una estatua de Garcilaso de la Vega el caballero y poeta que tanto amó y cantó a Toledo…

 
También hay aquí una casita donde una lápida recuerda que allí estuvo santa Teresa y empezó a escribir el libro de su vida…

 


 La iglesia de san Ildefonso de los Jesuitas, situada en la parte más alta de la ciudad, hace tiempo preparó sus torres para poder contemplar, desde ellas, unas espectaculares vistas de Toledo. Se encuentra esta Iglesia en la calle Alfonso X el Sabio, y fue edificada sobre el lugar donde nació san Ildefonso, patrono de la ciudad.

Iglesia de los Jesuítas
Los campanarios


Las impresionantes visitas desde arriba del camapanario

Seguiremos paseando Toledo y descubriendo algunos de sus bellos rincones...

 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

 

 

jueves, 14 de abril de 2022

      TOLEDO, MIL HISTORIAS QUE CONTAR (1)

Cuando se llega a Toledo por carretera, procedente de Madrid, sorprende esta gran escultura sobre alzado pedestal que se instaló aquí en el año 2003, dedicada a Alfonso VI (¿?1040 - Toledo 1109) que conquistó Toledo en 1085,  el mismo año en que también ocupó Magerit (Madrid). 

Es obra del escultor Luis Martín de Vidales (Villaviciosa de Odón, 1950). La estatua mide 6,40 m. de alto y pesa más de 6.500 kilos. En el amplio entorno que rodea al monumento hay muestras del  reconocimiento a las tres culturas toledanas: judía, musulmana y cristiana.

El nombre de Toledo proviene de "Toletum" que significa: levantado en alto, y es una ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1987.


 Toledo - nos dice don Benito Pérez Galdós - es una Historia de España completa. Y tiene mucha razón: Unos historiadores creen que fue fundada por Roma en el 192 a.d.C. que la convirtió en una plaza fuerte por su magnífica situación...  Después en el 418 llegaron  los visigodos y tres siglos después, desde el 711 y durante cuatro siglos, fue sarracena. A continuación perteneció al Reino de Castilla-León y a partir de los Reyes Católicos a la Monarquía.

 Es decir, que Toledo recibió el gran depósito de todas estas diferentes culturas y en la Plaza de Zocodover se hablaron todas las lenguas de Europa, residieron reyes y se celebraron Cortes e importantes Concilios.

La más remota referencia al Obispado de Toledo es del inicio del siglo IV (año 305), pues quedó reflejado en las actas del Concilio de Elvira, celebrado en Granada, entre el 300 y 303. Era un momento muy conflictivo debido la persecución del emperador  Diocleciano, emperador de Roma desde el 284 hasta el  305. 

En estas persecuciones murió martirizada en Toledo Santa Leocadia, una de las santas de culto más antiguo de España,​ ya citada en los calendarios de los  mozárabes (así se denominaban a los hispano-romanos que vivían en territorio musulmán durante la dominación islámica). La prisión y muerte de Leocadia fue narrada en un relato del siglo VII.

El convulso siglo VI

 Tras la caída del Imperior romano llegaron a España los visigodos que tras su derrota en el 507 en la batalla de Vouille a manos de los francos, se vieron obligados a desplazarse con su población a Hispania. Su nueva capital la situaron en Toledo y aunque no se tiene constancia del momento exacto, se cree que fue durante el reinado de Atanagildo (555-567).

La posterior conversión del rey Recaredo divide su historia en dos grandes períodos: el Reino visigodo arriano que duró 82 años (507-589) y el Reino visigodo católico (589-711) de 22.

            El cuadro de Muñoz Degrain

En el año 589 el Rey Recaredo, durante el III Concilio de Toledo,  adjuró del arrianismo, la religión oficial del pueblo godo en su reino,  en presencia de su esposa la reina Badda y del Arzobispo Leandro,con la consiguiente integración de los hispano-romanos en el estado visigodo. 

 El pintor Antonio Muñoz Degrain (Valencia 1840-Málaga 1924) realizó este óleo sobre lienzo de 350x550 cm. que se encuentra en el Senado. 

