jueves, 18 de diciembre de 2014

PÉREZ VILLAAMIL EN EL MUSEO DEL PRADO

PÉREZ VILLAAMIL EN EL PRADO

He regresado esta mañana del Museo del Prado, con el buen sabor que deja siempre disfrutar de sus exposiciones, y  me apresuro a hacer un post rápido para recomendar acudir, en estos dias de vacaciones, a nuestro maravilloso Museo que no deja de sorprendernos con sus variadas ofertas...





Después de disfrutar (a las 10 de la mañana una hora ideal para ver todo sin agobios) de la exposición de Goya con muchas sorpresas (entre ellas la de poder oir las músicas que sonaban en Madrid, como la preciosa Serenata de las calles de Madrid de Boccherini), y volver a asombrarme en la de Bernini, he acudido a la sala 60 donde se exponen, desde ayer,  las 
"Vistas monumentales de ciudades españolas" del pintor romántico Genaro Pérez Villaamil (El Ferrol 1807-Madrid 1854).


  
Me enteré hace ya dos años de la existencia de estas "pequeñas vistas monumentales" por una conferencia de Javier Barón, jefe del departamento de pintura del XIX del Museo, en la cual nos explicó que el Prado había adquirido en Londres, en 2011, un Díptico con 42 monumentos españoles pintados, por Pérez Villaamil, al natural sobre pequeños soportes de hojalata y organizados, por el propio artista, en dos hojas simétricas rematadas por arquivoltas ojivales.  Una obra totalmente inédita  pero que precisaba de una cuidada restauración pues, entre otras cosas, se había sustituído, en el pasado siglo, el Díptico por un biombo con ruedas y por tanto iba a ser sometida a una restauración para devolverla su inicial y bello formato.



Aquí 15 vistas de Sevilla, 2 de Cádiz, 2 de Toledo, 1 de Oviedo y 1 de Córdoba

 Ahora Javier Barón es el Comisario de esta exposición, pequeña,  pero que por su concepción y carácter, es muy grande, pues se trata de un conjunto único en su género en el Romanticismo español.


21 de Toledo

 Fue pintado entre 1835-1839 para George  Villiers, embajador inglés en Madrid entre 1833 y 1839, admirador y coleccionista de Villaamil y gracias al cual  se han conservado en Gran Bretaña estas pequeñas maravillas.

Pérez Villaamil en 1845 obtuvo la primera cátedra de paisaje en España, en la Real Academia de San Fernando, de la que llegó a ser director. 

La perfección de su trabajo ha quedado patente en las cuidadas litografías que, a partir de sus dibujos, realizaron  artistas franceses bajo su dirección en la magna obra de España Artística y Monumental: vistas y descripción de los sitios y monumentos más notables de España. Obra dirigida y ejecutada por Pérez de Villaamil; texto de  Patricio de la Escosura y litografías por los principales litógrafos de Paris.

"En 1840 recorrió España tomando apuntes para lo que sería su obra  más destacada; dos años después se traslada a París y comienza allí la publicación de la «España artística y monumental», un álbum en tres tomos que se considera una joya artística y bibliográfica, en la que el arte y la minuciosidad de los grabadores franceses, dirigidos por el maestro español, asombran por su calidad e inspiración. 48 láminas en cada volumen que son obras de arte y documentos únicos de una época de España".



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domingo, 14 de diciembre de 2014

EL GRECO CUARTO CENTENARIO

 EL GRECO
(Domenikos Theotocópoulos 1541-1614)
 TERMINA EL AÑO DEL GRECO...

Esto de los "año de..." creo que es una buena ocasión, (si se hace bien, claro) para conocer más en profundidad la vida, la obra, sus influencias, su proyección en el tiempo, la época etc. del personaje en cuestión. 

En concreto este "Año Greco" creo que ha sido bastante completo, no sólo por las exposiciones, magníficas las que he podido ver, también por  las conferencias, las publicaciones, los simposium de los que he tenido conocimiento e incluso acceso... que han colaborado en  poner al día todas las investigaciones sobre tan gran artista...También ha logrado que se revisen  libros y artículos, ya un poco olvidados, pero que en su día nos ayudaron a comprender mejor a Domenikos Theotocópoulos y sus numerosas incógnitas.

