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sábado, 6 de mayo de 2017

Coca cuna de un emperador romano (1)


 Coca, en Segovia, tiene un pasado que ha quedado registrado en los libros de historia por su vinculación con Roma y también tiene un lugar en la Literatura pues es nombrada nada menos que por don Miguel de Cervantes 


"El Licenciado Vidriera"

 cuando en su obra "El licenciado Vidriera" dice lo siguiente: 

 Y, habiendo hecho el huésped la reseña de tantos y tan diferentes vinos, se ofreció de hacer parecer allí, sin usar de tropelía, ni como pintados en mapa, sino real y verdaderamente, a Madrigal, Coca, Alaejos, y a la imperial más que Real Ciudad, recámara del dios de la risa; ofreció a Esquivias, a Alanís, a Cazalla, Guadalcanal y la Membrilla, sin que se le olvidase de Ribadavia y de Descargamaría.
Finalmente, más vinos nombró el huésped, y más les dio, que pudo tener en sus bodegas el mismo Baco.

 Pero mucho antes de esta mención, Coca ya era un municipio romano, con lo que ello acarreaba de privilegios...pero también de luchas... Como cuando fue cercada y asaltada por las legiones de Pompeyo entre los años 77 y 71, a.d.C.



Pero pasaron casi tres siglos y en el 345 d.d.C, aquí nació Teodosio (hijo de un oficial militar conocido como Teodoro "el viejo") destinado a ser nada menos que emperador del Imperio romano y el tercero nacido en Hispania.


Los anteriores fueron Trajano y su sucesor Adriano, que lo hicieron entre los años 98 y 138. Ambos nacieron en Itálica (Sevilla). 

 La primera esposa de Teodosio era una hispana llamada Aelia Flacila Augusta. Con ella tuvo dos hijos varones, Honorio y Arcadio, que le sucedieron, pero en un imperio ya dividido en dos mitades (uno en Oriente y otro en Occidente) de forma que Teodosio fue el último emperador de todo el imperio.




 
  
En la puerta de entrada a la ciudad, por el arco mudéjar de su muralla, figura la siguiente lápida:

 "Flavio Teodosio El Grande, emperador de los romanos, nació en Coca en el 345 y murió en Milán en el 395. Gran militar y buen cristiano, sabio y justo legislador.
Lápida mandada poner en 1945?, por el Duque de Alba, señor de Coca, Director de la Real Academia de la Historia"

Este Duque de Alba fue Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII Duque de Alba (Madrid 1878 - Lausana, Suiza 1953). Entre sus numerosísimos títulos, era Señor de  Coca y Alaejos. Fue nombrado director de la Real Academia de Historia en diciembre de 1927. El fue el padre de Cayetana, la XVIII Duquesa de Alba, fallecida en Sevilla en 2014. 

En el 379 comenzó el reinado de Teodosio I "el grande" hasta su fallecimiento en el 395. Un importante hecho destaca y siempre es mencionado en su biografía. Es el Edicto de Constantinopla en el 380, por el cual prohibió totalmente los ritos paganos e impuso la religión cristiana, llegada del Próximo Oriente, como religión oficial y obligatoria para todos los súbditos del imperio (ampliando y variando el famoso Edicto de Milán dado por Constantino en el 313, en el cual se establecía la igualdad entre cristianos y paganos, declarando:
 "Lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimara conveniente"
La segunda esposa del emperador fue Gala, hija del emperador Valentiniano I. Al parecer, además de las cuestiones de conveniencias políticas, en este matrimonio hubo también amor. Teodosio y Gala tuvieron tres hijos, pero ella falleció en el parto del tercero  que tampoco sobrevivió...era el año 394. El año anterior había nacido una hija, Aelia Gala Placidia, una mujer fuerte a la que el destino deparó grandes desgracias y también efímera felicidad.
 
Cuando aún no tenía veinte años Gala Placidia fue hecha prisionera por los visigodos de Alarico que invadió y arrasó Roma. el año 410, Cuando Alarico pereció presa de la malaria, fue su cuñado Ataúlfo el que se proclamó rey de los godos en el 411, y se casó con Gala Placidia en el 414 (una vez más había intereses politicos pero también hubo amor) 
La pareja se retiró a  Hispania, a la provincia Tarraconense, acosada por Constancio, un general romano, que también aspiraba a casarse con Gala Placidia.  Y  aquí  la tragedia se cebó con ellos. Retirados en Barcino  (actual Barcelona) Ataúlfo fue asesinado por sus propios hombres y también el hijo mayor de ambos y a los que tenía de un anterior matrimonio. 

