Mostrando las entradas para la consulta Góngora ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Góngora ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

martes, 3 de junio de 2014

Alcalá de Henares, universal (10ª)




Escalera imperial cubierta por cúpula barroca elíptica

Exposición de Góngora hasta finales de junio

Muchas buenas sorpresas hay en Alcalá de Henares en esta primavera... y entre ellas voy a destacar la exposición que sobre el gran Góngora ha montado la Universidad, en torno a los claustros de la actual Facultad de Filología  en el antiguo Colegio de  San José de los Caracciolos (s. XVII)

Este nombre tan italiano procede de dos hermanos, Francisco y Fabricio Caracciolo,  fundadores en Nápoles, a finales del XVI, del instituto de "Clérigos Regulares Menores", junto con san Agustín de Adorno y que posteriormente se convirtió en orden religiosa. En las primeras décadas del XVII Francisco Caracciolo llega a Alcalá de Henares y se inicia la construcción de un Colegio para los clérigos  dedicado a san José.

Patio de la Morera
 



 Dos claustro separados por una airosa escalera imperial cubierta por una cúpula barroca elíptica y una amplia iglesia. La invasión francesa causa innumerables destrozos en el bello edificio y a partir de ahí pierde su función docente y empieza a tener destinos tan diferentes como cárcel o cuartel...En 1984 pasa a manos municipales y se destina la parte de las huertas a Archivo Municipal y la iglesia y el colegio a la Universidad tras una cuidada y esmerada restauración. 

 


Conocer este bello recinto, recorrer sus claustros, ver sus dos patios, el de la Morera y el de la Fuente, y subir su elegantísima escalera merece sobradamente el entrar de lunes a viernes   y además conocer y visualizar muchas cosas sobre Góngora. Saber, por ejemplo que:

 "Cervantes elogió a Góngora otorgándole la llave de la poesía. En la historia de la Literatura hay poetas de los que puede decirse con rotundidad que cambiaron la forma de crear y de leer. Uno de ellos fue Góngora, quien escribió más de 400 composiciones empleando las más diversas estrofas y formas poéticas (...) Desde las primeras décadas del siglo XVII, don Luis comenzó a ser imitado de un modo masivo, tanto en Europa como en América, y su influencia se prolongó hasta bien entrado el XVIII"










" La llamada Generación del 27, por razones que aún hoy se debaten, comienza a rescatar a Góngora. Los actos conmemorativos del tercer centenario de su muerte (1927) no sólo dan título a un grupo literario, sino que suponen un acicate para la publicación de numerosos estudios (...) que constituyen la más importante recepción crítica y creativa de don Luis en el siglo XX (...) Entre los poetas vivos cautivados por Góngora podemos citar a García Baena, Gimferrer, Clemntson o Caballero Bonald"


 










Colegio de San José de los Caracciolos. Facultad de Filosofía y Letras. Calle de la Trinidad 3-5

Hasta el 29 de junio 2014 

Horario de lunes a viernes  de 9,00 a 20,00


 Secretaria de Extensión Universitaria  91 885 41 57/2418

jueves, 5 de febrero de 2015

CÓRDOBA MÁGICA 5


CÓRDOBA




































La emoción de entrar a temprana hora en la Mezquita, sin apenas gente, en respetuoso silencio y caminar por ella despaciosamente, dejándose envolver por su magia y su historia, es toda una experiencia






Así comprendes mejor lo que nos dice Muñoz Molina (*), que la Mezquita es un espacio sagrado y el mihrad un ámbito  desnudo donde sólo hay luz y palabras escritas que sugieren con fuerza la presencia divina que sólo puede representarse por el absoluto vacío... es una puerta que nos conduce a otro mundo diferente. 

Trescientos veinte quintales de piezas de vidrio azul, negro, blanco, amarillo y púrpura cubiertos a veces de una fina capa de oro, y teselas doradas sobre fondo azul componen, en una gran labor de pura artesanía, los dibujos de vegetaciones abstractas y los versículos del Corán.

Las obras de la Mezquita se iniciaron en el 785 y su última ampliación fue en el 987, bajo Almanzor. 