Eso me ha pasado a mí   con este libro

 

correspondiente a su cuarta edición (1983). La 1ª lo fue casi cuarenta años atrás, exactamente en 1944, cuando Espasa-Calpe incluyó entre los títulos de su colección Austral la monografía sobre El Greco de Manuel B. Cossio, que había publicado por primera vez Victoriano Suárez en 1908.

Manuel Bartolomé Cossío nació en Haro (La Rioja) en 1858 y murió en Madrid en 1935. Fue profesor de Historia del Arte en la Universidad de Barcelona  y luego en la de Madrid y también Director del Museo Pedagógico. Pero su gran obra fue esta monografía sobre El Greco (traducida inmediatamente al inglés tras su publicación) pues fue el primero en estudiar e investigar a este pintor no muy valorado entonces en España, aunque ya lo empezaba a ser fuera de ella, gracias entre otros a Manet que vino a Madrid en 1865, al Prado, a conocer a Goya que ya era muy valorado en Europa, y se encontró con Velázquez y con el Greco que eran prácticamente desconocidos. 

Cossío se volcó con pasión en su tarea reivindicativa de este último, descubriendo incluso muchos de los cuadros que ahora admiramos y que estaban en capillas o sacristías oscuras, o dentro de las clausuras... Dígamos que Cossío sentó las bases para todos los estudios posteriores.



 También conviene leer este pequeño libro que, en sus 60 páginas, encierra dos muy lúcidos ensayos sobre El Greco de Aldous Huxley (1894 Inglaterra-1963 Los Ángeles EEUU) tan conocido por sus novelas como por sus ensayos, poesías, libros de viaje (en uno de sus numerosos viajes por cierto estuvo en Toledo) y uno de Roger Fry (Londres 1866-1934) escritor, crítico y comisario de exposiciones. 
































  
Y mucho más reciente en el tiempo es este libro, fruto de un ciclo de 21 conferencias,  que bajo el título de El Greco.Obras maestras, ofreció La Fundación de Amigos del  Museo del Prado, durante el curso 2002-2003 y en el cual colaboraron eminentes especialistas, entre ellos José Álvarez Lopera (Algarinejo, Granada 1950-Madrid 2008) Jefe de Conservación de Pintura Española del Museo Nacional del Prado, cuya prematura y lamentada muerte interrumpió su ingente trabajo sobre un estudio y catálogo actualizado del Greco, del que llegó a publicar dos tomos  que ahora sus colaboradores se esmeran en completar.




 

El Greco apareció un buen día en Toledo en torno a 1577 cuando ya tenía 36 años…edad relativamente avanzada para la época. Los motivos para escoger esta ciudad precisamente son un misterio, pues incluso cuando con ocasión del pleito que tuvo con la Catedral de Toledo (por causa del cuadro del Expolio)   fue citado a declarar y preguntado por los motivos de su venida a la ciudad, se negó a contestar. El hecho es que aquí se quedó, en Toledo, tras una breve estancia en Madrid, hasta su muerte en 1614.  y no se ha ido nunca de ella, pues hoy, cuatrocientos años después, su nombre, su obra y su espíritu siguen íntimamente unidos a los de la ciudad.


Y en Toledo se ha celebrado por todo lo alto este cuarto centenario de su muerte con grandes exposiciones en sus dos monumentales Hospitales, el de Santa Cruz y el de Tavera


Y se han podido visitar lugares hasta ahora nunca abiertos al público, como la pequeña pero intensa capilla de San José, en la calle Núñez de Arce 7


                                                                                                                                                                                                                          
Esta capilla fue proyectada por Nicolás de Vergara y dedicada a oratorio privado. Siempre ha pertenecido a la misma familia - hoy Marqueses de Eslava - y no se abre al público... sólo lo ha hecho durante este Año Greco y del 14 de marzo al 14 de junio. Estas condiciones han hecho que se conserve magníficamente el gran cuadro central de San José y el Niño



Y el Año Greco ha culminado en Toledo con esta última exposición titulada "EL Greco, Arte y Oficio"... en la que se han podido admirar obras originales del Greco junto a las réplicas de artistas de su propio taller, y también de su hijo. Y ha sido la primera oportunidad de ver juntos cuatro de los mejores apostolados que realizó , como el de Almadrones o el del Marqués de San Feliz. Y otras obras nunca hasta ahora expuestas y que proceden de coleccionistas extranjeros, de México, Reino Unido, Estados Unidos...