Gala Placidia, la hija de Teodosio el Grande,  fue devuelta a su hermano Honorio previo pago de 600.000 raciones de trigo para el sustento del pueblo godo y, a su llegada a Rávena, fue obligada a casarse con el general Constancio.
A pesar de ello, la princesa se rodeó de sirvientes godos y fue la intermediaria a favor del entendimiento y la concordia entre godos y romanos con buenos resultados. Murió en el 450.
Su autor fue Felipe de Castro, uno de los dos directores, junto a Olivieri, del taller real donde se realizaron las esculturas.
En Vitoria, en el Parque de la Florida,  y desde 1821, podemos admirar una escultura de ambos, dentro del programa iconográfico que Felipe V encargó al benedictino Fray Martín Sarmiento (1695-1772).



En cuanto a las reinas consortes sólo eran representadas las que fueron madres de herederos de la corona y, en este caso el escudo que porta el rey  está a su izquierda  y pegado a su cuerpo. Si el heredero no era el hijo legítimo el escudo del rey quedaba sin labrar y en él no aparecía el rostro de su esposa. Y si el escudo se sitúa a la derecha y no pegado a su cuerpo significa que ninguno de los cónyuges eran los padres del sucesor del trono...

  Este fue el caso de Ataulfo y Gala Placidia, una de las mejores estatuas que, como hemos dicho se encuentra en Vitoria...  Pero además este caso fue muy especial pues gracias a Gala Placidia, la nieta de Teodosio el Grande,  se unió en aquel momento (s. V) la monarquía visigoda de Hispania al Imperio Romano... Por eso el padre Sarmiento encargó el escudo del rey más grande y la reina aparece de medio cuerpo, y no sólo su rostro como en los demás casos...



Seguiremos enseguida con el Castillo de Coca, tan espectacular.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



viernes, 17 de marzo de 2017

Monasterio de Sacramenia


Al hablar en el anterior post de la ermita de San Baudelio de Berlanga y contar el expolio que sufrió y como muchas de sus pinturas se encuentran en Estados Unidos, comentamos que en realidad son varios los edificios, unos civiles y otros religiosos (o mejor dicho las partes más notables de ellos), que han sufrido este forzado exilio en el pasado siglo XX. Y como muestra tenemos el Palacio de Vélez Blanco de Almería (en 1905), el Patio de la Infanta en Zaragoza (en 1908), el ábside de la Iglesia de San Martín de Fuentidueña (en 1958) y el Monasterio Bernardo de Sacramenia, ambos de Segovia y el de Ovila en Guadalajara (en 1930). De todos ellos el único que ha conseguido regresar a su origen ha sido el Patio de la Casa de la Infanta en Zaragoza.

Monasterio de Sacramenia

 Nos centramos ahora concretamente en la historia  de este primer convento bernardo edificado en Castilla, en el año de 1141, en el lugar más indicado por el espíritu de la Orden, es decir, alejado del pueblo, en un solitario valle cruzado por un arroyo, con la Iglesia situada al Norte y los demás recintos conventuales ordenados en torno al único claustro. El acceso era un gran portalón  con zaguán cubierto y coronado por las estatuas de la Virgen y de Alfonso VII y Alfonso VIII los dos grandes benefactores del Monasterio.

El 11 de Octubre de 1835 un real Decreto estableció la supresión de “todos los Monasterios de órdenes monacales, las de canónigos seglares de San Benito (...) cualquiera que sea el número de monjes de que en la actualidad se compongan”...Pero la acaudalada familia que lo adquirió, no tuvo ninguna sensibilidad artística e inicio la larga serie de destrozos e injurias a sus venerables piedras, tabicando y arrancando cuanto les estorbaba para convertir sus diversas piezas en establos o almacenes... A pesar de ello,  su belleza consiguió interesar a los agentes del millonario americano William Randolph Hearts que buscaba precisamente nostálgicas ruinas románicas para instalarlas en su disparatada finca  californiana  “La Cuesta Encantada” y compró a los propietarios - con el cómplice silencio de las autoridades - el claustro y las salas anexas, por medio millón de dólares, equivalente a unos 5.000.000 de pesetas en el año 1925.

