jueves, 25 de febrero de 2010

Si las estatuas hablasen: Bécquer


Los poetas nos descubren el secreto de la cosas


Y por eso se merecen todo nuestro agradecimiento


Romanticismo, amor, añoranza, melancolía...todo eso reflejó en su obra Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)...un poeta sevillano que en sus breves rimas supo condensar todo el amor del mundo...Y Madrid le dedicó un monumento romántico, como no podía ser menos..

Su estatua,
rodeada de jóvenes enamorados que reflejan en un breve estanque,



sus nostalgias de amor


o la magia de ese momento único del encuentro



Todo nos habla en el silencio, en uno de los parque más románticos de Madrid...pese a que su total intimidad se rompió cuando hace años el arroyo Abroñigal que lo limitaba por su fondo se convirtió en la ruidosa M-30...Pero ha sabido sobrevivir y conserva su íntimo corazón intacto...


Precioso pasearlo un domingo de este lluvioso invierno que lo mantiene tan verde y que
se ilumina apenas se asoma un rayo de sol por el cielo azul...



El Parque de la Fuente del Berro, al final de la calle Jorge Juan, tiene sus pavos reales


y sus fuentes que nos dan la bienvenida,




y ahora cuenta con un Centro Cultural acogedor y dinámico insertado en el Parque, en el luegar que hace cuatro siglos había un bello palacete y que merece la pena conocer y disfrutar.
con sus muchas y variadas actividades
y con su bonita cafetería-restaurante rodeada de jardín


Al salir del Parque descubro algo que hoy resulta insólito..una niña subida a un árbol contempla féliz en su mirador privilegiado todo lo que la rodea...quizá ella ya sepa de memoria alguna rima de Bécquer


Centro cultural Quinta del Berro
Calle Enrique D´Almonte, 1 telef. 91 557-08-07






Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

2 comentarios:

LàSü dijo...

¡Qué bonitas fotos!
Uhmm.. Becquer..
¿ y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú...

Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿por qué callé aquél día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?

Y este es el poema preferido de mi madre (:

Me gusta ver las fotos de este blog y las insólitas historias de cada sitio, a cada cual más bello (:

Anónimo dijo...

Si las estatuas hablaran... Y los árboles, y los bancos de los parques... Algunos de esos árboles, en otros parques, aún tiemblan de emoción.¡Cuántas historias de amor enciderran en sus confres misteriosos!

En tu blog transciendo poesía, emoción, rememoranza... ¡amor! No lo pierdas.

Ave.