Lógicamente el Museo del Prado, que tantas obras del cretense custodia,  ha organizado varios actos y exposiciones inolvidables



Cuando el Greco murió en Toledo tenía en su casa una biblioteca de 130 libros cuyos títulos se conocen en parte por el inventario que hizo su hijo Jorge Manuel algunos de los cuales hemos conocido en esta íntima exposición. 






















Y quizá la más novedosa y deslumbrante, haya sido la titulada  "El Greco y la modernidad", una magnífica visión de cual ha sido la influencia del Greco en los pintores modernos más vanguardistas, con 26 grandes obras del Greco enfrentadas a más de 80 de otros autores, de la talla de Picasso, Cézanne, Pollock, Orozco, Kandisky... Una memorable e inolvidable exposición.





Por su parte el Museo Thyssen-Bornemisza, donde podemos admirar cuatro obras suyas, dos Anunciaciones, un Cristo abrazado a la Cruz y una Inmaculada, organizó un Simposium Internacional, el segundo celebrado en España,  dirigido por Fernando Marías, otro de los actuales grandes estudiosos e investigadores de El Greco,  en la que expertos de las Universidades y Museos de Atenas, Reino Unido, Nueva York, Génova, Creta, Pisa, Venecia, junto con españoles de la talla de Felipe Pereda por ejemplo, dieron una visión admirable de las últimas investigaciones y descubrimientos en veinte intervenciones a cual más interesante.






Y como final creo que, una muy buena idea, ha sido la del Belén de la Asociación de Belenistas madrileños, que en el edificio de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol, ha montado un gran Nacimiento...¡pero no en Belén sino en la ciudad de Toledo!









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sábado, 6 de diciembre de 2014

SI LAS ESTATUAS HABLASEN: LA CELESTINA EN SALAMANCA


PERSONAJES DE FICCIÓN: LA CELESTINA EN SALAMANCA
Recreación del Huerto de Calisto y Melibea en Salamanca

Sigo buscando por toda España personajes de ficción a los que se ha dedicado algún monumento. Y esta vez nos vamos a Salamanca, esa impresionante ciudad de la que Cervantes con tanta razón dijo: 



"Salamanca que enhechiza a voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gozado" (del Licenciado Vidriera) En el III centenario de la muerte de Cervantes. 

Y allí encontramos a un personaje de ficción, aparecido el último año del siglo XV dentro de un libro titulado "Tragicomedia de Calisto y Melibea", pero con tan fuerte personalidad que  pronto fue universalmente conocido por su rotundo nombre de pila: LA CELESTINA



 Ella misma se define (en el Acto XII) de la siguiente forma: Soy una vieja cual Dios me hizo, no peor que todas. Si bien o mal vivo Dios es el testigo de mi corazón.




El que con toda justicia podemos llamar libro "inmortal", pues ha superado más de cinco siglos de permanencia en ese Olimpo de libros por los que el tiempo no pasa, tiene aún muchas incógnitas (que quizá acrecientan su atracción) que los siglos y las muchas investigaciones no han logrado descubrir totalmente...

 



  Lo cierto es que según la Real Academia, la obra, "(...) es capaz de  reflejar ricos matices emocionales, con especial frecuencia en sentimientos, estados de ánimo y expresiones que nada tienen de sublimes o ejemplares: el egoismo, la inconstancia, la avaricia, la capacidad de manipular, el cálculo, la ingenuidad, la suficiencia, el desprecio, los complejos, la envidia, el odio, la cautela, la impaciencia, la temeridad, el temor, la cobardía..." p.IX


El autor, Fernando de Rojas (Puebla de Montalbán 1465- Talavera de la Reina 1541) , era un hombre de vida respetable y discreta, de familia judio-conversa, estudiante en Salamanca y jurista en Talavera de la Reina.



 En esta iglesia de Santa María la Mayor de Talavera de la Reina, iniciada en el s. XIII y finalizada en el XVIII, con ese precioso rosetón gótico-mudéjar en su portada, descansa Fernando de Rojas

   La Celestina es su única obra literaria conocida...  y de una forma muy discreta dejó constancia de ello en los versos con los que que inicia el prólogo de su obra y en los que, uniendo la primera letra de cada estrofa, puede leerse: 

"El bachiller Fernando de Royas acabó la comedia de Calisto y Melibea y fue nacido en la Puebla de Montalván",  formando el acróstico más característico de la lengua española. 