A partir de ese momento, las piedras de Sacramenia iniciaron una aventura digna de la más prodigiosa novela de viajes y aventuras, que las llevaron desde las tierras segovianas, hasta las tropicales de Florida, donde hoy se encuentran, rodeadas de palmeras y eucaliptos gigantes. Pero entre medias trascurrieron treinta años, desde que, primero en camiones, llegaron a Peñafiel, luego  a Madrid en tren, y luego a Cádiz donde embarcaron  para Nueva York a principios de 1927. Eran 35.784 piedras, embaladas en 10.751 cajas de madera. Pero al llegar a Nueva York, la existencia de fiebre aftosa en la zona de procedencia de la paja utilizada para el empaquetado hizo que las autoridades sanitarias obligaran a abrir todas las cajas, quemar toda la paja y reemplazarla por viruta de madera.

La depresión económica del 29 puso al millonario al borde de la ruina, por lo cual, las diez mil cajas estuvieron durante veinticinco años depositadas en un almacén de Brooklyn, hasta que en 1951, a la muerte de Hearts, sus herederos las vendieron a unos promotores inmobiliarios que pensaron sería una buena inversión para promocionar el incipiente desarrollo turístico de Miami, así que fueron nuevamente embarcadas y al abrirlas descubrieron, con horror, que muchas piezas habían sido cambiadas de lugar y aquello se había convertido en un gigantesco puzzle de casi 36.000 piezas en tres dimensiones... Casi dos años de intenso trabajo y lograron reconstruir una parte del Claustro, la Sala Capitular y el Refectorio, dentro de un exhuberante parque bordeado por un arroyo llamado de la serpiente, donde ahora los turistas de todo el mundo acuden a contemplarlo. La Virgen, Alfonso VII y Alfonso VIII les dan la bienvenida... Ellos también han hecho un largo viaje...

 Una magnifica coleción de fotografías de este Monasterio en la actualidad puede verse en este enlace.

William Randolph Hearst

William Randolph Hearst (nació en 1863 en San Francisco y murió en 1951 en Beverly Hills) fue un magnate de la prensa y los medios estadounidenses,  uno de los más poderosos personajes de la escena política y empresarial de dicho país, que "gobernaba" desde sus 28 periódicos. Le conocemos más gracias a la película de Orson Welles "Ciudadano Kane", estrenada en 1941, que, aunque sólo gano un Oscar al mejor guión, está considerada como una de las mejores obras del séptimo arte

Bibliografia

La destrucción del patrimonio artístico español. W. R. Hearst el gran acaparador, de José Miguel Merino de Cáceres y María José Martínez Ruiz (editado por Cátedra (2012)



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons






domingo, 12 de junio de 2016

España en México. San Miguel de Allende

Una vez más he vuelto a viajar por México.




En este blog son muy numerosas las entradas que he dedicado a mis viajes por tan bellos lugares como por allí se encuentran.


Ciudad precolombina de El Tajín, en Veracruz.  Patrimonio de la Humanidad en 1992  por considerarla testimonio excepcional de la grandeza de las culturas precolombinas y ejemplo sobresaliente de arquitectura

Nada más llegar de este último viaje he escrito (en el nuevo blog que he iniciado muy recientemente, solo dedicado a la Comunidad de Madrid ya que, por diversas circunstancias,  cada vez mis viajes se circunscriben más a ella) sobre el famoso cantor mexicano Pedro Vargas cuyo busto podemos contemplar en el Parque del Retiro, frente a Florida Park, la sala de fiestas donde tantas veces actuó,  de cuya historia pasada y su situación actual me hago eco.


Mirador de San Miguel de Allende, ciudad donde nació Pedro Vargas

Pero en este blog de "Viajando tranquilamente por España", que en 2017 cumplirá sus diez años de existencia, seguiré escribiendo  sobre todas las demás Comunidades y, como siempre, al regresar de México, evocaré todos los recuerdos de España que allí me encuentro.

