miércoles, 23 de abril de 2008

De viaje por Galicia: Santiago de Compostela siempre sorprendente


Se avecinan largos puentes de mayo... no son quizá los mejores días para viajar pero, muchas veces, son los únicos disponibles y hay que aprovecharlos con paciencia y sabiduría.


Casi imprescindible llevar alojamiento reservado y una idea más o menos de lo quiere verse, horarios, lugares para comer...Y, sobre todo, no olvidar que una de las mejores virtudes del viaje es hacerlo con tranquilidad.


Un destino maravilloso es Galicia. Galicia es un pozo de sorpresas, no por esperadas y conocidas menos deslumbrantes. Su corazón se encuentra en Santiago de Compostela sin duda. Y hay que evitar un error muy común: estar en Santiago un sólo día. Santiago hay que pasearlo, saborearlo, perderse por sus rúas y sus parques, admirar la belleza de sus muros, entrar con calma en sus venerables monumentos,


disfrutar sus terrazas al aire libre si el tiempo lo permite y si llueve... pasear bajo los soportales...


En plan de aconsejar, aconsejaría hospedarse en el centro para poder disfrutar desde la mañana pronto del encanto de las rúas, de la Catedral solitaria (¡todo un milagro que no debe perderse!) y de la vida que late en la música de los excelentes músicos callejeros que ocupan estratégicas esquinas...


Por ejemplo, el Hotel-Pousada Airas Nunes (nombre de un famoso trovador medieval gallego), a un paso de la Plaza de Platerías y de la Catedral, en la Rua do Vilar 17, puede ser un buen lugar. En la cafetería contigua los ricos desayunos también tienen nombres de trovadores gallegos: Bernal de Bonaval, Joham Zorro... Ellos “trovaban” en las cortes del rey castellano Alfonso X el Sabio y en la de su yerno, el rey de Portugal, Alfonso III.


Todo el mundo que llega a Santiago visita la catedral, pero no muchos visitan la cripta que existe bajo el Pórtico de la Gloria (¡que decir que no se haya dicho de semejante maravilla!), y merece la pena hacerlo, pues además de su arquitectura románica en ella están expuestos los instrumentos musicales, todos de cuerda, que portan los 24 ancianos del Pórtico. De los 21 instrumentos diferentes se han reproducido 19 (dos son irreconocibles)… Ha sido un gran reto para musicólogos, artesanos, historiadores e intérpretes, pues con estos instrumentos se tocaba la música sacra de aquellos siglos, de los cuales no nos ha quedado más testimonio que esta silenciosa, pero perfecta, orquesta de piedra. (pinchar para ampliar)

También es conveniente visitar el Museo Catedralicio y el claustro.

aquí podremos admirar la reconstrucción del pétreo Coro que hizo el Maestro Mateo para la Catedral y la soberbia Capilla de las Reliquias y el Panteón de los Reyes.

Una buena comida, puede hacerse cerca del Hotel (calle Raiña 24) en el restaurante Casa Camilo, buenos productos, buenos cocineros y buena atención, con una razonable relación calidad-precio. Después de comer...una siesta o un buen paseo por los Parques de Santiago.


Imprescindible el de La Alameda, con el Paseo de la Herradura que tiene sin duda la perspectiva más bella que pueda tener un paseo: la gloriosa fachada del Obradoiro,


Pero también monumentos como el dedicado a la gran Rosalía de Castro

y un cariñoso y simpático recuerdo a unas antiguas vecinas de la zona que todos los días paseaban por este lugar... y que ahora, las jóvenes visitantes acompañan unos instantes para llevarse un recuerdo original




Pero Santiago tiene otros Parques, como el de Santo Domingo de Bonaval con magnífica iglesia incluida, que no hay que dejar de pasear

Tomando Santiago como "base" podemos recorrer otros muchos lugares, ... pero sin olvidar que, para muchos, ha sido, y sigue siendo, la meta de su peregrinar por el Camino. Algún día contaré aquí cuanta belleza vi en el Camino antes de llegar a Santiago...





3 comentarios:

Martín dijo...

Este bello reportaje de Santiago tiene que haberlo hecho una persona gallega.

Santiago, a mi juicio, además delo dicho, es un lugar de nostalgias.

Anónimo dijo...

Galcia, qué delícia. Es lo primero que me viene a la mente, cuando he repasado texto y fotos de la autora. Una vez más, tiene razón: estas ciudades son para ver con las primeras luces; sus fotos, como a mí me gustan, con muy pocas personas, pues interesa retener monumentos y paisajes urbano o rurales. Las personas anónimas, pues eso, estamos todos de paso, y no me gusta retener su alma para siempre en mi álbum particular. Una vez más, magnífico reportaje, y mi más cordial enhorabuena.

karen dijo...
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