 


Cuando Fernando III conquistó Córdoba, en 1236,  la mezquita fue convertida en Catedral, pero tan sólo se ubicaron en ella alguna capillas laterales que no modificaron apenas  su espacio interior. 




Foto cedida por www.ferfoto.es

Me he vuelto a encontrar aquí con la bella imagen pintada de la Virgen de la Antigua, que se cree es anterior a 1612 y que acaba de ser restaurada


Pero "En el siglo XVI, el cabildo, solicitó permiso al emperador Carlos I para derribar las naves centrales y elevar sobre ellas el nuevo edificio de la catedral. El Emperador que no había estado nunca en Córdoba, lo concedió, imaginando vagamente que sólo se destruiría una ruina musulmana semejante a tantas otras que aún quedaban en su reino. Sólo cuando viajó a la ciudad y vio con sus propios ojos la mezquita se arrepintió de su error, pero ya era demasiado tarde. Cuentan que dijo  a los canónigos, aterrorizado por la destrucción  de la que también él era cómplice: ¨Yo no sabía que era esto, pues de haberlo sabido no habría permitido que se tocase lo antiguo, porque hacéis lo que se puede hacer y lo que hay en cualquier parte, y habéis deshecho lo que era singular en el mundo" (**)




Córdoba fue hasta el siglo  XII la más poblada, la más rica y la más culta ciudad de Europa..."Alma del tiempo y espada del olvido" como escribió el cordobés Luis de Góngora que aquí está enterrado, en la capilla de san Esteban y san Bartolomé (y de quien vimos en junio pasado una exposición muy interesante en Alcalá de Henares)








Góngora (Córdoba 1561-1627) "A Córdoba"

Mezquita-Catedral. De lunes a sábado inclusive, de 8,30 a 9,30 horas, salvo en los días  en los que se realicen celebraciones extraordinarias, se podrá visitar gratuitamente, pero de forma individual y en silencio. En este horario no se permite la entrada de grupos.

(*)  "Granada de los Omeyas. Antonio Muñoz Molina Capítulo VI "El bosque de los símbolos"
(**) En el mismo capítulo pp 157/158


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

domingo, 22 de septiembre de 2013

Museo del Traje y la muñeca Nancy




LA MUÑECA NANCY EN EL MUSEO DEL TRAJE

El próximo jueves dia 26 de septiembre se inaugura  en el Museo del Traje de Madrid una exposición en torno de la muñeca Nancy que "cumple" 45 años ...Es decir, nació en 1968...el mítico año en el que tantos cambios se dieron aportó también un cambio de mentalidad en el diseño de las muñecas ideadas en España y que triunfaban por el mundo...De "regalo de cumple" 25 prestigiosos creadores españoles de la Asociación Creadores de Moda de España (ACME) le han diseñado y confeccionado un modelo cada uno...


Nancy, que quizá se llamó así por la hija de Frank Sinatra...
Antes de ella, en las décadas de los 40-50, las afortunadas niñas españolas que podían jugar con una buena muñeca, paseaban a su Mariquita Pérez...Ella tenía una tienda propia en la calle Serrano  nº 8,  en cuyos grandes escaparates se mostraban para "pasmo" de niñas y mamás todo su variadisimo "ajuar" y "accesorios" ...que también se hacían  iguales para sus privilegiadas poseedoras...

Merece la pena leer la curiosa historia de su creación por una mujer inteligente e imaginativa, doña Leonor Coello, que decidió vestir a una muñeca igual que a su pequeña hija...algo que a nadie se le había ocurrido hasta entonces... Eligieron su nombre y su apellido un grupo de amigos de su esposo, don Manuel de Góngora redactor-jefe de la revista  "Blanco y Negro", entre los que se encontraba Torcuato Luca de Tena que también escribió su "biografía" y aventuras (bajo el seudónimo de "Juan Cuentista") y una pegadiza música con su nombre le compuso el maestro Jacinto Guerrero...