Y esta vez los inicio también en San Miguel de Allende, Patrimonio de la Humanidad, donde nada más llegar nos situamos en el espectacular Mirador de San Miguel  y una vez en el centro de la ciudad nos recibe Cristobal Colón...  igual que nos recibe siempre que paseamos por el Paseo de la Reforma de  Ciudad de México 


"A Cristobal Colón. Homenaje del pueblo de San Miguel de Allende y de la Colonia Española. San MIguel de Allende, XII-X-MCMXXII"
Enseguida llegamos delante la Iglesia de San Miguel,  cuya inicial fundación data de 1564, pero el templo que ahora contemplamos es de 1685... aunque a finales del XIX las torres de su fachada, barroca como su interior,  presentaban tal deterioro que se decidió derribarlas y crear una nueva fachada, no siguiendo el estilo barroco original sino el neogótico...Ahora es un verdadero icono de la ciudad



Y nada más entrar, vemos a San Isidro labrador el santo patrón de Madrid...



Y en la arbolada plaza, con sus laureles de la India tan bien recortados, vemos el Kiosko de la Música para que toque la Banda, igual que los de tantos y tantos pueblos y ciudades de España.


Seguimos paseando por sus típicas calles y a la salida del Centro Cultural "El Nigromante",   veo un busto de mujer sobre un pedestal con extensa leyenda que, según mi costumbre,  me detengo a leer y fotografiar



Dice así: Carmen Masip Echazarreta. 
Logroño, España, 1927 - San Miguel de Allende 2004.
Incansable promotora cultural y defensora del patrimonio histórico de esta ciudad 1954-2004.
Directora del Centro Cultural "El Nigromante" 1972-2002. Fundadora y Presidenta del Festival de Música de Cámara 1978-2004. 
Medalla de Oro I.N.B.A. 1997



Me emociona este homenaje y lamento no conocer más detalles sobre esta mujer de tanta valía, pero no tengo ocasión de investigar más  sobre ella.


El Centro Cultural ocupa el claustro del convento vecino y es parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Es famoso por los murales inacabados del gran muralista Siqueiros, antiguo maestro de la institución.
 Desafortunadamente mis fotos de los murales han salido fatal, así que muestro uno de ellos obtenido en la red.
 

Y de regreso a Madrid busco datos biográficos de esta mujer que, nacida en Logroño, llegó a integrarse tanto en México y concretamente en San Miguel de Allende. Y así me entero, a través de internet, de que fue hija de Paulino Masip Roca nacido en Granadella (Lérida) en 1899 pero que desde los seis años vivió en Logroño, donde se casó en 1925 con Fernanda Echazarreta y tuvieron dos hijas, Dolores (1925-2000) y Carmen (1927-2004) y falleció en México en Cholula, en 1963. 
Un escritor de la generación del 27, periodista comprometido con la República, que tuvo que exiliarse al finalizar la guerra civil, y México le brindó, como a tantos otros españoles, gracias a la generosidad del Presidente Lázaro Cárdenas, la posibilidad de poder trabajar y vivir allí con dignidad. 

También localizo que en 1999 y en 2009 se han celebrado sendos 
 Congresos en la Universidad de la Rioja, conmemorando los sesenta y setenta aniversarios del exilio literario republicano de 1939, con especial atención  sobre los escritores riojanos o estrechamente vinculado a La Rioja  entre los que se encuentra Paulino Masip del cual la profesora María Teresa González de Garay Fernández, de esa Universidad, es la máxima conocedora y divulgadora de su extensa obra literaria y como guionista cinematográfico.

Pero nada más he encontrado sobre la vida de Carmen, que llegó con 12 años a México y tanta huella ha dejado en San Miguel de Allende. Creo que su historia, como la de su padre,  son dignas de ser más conocidas aquí.


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons


domingo, 15 de mayo de 2016

Vitoria una preciosa ciudad

 VITORIA UNA PRECIOSA CIUDAD

Vitoria es una bellísima ciudad, en la que todo invita a caminar y a contemplar...Así que no me extraña que tenga tanto éxito la escultura de "El caminante" que, en la calle de Eduardo Dato, evoca al famosísimo de Giacometti, realizado por Juanjo Eguizabal en 1985 en fibra de vidrio y poliester se fundió en bronce en 1990.



Un fabuloso paseo urbano por Vitoria

Y no hay mejor demostración de lo que estoy diciendo que iniciar el paseo que nos lleva a San Prudencio, tres kilometros y medio de ida y otros tantos de vuelta, desde el mismo centro de la ciudad, que los médicos recomiendan como una receta inapreciable para casi todas las dolencias.  Y dicen que así el santo patrono de la ciudad mantiene la buena salud de sus vecinos. 