Al parecer al escribirla contaba pocos años más que Calisto (que tenía 23) cuando  se inicia la obra en el momento de conocer a Melibea...y enamorarse de ella


"Entrando Calisto en una huerta en pos de un halcón suyo, halló ahí a Melibea, de cuyo amor preso comensole de hablar (...)" Así empieza la obra. RAE p. 25

Pero aunque Salamanca tenga este monumento junto a un huerto muy bien situado en un alto, no significa que los hechos que se narran sucedieran allí... 




Otros lugares, como por ejemplo Toledo, también han querido verse reflejados en el entramado urbano que describe Fernando de Rojas...pero de una forma muy moderna, es decir, no dando todos los datos... sólo unos pocos para dejar que el lector imagine...Por ejemplo, se dice que Celestina vive "donde la cuesta del río" y que la casa de Melibea está  "cerca de la ribera"... y que hay huertos, y calles estrechas y cuestas (por lo cual Toledo y Salamanca parecen buenas candidatas)... pero...en el último acto, Melibea ve el mar  y los navíos que navegan por él... Así que el misterio del lugar permanece intacto.

También la Puebla de Montalbán rinde homenaje a la obra de su paisano, en sus muros 



¡Qué pronto se va el placer 
Qué pronto llega el dolor! 
Ya no es tiempo de vivir. 
¡Oh, ingratos mortales! 
No conocéis vuestros bienes
Hasta que los perdéis.     
Melibea

Pero abrevia y ven al hecho
Que vanamente se dice
Por muchas palabras lo que
Con pocas basta para entender.
Celestina
y tiene un Museo dedicado a La Celestina, la obra que ha situado al pueblo en el mapa literario del mundo, y un monumento a Fernando de Rojas



Afortunadamente tuve la suerte de asistir el pasado mes de marzo en la Casa del Lector, a las sesiones del Club de Lectura de la Biblioteca Clásica de la RAE



 donde Soledad Puértolas nos hizo un magnífico recorrido por la obra, siguiendo la gran edición especial de la Real Academia y la que, por encargo de la misma en su calidad de Académica (sillón g), efectuó ella misma en el 2012 reescribiéndola en español moderno...muy recomendable para lectores actuales. Es una lectura verdaderamente apasionante... que nos hará mirar con mayor conocimiento a La Celestina  a Calisto y Melibea cuando vayamos a Salamanca y volvamos a entrar en ese huerto que, aunque no sea el auténtico, debe ser tan parecido...





Nota.- El monumento es obra del escultor Agustín Casillas (Salamanca 1921) y se inauguró el 3 de junio  de 1976 en otro emplazamiento de la ciudad, siendo trasladado al actual, junto al "Huerto de Calisto y Melibea", en 1998

 Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Centro Internacional para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación de la Lectura. Casa del Lector (Matadero Madrid) Paseo de la Chopera 14, 28045 Madrid, Telef. 917 000 676

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domingo, 30 de noviembre de 2014

NIEBLA


LA NIEBLA de NOVIEMBRE

Estamos hoy a 30 de noviembre, penúltimo mes del año, cuyo nombre deriva de la palabra latina "novem", por haber sido el noveno mes del calendario romano y que ha mantenido su nombre pese  a su cambio de lugar cuando se agregaron otros meses.

 Un mes del que el refranero, ese poso de sabiduría, nos cuenta muchas cosas...

 "Noviembre dichoso mes, que entra con Todos los Santos, media con san Eugenio, y sale con san Andrés"

"Por los Santos, nieve en los altos, por san Andrés, nieve en los pies"

 "Por san Eugenio, las castañas al fuego, la leña al hogar, y las ovejas a guardar"... 

Y no hay que olvidar la letra de aquel famoso pasadoble, compuesto por el Maestro Padilla en 1914, "El Relicario", que empezaba así: "El día de san Eugenio yendo hacia el Pardo le conocí...", que inmortalizaron (con letra de Armando Oliveros y José María Castellví) Raquel Meller y después Sara Montiel, y que se refería a la romería iniciada a mediados del XVII en el Pardo, cuando (según popular leyenda) Felipe IV autorizó a que todos los15 de noviembre, se pudiera ir a recoger las bellotas de las encinas del Pardo... Fue una romería muy concurrida y célebre en Madrid.