 En el año 610 los Visigodos la hicieron la capital más rica y esplendorosa de su reino... pero cien años después  la irrupción islámica, a partir de la batalla de Guadalete en el 711 puso fin al Reino visigodo de Toledo y sólo los mozárabes (hipano-romanos que vivían en territorio musulmán en la península ibérica durante la dominación islámica) quedaron en ella con su propio culto.

 Tanto hay que conocer de la historia de Toledo y tanto que admirar, que lo iremos haciendo poco a poco. 

Ahora vamos a ver una panorámica desde lo más alto del complejo de San Pedro Mártir, pegado a la iglesia de san Román, a la de san Clemente  y a la de san Juan Bautista cuando todo pertenecía a los dominicos ... Y nuestra admiración no tuvo límites: allí estaba la mara­villa de la ciudad de Toledo a nuestros pies, y la altane­ra torre de la Catedral Primada, rodeada por el apretado caserio, casi a nuestra misma altura...y también el Alcázar ¡Vaya grandioso escena­rio!



 

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miércoles, 16 de septiembre de 2020

Ávila y el escritor Enrique Larreta (2)

 Ávila y el escritor Enrique Larreta (y 2)

 La gloria de don Ramiro (Una vida en tiempos de Felipe segundo)

La acción principal de la novela se desarrolla en Ávila donde nace y vive Ramiro, su protagonista. Su abuelo don Iñigo de la Hoz, viudo, y su única hija Guiomar vinieron en 1570 desde Valsaín en Segovia a establecerse en Ávila, en una antigua casa familiar situada en una plazuela a pocos pasos de una de las nueve puertas de la muralla, conocida como de "la Malaventura" en recuerdo de una tragedia histórica que allí sucedió en el siglo XII.

 


Y aquí nació Ramiro un 21 de diciembre de 1570. Reinaba en España Felipe II... y en la ciudad de Ávila muy cerca de la muralla había una populosa moreria...

 Una historia de ocultos dramas familiares, de vergonzosos secretos que se arrastran como pesadas cadenas y que a la vez están inmersos en un período muy oscuro de nuestra historia. 

Enrique Larreta se sumergió no solo en los acontecimientos históricos de este siglo XVI, también lo hizo en los pequeños detalles y sobre todo me ha sorprendido en uno que enlaza con lo reflejado en el cuadro de las Meninas de Velázquez.


Aquí vemos a la pequeña infanta Margarita y a una de sus damiselas de honor o "menina", doña María de Sarmiento, que le ofrece al parecer agua en un búcaro o jarrita de barro

Así lo hemos leído en muchos libros de Arte. Pero no parece muy elegante ofrecer agua a una infanta en una humilde jarrita de barro. Por eso hace poco me sorprendió en una visita guiada en el Museo otra explicación diferente... y que coincide con lo que leemos en el capítulo XXVIII del libro de Enrique Larreta:

 
Beatriz  postrose  por  fin  como  extenuada  sobre  el  almohadón  de terciopelo,  junto  a  Ramiro.   Leocadia se le acercó de rodillas, ofreciéndola el chocolate en una jícara de oro. 

No, tráeme un barro—la dijo Beatriz. 

La criada ofreciole al punto, sobre una salvilla, los destrozos de un
búcaro de Méjico que acababa de romper. La niña cogió un casquillo de  aquella  tierra  comestible  y,  llevándoselo  a  la  boca,  comenzó  a devorarlo,  haciéndolo  rechinar  entre  sus  dientes.  Otras  amigas  la imitaron.

 Al parecer fue esta una constumbre muy arraigada en el siglo XVI entre las damas para, entre otras cosas, conseguir una piel muy blanca.

 Santa Teresa

Hay también en el libro varias referencias a Santa Teresa de la que la esposa de Larreta era muy devota y que fue el motivo de que, en su extenso viaje por Europa, Ávila fuese una de las ciudades elegidas.

 En la novela Guiomar, la madre de Ramiro, irrumpe llorosa en su habitación un 6 de octubre de  1582 y le dice a su hijo : Conduéleme una nueva triste por demás. Ya no volveremos a ver a la Madre Teresa de Ahumada. Entró en el gozo del Señor, como una santa, antiyer en Alba de Tormes. 