 El paseo, llano y con suaves ángulos,  se inicia en la Plaza de la Virgen Blanca, corazón de Vitoria,


La Virgen Blanca patrona de Vitoria

http://sientealava.com/wp-content/uploads/2011/02/VITORIA.jpg
Esta preciosa foto está tomada en http://sientealava.com/wp-content/uploads/2011/02/VITORIA.jpg


 bajo los grandes árboles que recuerdan las naves de una catedral gótica.


 y junto al Parque de La Florida, donde en torno al kiosko de la música,  nos miran cuatro reyes godos que fueron esculpidos, junto a otros reyes y reinas,  por prestigiosos escultores del XVIII (Felipe de Castro, Juan Pascual de Mena, Roberto Michel y Giovan Doménico Olivieri) y destinados a la decoración del Palacio Real de Madrid pero nunca lo ocuparon y se distribuyeron por diversos lugares de España. De los cuatro que están en Vitoria, y en este precioso parque desde 1821, destaca el rey Ataulfo, de Felipe de Castro,  con la efigie de su esposa, la emperatriz romana Galla Placidia, en el escudo.


También podemos ver, desde el 2006,  en el paseo central de este parque de La Florida un homenaje a los  "30 años del Festival de Jazz de Vitoria Gasteiz - Winton Marsalis", de Koko Rico, que se hizo a propuesta de la asociación cultural que gestiona este prestigioso Festival. Winton Marsalis es el gran compositor y trompetista  nacido en Nueva Orleans en 1961.


Y también se encuentra aquí, desde 1998,  la escultura en bronce del escritor Ignacio Aldecoa (Vitoria 1925- Madrid 1969), de Aurelio Rivas.  

Superado este bello parque, el paseo toma  el nombre de "La Senda" y después de "Fray Francisco de Vitoria" (en memoria del ilustre dominico del siglo XVI, inspirador del actual derecho internacional). Por aquí, a ambos lados, hay magníficas casas, auténticos palacetes como de cuento, cubiertos de yedra y con preciosos jardines.




Se sigue  por la antigua dehesa, hoy Parque del Prado,  y a continuación se inicia el Paseo de Cervantes junto el complejo deportivo de Mendizorrotza (donde se celebra el Festival de Jazz) y ya se alcanza la meta deseada: la Basílica del santo Patrón.


Su recta final - Avenida de san Prudencio - se cierra con un sencillo monumento al Santo, a través de cuyo arco ya se ve la ermita, una joya del románico de transición de finales del XII, con toda la austera y entrañable belleza del románico, rodeada de verdes praderas. Un rincón verdaderamente encantador. El monumento se debe a  José Marín Bosque y José López Goicolea. Se inauguró en 1840.



    Tiene un bonito emplazamiento, aislada y rodeada de verdísimas praderas y es del siglo XIII, levantada sobre los restos de otro templo del VIII. En el XVIII se reformó el atrio y desapareció su fachada original, pero conserva bellos bajorrelieves y dos tímpanos del XI.



 La Basílica fue declarada Monumento Histórico-Artístico de interés nacional el 4 de junio de 1931 y goza de protección especial, por ser un  hito del ramal vasco del Camino de Santiago.


 El interior es de una austera belleza.  Impresiona una talla en madera del Renacimiento en relieve policromado representando la venida del Espíritu Santo sobre María y los apóstoles (Pentecostés), del siglo XVI y que suele atribuirse al círculo de Alonso Berruguete.


En el pórtico podemos admirar dos relieves del XIII que al parecer, y en una descripción muy posterior, estuvieron en la fachada principal.
El primero de los mencionados relieves representa el Santo Entierro de Cristo, con las tres Marías ante el sepulcro. El otro es la Anastasis o el Descenso de Cristo a los Infiernos para sacar a los primeros padres del Limbo de los Justos.




... Y seguiremos hablando de Vitoria

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
























 



martes, 7 de octubre de 2014

SAN ANTONIO EN MADRID


SAN ANTONIO DE LOS ALEMANES, LA JOYA DEL BARROCO MADRILEÑO





Nadie diría que detrás de la sencilla iglesia que hace esquina (¡otra esquina para el recuerdo!) entre las calles de la Corredera Baja de San Pablo y el Barco de Madrid, y que vemos bajo estas líneas, se esconde el esplendor barroco con el que inicio este post




ES una larga historia que se inició en 1606, hace pues más de cuatro siglos, cuando Felipe III mandó levantar un hospital y una capilla para los muchos portugueses pobres y enfermos que por entonces vivían en Madrid ya que, en aquellos momentos, Portugal pertenecía a la corona española. La obra se finalizó en 1633 y se encomendó  a la Hermandad de San Antonio, en atención a que era un santo nacido en Lisboa y a la mucha devoción que se le tenía en Madrid...