"Abrígate, mi niña, “pa” San Eugenio, que El Pardo y la bellota traen el invierno"

Nos la encontramos también  en la Zarzuela "EL barberillo de Lavapiés" (libreto de Luis Mariano de Larra, hijo de Mariano de Larra) que tiene su origen en la celebración de esta romería durante el reinado de Carlos III. La obra fue estrenada en 1874 en el teatro de la Zarzuela de Madrid, con gran éxito.

Siguiendo con el sabio refranero, muy viculado al santoral, casi mediado el mes, el 11 de noviembre, nos encontramos con san Martín de Tours

 "Por san Martín, deja el cerdo de gruñir"

 "A todo cerdo le llega su san Martín"

 "El veranillo de san Martín, dura tres días y ¡fin!" 

 "Ajo ¿por qué te criaste tan ruín? Porque no me sembraste por san Martín"

 Y así llegamos a hoy, dia 30, con san Andrés:

"San Andrés, agua o nieve ha de traer"


San Andrés (30 de noviembre), agua o nieve ha de traer. - See more at: http://www.citasyproverbios.com/refranes.aspx?tema=Noviembre#sthash.gRoQnrnG.dpuf
 "Bienaventurado es quien por san Andrés en casa es"

"Por san Andrés, el mosto, vino es" 

y

 "Nieblas de noviembre, traen al sur en el vientre" 

 Mi blog tranquilo, que  empezó este mes evocando el Dia de Ánimas o de Difuntos, quiere finalizarlo con ese refrán que ha venido a mi memoria cuando esta mañana, desde "mi ventana con vistas", he seguido la evolución de ese fenómeno atmosférico, al que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) define como la suspensión de gotas pequeñas de agua (con frecuencia, microscópicas) en el aire que también reduce la visibilidad horizontal en la superficie terrestre a menos de 1 kilómetro: LA NIEBLA...la misteriosa, romántica, temerosa y huidiza niebla...


Hoy dia 30 de noviembre a las 11,05 h.

A las 11,06

A las 11,06

A las 11,07

A las 11,07

A las 11,08

A las 11,10

A las 11,11

A las 11,12

A las 11,58...¡y final!...se siente el frio


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lunes, 24 de noviembre de 2014

Casas mágicas: la casa de Joaquin Sorolla

 

 Hasta el 11 de enero del próximo 2015 podremos disfrutar (nunca mejor dicho) de la gran exposición que la Fundación Mapfre, ha organizado en sus salas del Paseo de Recoletos 23.

  

En esta exposición descubrimos facetas, cuadros y dibujos pocos conocidos, y algunos nunca expuestos en España, del  polifacético y gran artista que fue don Joaquín Sorolla (1863-1923).

Pero no hay que olvidar que aquí, en Madrid, siempre contamos con la posibilidad de visitar su entrañable casa y asi, cuando la añoranza del mar y de la luminosa luz del sol  sobre el agua nos invada y necesitemos llenar nuestros ojos de su azul, aunque estemos aquí en Madrid, tan lejos de sus olas, tenemos un lugar único para saciar nuestro deseo: el Museo Sorolla en la madrileña calle de Martínez Campos nº 37.



Un oasis arquitectónico, entre tanto edificio impersonal, es este palacete milagrosamente intacto, como un pedacito de Andalucía rodeado de un jardín, para el que Sorolla hizo traer mirtos y naranjos de Granada y azulejos de Triana. Ajeno al bullicio y al tráfico, como si el tiempo se hubiera detenido en su entorno, el milagro se amplía en el interior, al contemplar lo que fue la casa familiar y el estudio del pintor, todo ello convertido, gracias a la generosidad de su familia, en un cálido e inolvidable Museo

En 1910 se iniciaron las obras de esta casa siendo Enrique María de Repullés y Vargas (1845-1922) el arquitecto elegido por Sorolla previa recomendación de su gran amigo Mariano Benlliure; tras varios cambios en su diseño finalmente prevalece la idea de Sorolla que desea un lugar que evoque la arquitectura andaluza tanto en la casa como en el jardín. Todo estuvo terminado en diciembre de 1911.

