
Duero de la montaña y la llanada
Duero de la oración y del sosiego,
Duero de la alta voz precipitada
(de José García Nieto)
Y caminando por la orilla del Duero llegamos a San Saturio...Una tarde preciosa nos acompaña... imposible no recordar los versos del poeta

Pintaría las márgenes del Duero
con el puente, la fábrica, la presa, el lavadero;
y aquel alero, aquel balcón
y aquella casa que parece de cartón
(de Gerardo Diego)
Y así entramos en la cueva que sirvió de refugio y vida a San Saturio, un santo anacoreta venerado en Soria con especial cariño y nombrado su patrón


Y penetramos en su ancho misterio




En el interior de su iglesia, la cúpula nos recuerda a todos los ermitaños que buscaron la paz en el silencio

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido
(de Fray Luis de León)

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