Octubre de 1949. Una niña de seis años pasea por los jardines del Retiro con su Gisela vestida de gitana
 Menos "glamurosa" (y por eso menos cara) fue la muñeca Gisela que nació en 1943 también ideada por una mujer, la joven catalana Carmen Cervera Giralt que fue la primera que le pudo hacer "competencia" a Mariquita, alcanzando también mucha fama a través de programas de la radio y de canciones a ella dedicadas. Gisela era como una niña española sonriente y regordeta pero con un bonito nombre alemán. 

 
Nancy 




Nancy llegó en 1968 y marcó una clara diferencia con las dos anteriores...Ya era otra época y Nancy ya no era una niña de 3 o 4 años sino una dulce y vital jovencita con un vestuario acorde y juvenil...Su éxito fue enorme. Y su precio mucho más asequible. Es una de las creaciones de "Famosa" las del "famoso" villancico " Las muñecas de Famosa se dirigen al portal"...

Nancy se disfrazaba con máscara y todo

Y algunas animosas mamás también le hicieron bonitos trajes...para ir a la Feria de Abril de Sevilla





Entre medias, en marzo de 1959, habia aparecido en EEUU "Barbie"...que ya era toda una mujer...pero en un formato pequeño que desde el primer momento resultó como la modelo perfecta de las pasarelas de moda  soñada por tantas niñas... También fue una madre, Ruth Handler, su creadora y le puso el nombre de su pequeña hija: Bárbara. Y arrasó.

Barbie siempre de fiesta y tan contenta



 En el Museo del Traje están todas ellas y hace unos años se celebró otra gran exposición para la muñeca "Barbie" a la que, en su condición de gran modelo, han vestido los mejores modistos del mundo...




En fin, que es una exposición a la que iremos juntas muchas abuelas, hijas y nietas... Y en la que aprovecharemos para recorrer una vez  más este interesantísimo Museo y así disfrutar y captar las variables, fugaces y fascinantes modas que tienen un capítulo muy especial en la historia de la humanidad y que dependen de muchas variables pero, muy directamente, de la cultura y los avances sociales de cada país...



Nota.- Museo del Traje. Avda, Juan de Herrera 2. Telef, 91 5504700


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.



domingo, 17 de marzo de 2013

Pontejos cien años en Madrid

PLAZA DE PONTEJOS



Desde la Plaza de Pontejos mirando hacia la Puerta del Sol: a la izquierda, el edificio conocido como "Casa de Cordero" en cuya planta de calle está el famoso Almacén de "Pontejos"


 


Pontejos está a escasos metros de la Puerta del Sol, pero es otro mundo. Es una pequeña plaza que concentra tanta historia madrileña que necesitaría un libro extenso para contarla... porque, entre otras anécdotas,  por aquí estaban las famosas gradas de aquella gran iglesia de San Felipe (de 1547) que se ganaron el merecido título del "mentidero de la Villa" donde, hasta lo más oculto, se sabía... Así lo afirmó Góngora  en las conocidas estrofas dedicadas al asesinato del marqués de Villamediana una noche de agosto de 1622 en la calle Mayor: "Mentidero de Madrid, decidnos: ¿quién mató al conde?..."

Iglesia y convento de San Felipe el Real. Ilustración litografica de J. Cebrián  y dibujo de J. Avrial para la obra de J. Amador de los Ríos y J. de la Rada y Delgado Historia de la Villa y Corte de Madrid. Madrid  1863  
 
Al poco tiempo del derribo de San Felipe, en 1838, su solar se cubrió con un gran edificio que albergaba seis viviendas, de lo mejorcito de Madrid,  con todos los adelantos de la época. Construido por el arquitecto Juan José Sánchez Salvador (de 1842 a 1845) por encargo de don Santiago Alonso Cordero (de donde le vino el nombre a la casa) su fachada principal daba a la calle Mayor y la posterior  a una plaza recoleta, que ocupó el lugar del magnífico claustro de la iglesia y que se adornó con la Fuente que antes había estado en la Puerta del Sol y en la del Celenque.  