Precisamente fue aquí, en este convento de Carmelitas descalzas de Alba de Tormes, donde falleció tras 15 días de agonía el 4 de octubre de 1582, (que pasó a ser el 15 de octubre,  por la implantación de la reforma gregoriana que modificó el calendario). 

 Un cadalso en la Plaza del Mercado Chico

Y en la segunda parte del libro, en el capítulo II  se describe lo que sucedió en la ciudad un 17 de febrero del año de 1592. Como consecuencia de unos pasquines que en siete lugares de la ciudad habían aparecido contra la decisión del rey Felipe II de imponer una gran recaudación de millones en la ciudad, se llevaron a cabo varias detenciones incluídos clérigos y nobles. Las durisimas condenas a los implicados fueron inmediatas y aquí en Ávila, en el Mercado Chico, se instaló el cadalso para ejecutar a don Diego de Bracamonte, un noble que dió un gran ejemplo de dignidad ante muerte tan injusta e ignominiosa.

 


La plaza del Mercado Chico, la plaza mayor de Ávila, está situada en el centro de la ciudad, intramuros. Es una plaza rectangular con soportales en tres de sus lados con el Ayuntamiento en uno de ellos y enfrente la iglesia de San Juan Bautista.   


 Es impresionante la descripción del terrible suceso que el joven Ramiro presenció y que le llevó, tras acudir a la capilla de Mosén Rubí donde le llevaron a enterrar, a tomar la decisión de abandonar la ciudad. 

 

                                    Capilla de Mosén Rubí

Se dirigió entonces a Toledo, pero allí le esperaba otro funesto y vergonzoso acto: uno de los llamados Auto de Fé, en la Plaza de Zocodover.

Huyendo de tanto horror y de tantos tristes recuerdos viaja hasta Cádiz y allí embarca como soldado para el Perú. Aquella idea que tuvo de joven Enrique Larreta de escribir una novela sobre la vida de Santa Rosa de Lima y que nunca llevó a efecto,  quedó de alguna forma aquí compensada pues desengañado de todo Ramiro conoce a Santa Rosa de Lima y a través de ella logra la ansiada paz.

El gran Bartolomé Murillo pintó a Santa Rosa de Lima, y podemos contemplar el cuadro  en el Museo de Lázaro Galdeano

La Casa-Museo de Enrique Larreta en Buenos Aires

Su casa de estilo renacentista castellano, en el barrio residencial de Belgrano (Buenos Aires), es actualmente el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Ubicada en la que fuera alguna vez zona de quintas de veraneo, tiene un jardín de alcázar andaluz, único en su estilo en esta capital. Dentro pueden apreciarse el mobiliario y las colecciones de obras y objetos de arte que testimonian su pasión por España.

En Madrid también hay una calle con su nombre



 

jueves, 7 de diciembre de 2017

Arisgotas y los visigodos




  A tan sólo 5 km. de Orgaz se encuentra situado el pequeño  núcleo rural de Arisgotas, con una larga historia que lo relaciona con romanos y visigodos y que a finales del XIV era un municipio ligado a Sonseca y Casalgordo, y más tarde perteneció a Toledo y que, tras un largo periodo de independencia,  en 1857, se incorporó como una pedanía (*) a Orgaz. 

El nombre de Arisgotas, según los últimos estudios filológicos,  puede significar "robledal de los godos" y se caracteriza precisamente por la gran riqueza de su patrimonio arqueológico, en relación  especialmente a los visigodos, cuyo museo, creado en 2002,  vamos a visitar.


Veremos en él relieves de gran calidad artística del siglo VII, así como otros objetos que permiten conocer y descubrir la cultura visigótica. Proceden en su mayoria del monasterio de los Hitos y la iglesia de San Pedro de la Mata, principales monumentos visigodos de la zona.




Pero antes entraremos a visitar su pequeña iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de original torre, e inciertos orígenes, que se cree se remontan a los siglos XV-XVI



Especialmente llama la atención su cilíndrica torre, cuyos dos primeros cuerpos originales parecen indicar que fueran una torre vigía perteneciente a una edificación de carácter defensivo.


El tercer cuerpo de ladrillo es más moderno, una original espadaña para albergar las campanas.