Plano de Texeira. Hospital e Iglesia. 1656



Efectivamente San Antonio  nació en Lisboa el 15 de agosto de  1195  y falleció en Padua (Italia) el 13 de junio de 1231 con sólo 35 años... pero era ya tal su fama de santidad que fue canonizado por el Papa Gregorio IX antes del primer aniversario de su muerte.

Las fiestas en su honor en torno al 13 de junio son famosas tanto en Lisboa, en Padua, como en Madrid, donde su recuerdo también fue inmortalizado por Goya en la iglesia de San Antonio de La Florida..."La primera verbena que Dios envía, es la de San Antonio de la Florida" dice un dicho popular


 

Real Ermita de San Antonio de la Florida. Ordenada edificar por el Rey Carlos IV con bóvedas pintadas por Francisco de Goya en 1798. En ellos se representa un famoso milagro de San Antonio de Padua  (...) por razones de conservación y para posibilitar el culto parroquial, en 1928, se construyó otra ermita gemela y simétrica.


Pero volvemos a la iglesia de la Corredera de San Pablo que hoy conocemos y que fue encargada en 1623 a Juan Gómez de Mora (1586-1648), sobrino y discípulo del gran Francisco de Mora, (1553-1610), cuando la zona se repobló en torno al Hospital creando un nuevo Barrio que más tarde se llamó "del Refugio".

Gómez de Mora  quiso expresar en su fachada exterior la sobriedad y sencillez de la propia Hermandad de San Antonio responsable del Hospital y de la Iglesia... Así que ni efectos decorativos, ni materiales costosos: zócalos de piedra y muros de ladrillo enfoscado, y la cubierta de la torre, en forma de chapitel recubierto de pizarra, con ventanas de buhardillas, y rematada por una aguja que termina en una bola.

 

 En cambio el arquitecto y jesuíta Pedro Sánchez (1569-1633), que intervino en el diseño de planta, dejó constancia en ella  de su profundo conocimiento de la tradición barroca italiana; en realidad la Iglesia de San Antonio es un ejemplo único que sintetiza todos los elementos barrocos del Siglo de Oro y Pedro Sánchez  fue el introductor en España (según Virginia Tovar) de las novedades de este incipiente Barroco romano.

 No hay elementos arquitectónicos en su interior y sus seis altares son pintados y en forma de hornacinas y así nuestra vista se inunda de los frescos que la circundan y de la exaltación de la gloria reflejada en su gran cúpula oval.







 En su conjunto - exterior e interior - es un “juego” que engaña al espectador. Es puro lenguaje barroco. El exterior lo diseñó rectangular, mientras el interior es elíptico, así que la imagen que se proyecta es el de un edificio macizo y sobrio… pero al entrar nos sumergimos en un interior elegante y esplendoroso.

 Sin duda le sirvieron de aprendizaje al Padre Sánchez sus trabajos anteriores en las iglesias del Colegio de San Hermenegildo en Sevilla y la de San Sebastián en Málaga  y, seguramente, también se inspiró en la de las Bernardas de Alcalá de Henares, también de cúpula oval aunque mucho mayor. Pero la de San Antonio de Madrid fue su personal y gran obra y constituyó una gran novedad en la Villa.


  Para tener una excelente visión de las pinturas que cubren la iglesia creo que nada mejor que entrar en este enlace y ver sus imágenes, además de conocer los horarios del culto y los que, desde hace un año afortunadamente, tienen para visitas de lunes a sábado de 10,30 a 14,00 (donativo de 2 euros para los fines de la Hermandad) y el teléfono de información  para visitas de grupos
91 522 37 74.

Las pinturas murales que, como hemos dicho, la decoran en su totalidad, son de varios de los artistas más acreditados de la época: el madrileño Francisco de Rizzi (1608-1685), el asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685) y el napolitano Luca Giordano (1634-1705).