"En 1849 se instaló en esta Plaza la Fuente dedicada al Corregidor de Madrid don Joaquín Vízcaíno, Marqués Viudo de Pontejos. Se rehabilitó y recuperó el ámbito urbano en 1994, siendo alcade de Madrid don José María Álvarez del Manzano y López del Hierro"




 Y todo se dedicó al Marqués Viudo de Pontejos, don Joaquin Vizcaino (1790.1840), alcalde y corregidor de Madrid, de 1834 al 36, que introdujo  mejoras tan necesarias como la elaboración de un mapa topográfico de la Villa, la reforma de   la numeración de las calles abandonando el sistema de identificación por "manzanas", empedró muchas de las polvorientas calles, y se preocupó de sus habitantes más desfavorecidos. Todo un personaje que se merece mayor conocimiento por parte de los madrileños que, después de su muerte, le dedicaron una plaza, una calle, un busto en una fuente y una escultura de cuerpo entero en la PLaza de las Descalzas como fundador de la 1ª Caja de Ahorros de España inaugurada en 1839

Por entonces ya estaba allí, detrás de la Real Casa de Correos, la Real Casa de Postas,  proyectada en 1795, en estilo neoclásico,  por el arquitecto Juan Pedro Arnal. Más tarde quedó como servicio de telégrafos y se instaló el llamado Cuartel de Zaragoza... Actualmente pertenece a la Comunidad de Madrid

Se construyeron también en la plaza varios buenos edificios para vecinos, un hotel y las plantas bajas se poblaron de tiendas...que, finalmente, han sido las que le han otorgado una personalidad especial y le han hecho "famosa".




Porque a día de hoy si hay que comprar puntillas, tiras bordadas, guipures, tapacosturas, pasamanería, tapicería, borlas, flecos, galones, cordones, macramés, bistueria, broches,  botones de color y tamaño dificiles, revistas especializadas de ganchillo o encaje de bolillos, punto, o todo lo necesario para hacer un cuadro de punto de cruz o de petit point... Y todo ello a buen precio ¿A dónde ir?...Cualquier profesional de la costura o mujer "enterada" te dirá que "¡A Pontejos!"...y con eso está dicho todo...



Entrar en la tienda, tras contemplar sus escaparates de madera, tan afortunadamente conservados, es entrar en otro tiempo y volver a otra forma de comprar...pidiendo el número o la vez en sus largos mostradores y esperando paciente - con alguna que otra discusión por si alguien "se cuela"  - a que te toque el turno y entonces, ya situada en primera fila,  empezar a pedir, y entonces ves como los dependientes se mueven eficaces y veloces entre miles de cajitas, perfectamente numeradas, en estanterías organizadas con un increíble orden, y entre grandes albunes con puntillas, entredoses, tapacosturas, cintas, rodilleras, coderas... Es casi imposible no encontrar lo que buscas...



El sistema de cobro también es especial...te hacen la cuenta en el mismo papel del envoltorio y con un pequeño tike numerado vas a una de las dos cajas a pagar y recoger tu compra y te entregan el justificante del pago con todos los datos necesarios en otro pequeño tike, es decir sin desperdicio de papel... Todo funciona a la perfección...No hay ordenadores, al menos a la vista, cada empleado sabe sin una duda todo lo que hay, y eso es un encanto más... el vendedor y el cliente se miran y hablan sin máquinas por medio...aunque seguro que las oficinas estarán informatizadas para mover semejante volumen de compras y ventas...



¿Y qué decir de los botones en sus grandes ruedas giratorias de madera tan famosas, donde en perfecta formación encuentras desde del mas sencillo al mas sofisticado y en todos los colores...?


EL otro dia pregunté cuanto tiempo llevaba allí la tienda y me contestaron que el proximo dia 1 de mayo hará 100 años que se abrió al público...  Otro de los más eficaces dependientes comentaba que llevaba allí 30 y también se ven muchos jóvenes aprendiendo con todo afán a moverse por este mundo de productos que, en otros tiempos, se encuadraban dentro de la llamada "quincallería"...