 Ya en el interior admiraremos el precioso artesonado renacentista que ha sido descubierto recientemente, 


en la capilla de la virgen de la Candelaria patrona de Arisgotas, situada a la derecha en la cabecera del templo, cuando se efectuó en 2006 la restauración integral del templo y al retirar un falso techo...



apareció este artesonado a  cuatro aguas, policromado con motivos vegetales y estrellas y- según nos informan en el ya citado libro de "Orgaz, el legado del tiempo" (de 2015) - se puede datar a principios del s. XV y quizás fuera donación de un fiel agradecido




El pasado romano de Arisgotas quedó en evidencia  cuando en 2006 se encontró en la iglesia la estela de granito de un ara mortuaria probablemente de la segunda mitad del siglo I.

Y también, en el cercano camino de santa Bárbara, donde existió una ermita dedicada a la Santa, quizá edificada sobre un templo romano, se encontró un ara votiva del siglo II convertida en pila del agua bendita.
 


Pero como ya hemos dicho los que han dejado mayor huella han sido los visigodos.


Y en lo que fueron antiguas Escuelas está instalado este acogedor Museo


Y leemos:
 "En  recuerdo a su "descubridor" D. Simón Martín Hervás, natural de la localidad de Mora de Toledo, se casó con Dña. Ruperta Ruiz de Alejo, natural de Menasalbas. Vinieron a vivir a Arisgotas, donde más tarde compraron unas fincas en el paraje denominado "Matabueyes", en el camino  "el Rey", donde plantaron viñedos y olivares. En este mismo lugar construyó dos cuevas, una a modo de vivienda y otra para sus burros.
En sus ratos de ocio se dedicó a la excavación del yacimiento de los Hitos, del cual fue su descubridor, siendo fruto de su duro trabajo la mayor parte de las piezas que hoy contemplamos en este museo y en otros lugares del pueblo (fachadas de casas, la pila del agua bendita de la iglesia etc).
Murió tristemente en 1917 como consecuencia del disparo accidental de su escopeta en un brazo, cuando hacía uno de sus viajes con piedras desde los Hitos hasta Arisgotas. J.C.C MMI"
Una maqueta donde se iluminan los senderos que conducen a los diversos enclaves nos muestran la importancia arqueológica de la zona. En primer lugar vemos el yacimiento de los Hitos, probablemente del s. VII, y que está a escasos 2 Km. de Arisgotas...



algo más lejano está el de San Pedro de la Mata



 En sus vitrinas admiramos las piezas que un dia dieron vida a los monumentos que nos legaron estos pueblos llegados del Norte de Europa.

 

Y oportunos paneles nos van contando su historia



 Este yacimiento de los Hitos fue tomado en consideración, entre otros,  por el arqueólogo alemán Helmut Schlunk que supo de su existencia a mediados del s. XX. En ningún documento antiguo se han encontrado referencias a él...Es un tema muy apasionante que habrá que conocer en su propio emplazamiento cuando llegue la primavera... 



Restos visigodos en el Museo Arqueologico Nacional  (pinchar)

 En la planta 1, sala 23 podemos conocer, contemplar y admirar lo que se ha descubierto en España del importante pasado visigodo y conocer los motivos de esta exquisita orfebrería que, de pura casualidad, se pudo rescatar... aunque luego una parte fue vendida y así en el Museo de la Edad Media de París podemos ver parte del precioso tesoro visigodo de Guarrazar, el que se encontró en 1851 en una huerta así denominada en el pueblo de Guadamur cerca de Toledo...y podemos ver muchos mapas y datos de la época, incluso un buen video que nos aclara muchas cosas. 


Restos en Santa María de Melque (pinchar) 

Se encuentra en el término municipal de San Martín de Montalbán, en la provincia de Toledo (España), a 30 km al sur de la capital, equidistante de las localidades de La Puebla de Montalbán y Gálvez, entre el arroyo Ripas y el río Torcón, que es un afluente de la margen izquierda del río Tajo.

De todo el complejo, recientemente restaurado, destaca la iglesia, ejemplar visigótico, que constituye uno de los monumentos religiosos más destacados de la Alta Edad Media en España.