 


A los primeros se deben los murales de los santos portugueses, como Santa Julia, San Dámaso, San Fructuoso, la venerable Beatriz de Silva, Santa Sabina etc. y también  la parte central de la bóveda donde San Antonio la Virgen y el Niño, sobre nubes y entre multitud de ángeles, escenifican  una escena en la que la Virgen ocupa el lugar preferente mientras el Niño se dirige hacia San Antonio que le espera con los brazos abiertos. 

 Cambio de nombre del Hospital e Iglesia


 A finales del siglo XVII, independizada ya Portugal desde 1640, la Reina doña Mariana, viuda de Felipe IV y madre de Carlos II, decidió ceder el uso del Hospital  al séquito de católicos enfermos y peregrinos  alemanes que vinieron a Madrid acompañando a la reina doña Mariana de Neoburgo casada en segundas nupcias con Carlos II en 1689. Así que desde esa fecha tanto el Hospital como la Iglesia pasaron a denominarse de San Antonio de los Alemanes
 

Cuando Lucas Jordán (1634-1705) llegó a Madrid en 1692 llamado por Carlos II,   las pinturas de la cúpula habían sufrido desperfectos que él reparó e incluso modificó algún detalle de la misma, pues él quería realizar una esceneografía barroca en la parte de la iglesia que aún quedaba por decorar y que era la zona que, por debajo de las cornisas, está interrumpida por los altares y las tribunas. Así que ocupó esos salteados espacios  con historias de los milagros de la vida de San Antonio, hechas a modo de tapices: la predicación a los peces, la curación del pie al adolescente que pegó a su madre; el milagro eucarístico de la mula de Tortosa; el castigo y curación del falso ciego; la calma de la tempestad, la curación del niño tullido en Sicilia  y el del bebé que habló recién nacido para devolver la honra a su madre. 

Y bajo estos milagros representó Jordán a varios Santos Reyes y Reinas de Alemania, España, Hungría, Francia y Bohemia. Todos ellos en postura sedente, vestidos con toda majestad, mirando hacia la gran escena de la cúpula como si estuvieran en un celestial espacio teatral. En su selección hay un elemento común, todos son de la época medieval y se distinguieron por su lucha contra los enemigos de la fe católica. 

Santísimo Cristo del Socorro, autor anónimo

Pero, además de estos bellísimos frescos, hay más joyas artísticas en San Antonio, como son los seis óleos que presiden los seis altares inferiores. Podemos admirar unas majestuosas Santa Isabel de Hungría y Santa Engracia de Eugenio Caxes, y las monumentales escenas de San Carlos Borromeo, la de San Joaquín y Santa Ana con la Virgen y un expresivo Calvario, todas de Lucas Jordán.

 También es de destacar el soberbio retablo mayor, realizado a mediados del siglo XVIII  con una espléndida talla de San Antonio de  Manuel Pereira (Oporto1588- Madrid1683) que también es el autor de la que luce en la portada de la iglesia.





Foto obtenida del blog Pessoas en Madrid, de Antonio Iraizoz, San Antonio de Lisboa y Padua II

La iglesia tiene una cripta donde se enterraba a los enfermos que morían en el hospital y así lo deseaban. En ella  se encuentran enterradas dos infantas de Castilla, doña Berenguela y doña Constanza, que anteriormente estuvieron en Santo Domingo el Real, pero al ser derribado aquel gran Monasterio,  pasaron a la iglesia de San Antonio.
Sus lápidas tienen las siguientes leyendas:
“Sa.Sa. Infanta Doña Berenguela, hija del rey don Alfonso X el Sabio titulado emperador, nació en 1256 y debió morir el 1276”
“Sa.Sa. Infanta doña Constanza, hija de don Fernando IV el emplazado, y de doña Constanza de Portugal; debió morir en 1321, a los cinco o seis años de edad”. 
Actualmente es visitable y en ella se encuentran los restos del Santo Padre Poveda, fundador de las Teresianas del que ha realizado una escultura en bronce  el artista madrileño Pedro Requejo Novoa (1964) autor, entre otras muchas obras, del Don Quijote y Sancho junto a la casa natal de Cervantes en Alcalá de Henares.

 

 Pero no termina aquí la historia de esta esquina verdaderamente notable... La Santa, Pontificia y Real Hermandad del Refugio y Piedad, que en 2014/2015 celebra su cuarto centenario, está desde el 10 de Febrero de 1702 y por una Real Orden de Felipe V, unida a este venerable espacio, como veremos en el próximo post.