Aunque ahora está encajonada entre altos edificios no estaba así en el momento de su inauguración;  todas eran viviendas similares ocupadas por grandes personalidades de la época: como doña María Guerrero y su esposo don Fernando Díaz de Mendoza, don José Echegaray, premio Nobel de Literatura en 1904. (Datos obtenidos del artículo de Florencio de Santa Ana, en el nº87 de la Revista "Villa de Madrid" editada por el Ayto, de Madrid y dirigida por Mercedes Agulló y Cobo. Año 1986)
Desde 1911 hasta 1923, año de su fallecimiento (precisamente en su jardín le sorprendió el ataque de hemiplejía que provocó su muerte), aquí vivió Joaquín Sorolla  y su famila, disfrutando de su belleza el tiempo que le permitían sus múltiples desplazamientos, especialmente los que hubo de realizar para cumplir el encargo  de unos grandes cuadros, para la biblioteca de La Sociedad Hispana de América en Nueva York, con el tema de la “Visión de España”. Así, este valenciano que amó y captó como nadie la luz de "su" Valencia, sintió también pasión por Andalucía, y se enamoró del Norte, del mar bravo de San Sebastián y de la elegante playa de Zarauz.

En el año 2000 (concretamente de octubre a diciembre) la Fundación BBVA patrocinó en su sede de Madrid (Pº de la Castellana  81) una magnífica exposición de unos 60 cuadros todos de autores españoles, cedidos por la Hispanic Society de New York. 

Una Exposición titulada "De Goya a Zuloaga. La pintura española de los siglos XIX y XX en The Hispanic Society of América".El cuadro de la portada es de Sorolla, se titula "Después del baño" y está pintado en 1908
 Así fuimos conscientes, al leer la introducción del excelente catálogo titulada "La España amada de Huntington en América. Los tipos, los trajes y el pueblo", de que Archer Milton Huntington (1870-1955) se deslumbró por todo lo relacionado con  España desde que, siendo un muchacho, empezó a coleccionar monedas antiguas españolas,

 


y leyó el libro donde George Borrow, un insólito personaje, gran políglota, que estuvo en nuestro país de 1836 a 1840 en aras de su misión evangelizadora como colportor protestante, narraba su estancia en España  y, a partir de ahí, toda su ilusión y su fortuna, inmensas ambas, las puso a disposición de conocer y coleccionar todo lo relacionado con el Arte español: cuadros, esculturas, muebles, libros (más de 260.000 libros existen en su biblioteca), manuscritos inéditos etc. 

Archer M. Huntington por José Mª López Mezquita.
 Los grandes pintores de aquel tiempo, plasmaron, por encargo suyo, los personajes, los paisajes y la vida de los pueblos y las ciudades de la península... una cultura y una forma de vida que él quería que nunca se perdieran y que fueran conocidas por sus compatriotas Especialmente conectó con Sorolla  con quien llegó a establecer una gran amistad, y que a su vez, le puso en contacto con otros pintores y le aconsejó para sus adquisiciones artísticas.




 Fue el creador, en 1904, de la Hispanic Society of America con sede en New-York, cuajada de tesoros españoles... Y allí están los 14 grandes cuadros sobre diversas regiones de España que le encargó a Sorolla y a los que el pintor consagró 8 años de su vida. En el 2009 pudimos admirarlos en una gloriosa exposición antológica en el Museo del Prado...

Volviendo a la exposición actual podemos comprobar como el éxito de Sorolla se extendió muy pronto a Estados Unidos. En 1909 era ya tal su fama que su primera exposición en New-York fue un enorme éxito pues ya era muy conocido y valorado. De hecho la exposición se inicia con cuadros de coleccionistas americanos antes de la llegada del pintor. Y también conocemos a otro importante admirador y mecenas: Thomas Fortune Ryan.

Precisamente él fue el que encargó a Sorolla un cuadro que representara a Colón saliendo del Puerto de Palos... Sorolla se documentó tanto en Palos como en Sevilla y así supo que "el Almirante pasaba los anocheceres y los amaneceres de vigilia  en  cubierta para no perder de vista sus barcos..." Y ese fue el momento que reflejó en los numerosos bocetos y en la obra definitiva, dejando por una vez su brillante luz del sol por la semipenumbra... Además tuvo como modelo al Duque de Veragua, descendiente de Colón...


Y no dejar de visitar su casa...a




Otros post con referencias a Archer M. Huntington es el de la Casa de Cervantes de Valladolid que él (junto con el Marqués de la Vega-Inclán) consiguió fuese restaurada y en cuyo honor figura su busto.


Bajo esta portada se situó el busto de Archer Milton Huntington,realizado por su esposa Anna Hyatt con la que compartió su amor por todo lo español





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