Y como "todo está en los libros" consulto una de esas "joyas" que hacen entrañable mi biblioteca y leo en "Establecimientos tradicionales madrileños" (Tomo 1º segunda reimpresión de mayo 1981) editado por la Cámara Oficial de Comercio e industria de Madrid, un artículo de Sabina Luisa Diez Moreno, titulado "De compras por Pontejos"

Ella nos cuenta que  el primero mercero de esta Plaza fue don Ángel Caso  que puso en la fachada de su tienda "Casa fundada en 1860". Luego  animó a venir a su sobrino Antonio Ubillos, un joven guipuzcoano que llegó a Madrid para trabajar como aprendiz en la mercería de su tío. Ubillos de simple mozo de la tienda y a fuerza de trabajo  y tesón logró en 1911 instalarse por cuenta propia, en la misma plaza, enfrente de la tienda de su tio,  en un  local de la Casa Cordero, una taberna con fachada de madera.  Tras dos años de laboriosas obras surgió esta nueva tienda que se anunciaba como "Novedades, bordados y encajes". En el año 1914  Antonio Ubillos casó con una hija de Ángel Caso y el negocio se convirtió en comunidad familiar de propietarios y bienes y después en sociedad anónima. 

Don Antonio perdió a su único hijo en la guerra civil y decidió entonces dejar como sucesor a su yerno Máximo Rueda que mantuvo su nombre de Ubillos en la tienda del esquinazo, que es la que conserva la tradición y que ahora dirige otro Máximo Rueda nieto del fundador. Los otros establecientos de la plaza se han modernizado y aunque siguen siendo mercerías han cambiado sus sistemas de venta, lo cual, a mi gusto, les ha hecho perder encanto.




Y por si fuera poco, el mejor novelista que ha tenido Madrid, don Benito Pérez Galdós, situó en este lugar la casa de los Santa Cruz, donde vivía el hombre que robó el corazon y el sentido a Fortunata y a Jacinta... dos  mujeres muy diferentes  pero con una pasión común: el irresponsable,  egoista  y mujeriego Juanito Santa Cruz...

"Los de Santa Cruz vivían en su casa propia de la calle de Pontejos, dando frente a la plazuela del mismo nombre (...) Ocupaban los dueños el principal, que era inmenso, con doce balcones a la calle y mucha comodidad interior (...) Tan apegada era la buena señora al terruño de su arrabal nativo,  que para ella no vivía en Madrid quien no oyera por la mañana  el ruido cóncavo de las cubas de los aguadores de la fuente de Pontejos (...) quien no oyera las campanadas del reloj de la Casa de Correos, tan claras como si estuvieran dentro de la casa..." (cap. VI, III)



Esta era la casa de los Santa Cruz, y la planta "principal" es donde está el mirador
 

En los Episodios Nacionales, en el titulado Los Ayacuchos, que se desarrolla entre 1840 y 1843, en el capítulo XX, el protagonista Fernando Calpena, en una carta dirigida a su madre, le comenta que ha comido con  los Regentes (don Baldomero Espartero y su esposa) y que también estaba invitado don Santiago Alonso Cordero, a quien define como: "un hombre risueño y frescote, con cara de obispo, de maneras algo encogidas, en armonía con el traje castizo de su tierra, de hablar concreto, ceñido a los asuntos. Se enriqueció como usted sabe en el acarreo de suministros, y hoy es uno de los primeros capitalistas de Madrid. Ha comprado el solar de San Felipe, inmenso ejido polvoroso, para construir en él una casa que allá se irá con El Escorial en grandeza, y será la octava maravilla de la Corte. Da pena ver las tristes ruinas, el despedazado claustro, los escombros del mentidero y las covachas."

Antiguo grabado del desaparecido claustro del convento de San Felipe
Nota.. Ambos grabados de San Felipe se han obtenido del volumen 4 de "Madrid. Su historia, Sus gentes. Sus pueblos" de Espasa Calpe, S.A.. 1993.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

lunes, 16 de febrero de 2015

Córdoba mágica...y 7

CÓRDOBA

































Me he despedido de Córdoba, en este último viaje, consciente de lo mucho que he dejado por ver, de lo qué hace años sí disfruté y  ya se va desdibujando en el recuerdo...Medina Azahara, las Ermitas, los Patios en flor, muchas de sus inolvidables Plazas, el Parador de la Arruzafa enclavado en el mismo espacio donde Abderramán I construyó un Palacio a imagen del suyo de Damasco ... y me propongo firmemente regresar.