En la actualidad pueden visitarse la iglesia que ocupa el centro del complejo y el centro de interpretación que se ha instalado en las dependencias anejas también restauradas. 


NotA.- (*) Una pedanía es un lugar agregado a un municipio y que se encuentra regido por un alcalde propio.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 2 de diciembre de 2017

Orgaz en sus libros

Orgaz en sus libros

"Orgaz. EL legado del tiempo". Santiago Gómez Fernández-Cabrera (autor del texto) y José Luis Merchán Rodriguez (autor de las ilustraciones).

 Cuando un pueblo se quiere y está orgulloso de su pasado y de su presente, de como ha sabido afrontar las dificultades y superarlas, es un valor que se percibe en muchas cosas, por ejemplo en como cuida y protege sus calles y plazas, sus monumentos, sean sencillos o notables, en como los rotula para que el visitante los conozca. Pero hay una cosa que es definitiva... Y es el libro o los libros que sobre el pueblo se han escrito, por vecinos o por personas vinculadas al mismo, y que el propio Ayuntamiento patrocina.


  En el caso de Orgaz tengo en mis manos el último libro (hay otros dos, de 2007 y 2011) que se ha escrito sobre el pueblo y que está bellamente ilustrado. Estoy totalmente de acuerdo con las palabras de su autor en la introducción
El alma de un pueblo es su memoria, y en ella se almacenan todos los elementos que conforman lo que llamamos patrimonio (...) Además de los monumentos y construcciones singulares hay otros elemntos inmateriales, como las formas de vida, lenguaje, gastronomía, bailes, fiestas, oficios, juegos etc. que dan carácter a nuestra cultura particular e integran también nuestro patrimonio...

 El oficio de calero

"Homenaje de la Villa de Orgaz al oficio del Calero. MMVII"

Un oficio muy extendido  en Orgaz que contaba con buenas caleras y que, hasta mediados del pasado siglo, fue "fuente principal de su sustento"
  
 

La cal se utilizaba para "jalbegar" tanto las fachadas como el interior de las casas pues, además de embellecerlas, desinfectaba e impermeabilizaba. 

Y visitamos esta casa del siglo XVI, en el número 11 de la calle Real,  donde nació en 1760 el gran arabista Patricio de la Torre, que a los 16 años ingresó en el monasterio de El Escorial como fraile Jerónimo.   
La casa mereció el "Premio de conservación de fachada en 1982, donado por el grupo arqueológico y costumbres populares  "villa de Orgaz"...pero ¡qué pena! que ahora la afeen tuberias y cables...



 Dentro el patio, con su suelo empedrado, el pozo, el pilón, los acantos...

 La solana


 Y la bodega


Ilustres orgaceños

Además del citado Patricio de la Torre,  recordamos que aquí, en Orgaz, nació
Juan Sánchez Cotán (Orgaz, Toledo, 1560-Granada, 1627),  que en 1603 decidió ingresar como hermano lego en la Cartuja de Granada. Cultivó el retrato y el paisaje, pero es célebre por sus bodegones, uno de ellos "Bodegón de caza, hortalizas y frutas" tiene el honor de estar en el Museo del Prado... 


 y muy recientemente acaba de ingresar también en el Museo (a consecuencia de la donación de Oscar Alzaga) otro cuadro de él,  esta vez de tema religioso: "La imposición de la casulla a San Ildefonso" de 1600 (es decir, antes de irse a Granada) milagro de gran tradición en Toledo.  

 

 Alberto Churriguera en Orgaz

 Caminando tranquilos llegamos a la Plaza Mayor 
 

 


 y nos enfrentamos a su iglesia de Santo Tomás Apóstol, obra de Alberto Churriguera, tercero de los hermanos  (José Benito y Joaquin) nacido en Madrid, en 1676  y fallecido en Orgaz​ 27 de febrero de 1750. 


En octubre de 1738 se trasladó desde Salamanca, donde había trabajado en su magnífica Plaza Mayor, a Orgaz, para dirigir las obras de su iglesia. En enero del año 1744 se casa con doña Josefa Nieto Fernández, natural del pueblo. Y aquí falleció en 1750 sin lograr terminar la construcción de la iglesia de Santo Tomás, que por causas económicas hubo de ser interrumpida en numerosas ocasiones (se finalizó en 1763) Fue enterrado en su cripta, pero desgraciadamente se ignora dode fue depositado su cuerpo.




 En el ara de un altar lateral se apoyan dos cuadritos donde se exponen la  Partida de Defunción de don Alberto de Churriguera y el Acta de su Matrimonio.

 La obra de Narciso Tomé en Orgaz




Y también admiramos dentro del templo la talla de Jesús Nazareno,   trasladada a Orgaz, en 1733  (incluso antes de la construcción de la actual iglesia), por sus vecinos, que no dudaron en encargárselo al escultor más famoso de Toledo en aquellos momentos, Narciso Tomé (Toro, Zamora 1690 - 1742), autor del espectacular Transparente de la Catedral de Toledo...   

Todos los vecinos colaboraron según sus posibilidades y se organizaron funciones de comedias para conseguir más fondos... Cuando la escultura fue finalizada, más de un centenar de orgaceños se trasladaron a Toledo y, una vez recogida la sagrada imagen en la plaza de san Justo donde estaba el taller del escultor, recorrieron con ella todo Toledo hasta salir por el Puente de Alcántara, y desde alli lo portaron hasta el mismo pueblo, donde el resto de los vecinos les esperaba con gran fervor y donde fue depositado en la antigua parroquia con todos los honores. 

En la misma Plaza Mayor vemos el pequeño y entrañable edificio del que fue Hospital de San Lorenzo, fundado por los hermanos Crespo sacerdotes orgaceños en el siglo XVII para enfermos pobres

 Al fondo de la calle vemos el Arco de San José que fue una de las cuatro puertas que tenía la muralla que rodeó Orgaz  y que es mencionada en la Relaciones que mandó hacer Felipe II, en 1576, de los pueblos de Castilla. 



Saliendo por ella nos encontramos el Puente de los "Cinco Ojos" que se alzó sobre el arroyo de Riansares, cuando una de sus crecidas hizo que se construyera con sillares de granito en 1793.




El entierro del Señor de Orgaz de Domenikos Theotokopoulos El Greco,

Pero lo que sin duda ha situado el nombre de Orgaz en todos los libros de Arte es el famosísimo cuadro de El Greco,
que  ya bien afincado en Toledo, firmó con la iglesia de Santo Tomé un contrato, por el que se comprometía a pintar  (entre 1586 y 1588) para la misma, la escena del entierro del Señor de la villa de Orgaz, muerto en el año 1323, después de una generosa vida de donaciones y limosnas, entre las cuales estuvo la restauración de la propia iglesia, razón por la cual sus restos se hallan enterrados en ella.




 Existía en la ciudad de Toledo la tradición de que la generosidad de Gonzalo Ruiz de Toledo, Señor de Orgaz –el condado no se fundó hasta 1522- se vio premiada cuando al ser trasladados sus restos desde el convento de los agustinos a la parroquia de Santo Tomé (Santo Tomás Apóstol), en el año 1327, nada más ni nada menos que el protomártir del cristianismo, San Esteban (m. h. 34), y el gran autor de la patrística, San Agustín (354-430), se dieran cita para hacer el traslado de su cuerpo...

El Señor de Orgaz para costear en vida el templo de Santo Tomé, impuso a la villa de Orgaz unas cargas a favor de la parroquia toledana, (y para hacer dichas cargas más llevaderas a los orgaceños donó al Concejo unas caleras de su propiedad),  pero también mantuvo parte de esas cargas en su testamento para que el Concejo de Orgaz siguiera manteniéndolo siempre... Pero pasados dos siglos, don Andrés Núñez, párroco de la Iglesia en 1586, comprobó que ya no lo pagaban, así que inició un pleito contra ellos que, al ser ganado, le permitió costear este cuadro. Don Andrés quedó inmortalizado en el sacerdote de la sobrepelliz trasparente que, a la derecha del cuadro, es el único en mirar a lo alto adivinando, o viendo, con los ojos de la fe como, el alma del Conde, en figura de niño, es transportada por un ángel ante la gloriosa corte del cielo.




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