.La Iglesia de San Antonio fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional el 26 de julio de 1973,

Bibliografía consultada

CORRAL, J. DEL, El Padre Bernardino de Antequera y los fundadores del Refugio. Hermandad del Refugio, Madrid 1998

COSSIO Y GÓMEZ -ACEBO, M. Santa , Pontifica y Real Hermandad del Refugio y Piedad de Madrid, 1615-1915. BN


GULLÓN E YTURRIAGA, J.M. Conde de Tepa. Santa, Pontificia y Real Hermandad del Refugio y Piedad de Madrid,  Hermandad del Refugio  1995

LÓPEZ DÍAZ-OTAZU, A.Mª., El Beato Pedro Poveda y la Hermandad del Refugio. Madrid, Narcea 1995
PAJARÓN SOTOMAYOR,M, San Antonio de los Alemanes, Real Hermandad del Refugio, 1977.

SAINZ DE ROBLES, F.C.”El Refugio”, Madrid, Espasa-Calpe S.A. 1980, Tomo IV p. 1321




Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons









jueves, 5 de mayo de 2011

Madrid 2 de Mayo (2)


GOYA EN LA FLORIDA

Sigo con el recorrido en torno al Cementerio de La Florida ...Y lo primero recordar que este nombre de la Florida le viene a toda la zona de una huerta situada en la hoy conocida como Montaña del Príncipe Pío y que, junto a la colina sobre la que se asienta el Palacio Real, ha sido siempre una de las cotas más altas y con uno de los mejores panoramas de la ciudad. En 1613, su primer propietario el conde de Auñón se la vendió al Cardenal de Toledo Don Bernardo de Rojas y Sandoval que construyó una casa de campo en ella. En el plano De Witt (hacia 1635) ya se aprecia esta propiedad.


Posteriormente pasó por varias manos, como las del duque de Lerma, los jesuítas, el marqués de Camarasa etc. y cuando Texeira, en 1647, realizó su imprescindible plano ya la había adquirido, junto con otras huertas lindantes, don Francisco de Moura que la convirtió en una suntuosa residencia palaciega, ampliada y embellecida cuando obtuvo el título de marqués de Castel-Rodrigo. Así es como aparece en una pintura conservada en el Museo Municipal de Madrid - copia del original existente en una colección privada de Italia - bajo el título de "La Montaña con el Palacio de Castel-Rodrigo", sin duda una de las más importantes construcciones del Madrid de la época.



Cuando falleció el marqués la heredó su hija doña Leonor de Moura la cual murió sin descendencia por lo que pasó a su hermana doña Juana de Moura casada con el Príncipe Pío de Saboya...del que le vino el nombre por el que conocemos La Montaña... En la escritura que posteriormente se hizo al adquirirla Carlos IV en 1792 se la denominaba "Casa-Palacio de Campo"...y el lugar empezó a denominarse Real Sitio de la Florida y fue nuevamente ampliada por el Rey con terrenos próximos, entre ellos la finca de la Moncloa


Pues bien esta zona tan singular ha sido también favorecida con la inmensa suerte de que uno de los más grandes pintores españoles y universales, don Francisco de Goya, la inmortalizara en dos pinturas emblemáticas: Los fusilamientos del 3 de Mayo y el fresco de la bóveda de la Ermita de San Antonio de La Florida bajo la cual reposa, según podemos leer en una de las grandes lápidas de piedra que se yerguen junto al cementerio



Así que atravesamos las vías del tren por una decorada pasarela, contemplando a los lejos la silueta del Palacio Real



y tras el parque (que a mi juicio necesita un buen repaso) llamado de la Bombilla ya vemos las inconfundibles siluetas de las dos ermitas gemelas (una para el culto otra para Museo)...







a las que contempla un relajado Goya que imagino con que gusto se iría un rato a tomarse la rica sidra y el rico pollo de La Casa Mingo...





Y allí mismo está el río, nuestro río Manzanares, a quien don Francisco amó y ensalzó, no se burló de él, al contrario, le inmortalizó en cuadros inolvidables del Madrid que le tocó vivir...y que seguiremos viendo


Datos obtenidos en: Guía del Plano de Texeira de Mª Isabel Gea, 2ª edición, p.136
y San Antonio de la Florida, de Mariano Juberías Ochoa, en el tomo V, p. 1661 de la enciclopedia de Madrid, Ayto, de Madrid 1979

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