Termino ahora esta serie evocando el inesperado descubrimiento, en lo que fue barrio de la judería, de la Capilla mudéjar de la Iglesia de san Bartolomé,  una pequeña iglesia que allá por el siglo XIV, cuando los cristianos ocuparon el barrio, quedó inacabada y a la que más tarde se agregó una capilla funeraria que es la que ahora podemos admirar.


 Este es el espacio que ocupaba la nave principal de la iglesia (al fondo un altar barroco en su recuerdo) y a la izquierda en el suelo un capitel romano del s. I d.d.C. y a la derecha la arcada de entrada a la capilla con dos columnas cuyos capiteles son respectivamente uno romano de orden jónico y otro emiral de orden corintio.

En 1953 el arquitecto Rafael de la Hoz llevo a cabo la restauración de este espacio, resguardando la palmera, al recuperar el nivel del suelo,  con un entrelazado de chino al modo cordobés



Portada de la Capilla








El otro recuerdo, que no quiero dejar de evocar, es el de la inigualable Plaza del Potro







Aquí nació, vivió y murió Julio Romero de Torres





El 10 de Mayo de 1930, al atardecer, moría el que “pintó a la mujer morena/ con los ojos de misterio/ y el alma llena de pena”... y la noticia de su muerte recorrió Córdoba como un largo sollozo. La ciudad entera se vistió de luto y tuvo un entierro impresionante, con su paleta y sus pinceles sobre el ataúd llevado en hombros, bajo una lluvia de flores arrojados desde todos los balcones. Veintiséis automóviles lo seguían cargados de coronas, con emotivos mensajes salidos del corazón de sus amigos de toda España, de poetas, literatos, cantaores y toreros, como los de sus famosas tertulias madrileñas, con Ramón Pérez de Ayala, Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, Manuel y Antonio Machado, Ortega y Gasset, Sebastián Miranda, Valle Inclán, Solana, Gómez de la Serna, Juan Belmonte... Al pie del Cristo de los Faroles - que tantas veces había pintado - se detuvo el cortejo con gran silencio mientras la violinista valenciana Cristeta Goñi, interpretaba la Reverie de Schumnnn




Maruja López "la chiquita piconera"







“La Chiquita piconera” fue el último cuadro que pintó Julio Romero de Torres (1874-1930)  ya mortalmente enfermo en el mismo año de su muerte... pero la leyenda, cantada y transmitida en coplas, tuvo más fuerza  y cantó unos amores imposibles entre el pintor y la bella modelo...

"Y cuando de noche/ Córdoba dormía/ y era como un llanto la fuente del Potro/una voz decía: ¡Mi chiquita piconera/ mi piconera chiquita/ esa carita de cera/ a mi el sentio me quita/ Te voy pintando y pintando/al laito de un brasero/ y a la vez me estoy quemando/ de lo mucho que te quiero/ ¡Várgame San Rafael,/ tener el agua tan cerca/ y no poderla beber!”



El tema de la prostitución, ya representado en otros cuadros, aparece aquí encarnado en la joven mujer, sentada al anochecer en el puerta de su humilde casa, en la ribera del río que se adivina al fondo de la puerta abierta, inclinada sobre el brasero de cobre, con la badila en su mano derecha y sus torneadas piernas cubiertas por caras medias de seda, sujetas por ligas color naranja y calzada con impecables zapatos de tacón de tonos cobrizos, en duro contraste con la pobreza del resto de su vestuario y entorno. Sus inolvidables ojos, miran al espectador con una clara provocación, pero con una seriedad y una hondura mas cercana a la nostalgia y al desencanto, que a la frivolidad o al vicio. Es una espléndida mujer que espera, un milagro imposible, junto a su brasero de picón.  

Posada del Potro

En esta Plaza del Potro se encuentra también una famosa Posada aquí situada según referencias desde el siglo XIV y que, hasta el pasado siglo, mantuvo su función. La Plaza, declarada como Monumento Arquitéctónico-Artístico y la Posada han servido de inspiracion a Cervantes, Góngora y Quevedo. Desde inicios de los 80 está dedicada a usos de carácter cultural y es visitable.













Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons