domingo, 23 de agosto de 2015

Si las estatuas hablasen: Catalina de Inglaterra


Catalina de Aragón reina de Inglaterra




Alcalá de Henares no cesa de sorprendernos,  paseando sus calles y plazas descubrimos el sabor de la historia. Así, en la sin par Plaza de San Bernardo, junto a la verja que la separa del Palacio Arzobispal, frente al antiguo convento de la Madre de Dios (actual Museo Arqueológico Regional)  y a la izquierda de la iglesia de San Bernardo




 se alza una escultura  sencilla y entrañable…una joven casi una niña que tiene muchas cosas que contarnos... 




 Ella se llamaba Catalina y nació en ese Palacio Arzobispal que está a sus espaldas un 16 de diciembre de 1485.  Fue la última hija de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Se llevaba 15 años de su hermana mayor Isabel (1470), y entre ambas estaban Juan, el ansiado heredero (1478), Juana (1479) y María (1482). Cuando nació Catalina, su madre tenía 34 años y estaban en plena conquista del Reino de Granada, con lo cual pasó sus primeros años en el campamento de Santa Fé y a partir de 1492 en el palacio de la Alhambra, cuyo bello recuerdo le acompañó siempre.

En este Palacio de los Arzobispos de Toledo nació Catalina de Aragón reina de Inglaterra. El Excmo. ayuntamiento de Alcalá de Henares en el V centenario de su nacimiento. 16 diciembre 1985

 La reina Isabel se preocupó mucho de la educación de sus hijas, es decir, no solamente de la del hijo varón, algo nada habitual en aquella época y así consiguió, por ejemplo, que todas hablasen el latín culto de las élites europeas y que tan bien utilizaba el rey Fernando.  Para ello la reina había llevado desde Salamanca  a la joven Beatriz Galindo (conocida como “la Latina”) que lo dominaba perfectamente.





Recibió Catalina una educación totalmente renacentista pues hablaba, además del latín, el griego y el francés; estudió música, pintura, dibujo, heráldica, teología e historia. Y era una gran lectora.

Para todos sus hijos los reyes habían proyectado  meditadas y complejas  políticas de alianzas matrimoniales con las principales Cortes de Europa, pensadas sobre todo para neutralizar el poder de Francia su más peligrosa enemiga.

Isabel, la primogénita, casó en 1490 con el Infante portugués Alfonso, del que enviudó al siguiente año; regresó a Castilla pero volvió a Portugal para casarse con el rey Manuel I “el Afortunado”.

Juana y Juan, casaron  con otros dos hermanos: Felipe y Margarita hijos del emperador Maximiliano, de la dinastía de los Habsburgo y de María del Ducado de Borgoña.

María, casó en 1500 con Manuel I de Portugal  ya viudo de su hermana Isabel fallecida en 1498.


Juan de Flandes, Retrato de una infanta, posiblemente Catalina de Aragón a los 11 años (h.1496)Museo Thyssen-Bornemisza




 Catalina estuvo prometida desde los 3 años con Arturo de Inglaterra, Príncipe de Gales y a los 15 embarcó en La Coruña para casarse con él, que tenia 13 y era débil y enfermizo. Catalina, con su porte y majestad, su dulce expresión, sus ojos azules, su piel clara, su pelo rubio que había heredado, además del nombre,  de su inglesa bisabuela materna, Catalina de Lancaster, cautivó al pueblo.

La boda fue el 14 de noviembre de 1501. Pero Arturo, murió cuatro meses después sin haber podido consumar el matrimonio y allí quedó Catalina, en una difícil situación: una princesa viuda de 15 años, sin hijos…


Otro posible retrato de Catalina  hacia 1502, de Michel Sittow. Museo de Kunsthistoriches de Viena

Cinco años estuvo esperando que  decisión se tomaba sobre su destino pues, entre otros temas, el rey inglés no estaba dispuesto a devolver la parte de la cuantiosa dote que ya le había sido entregada… hasta que, finalmente, la comprometieron con Enrique, hermano menor de Arturo y el heredero … pero no se casaron hasta que no murió el Rey Enrique VII, y tras una dispensa del Papa Julio II (por ser viuda de su hermano) se celebró el matrimonio y la coronación con todos los honores en la abadía de Westminster. Ella tenía 24 años y él 17.  Era el año de 1509.

 
Hans Holbein el Joven. Retrato de Enrique VIII (h,1534-36) Museo Thyssen-Bornemisza



 En un principio todo discurrió bien. Enrique era también culto e inteligente… aunque colérico e inestable. Catalina actuó como Regente en sus ausencias y tuvo notables actuaciones políticas y por otra parte se preocupó de mejorar las condiciones de vida de sus súbditos, iniciando campañas de socorro para los más necesitados, mandando plantar muchos árboles frutales, creando escuelas para la educación de los niños, y talleres de bordados para las mujeres. Y el pueblo inglés la quiso sinceramente. Pero el ansiado hijo varón no llegaba, y desgraciadamente, esta era la misión principal de las reinas. Tuvo varios abortos y muertes prematuras de bebés. Y finalmente sólo se logró una hija: María, nacida en 1516 (Fue reina de Inglaterra e Irlanda desde 1553 a 1558, y esposa de Felipe II de España desde 1554 hasta su fallecimiento)

Enrique que quería un heredero varón a toda costa, que además era infiel por naturaleza y estaba en aquel tiempo totalmente  encaprichado de la joven Ana Bolena (dama de su esposa) planteó, a los 17 años de su matrimonio, una anulación del mismo, basándose en que era la viuda de su hermano y en el Levítico del A.T. se condenaba esa unión… Esta anulación  no fue aprobada, en 1529, por el Papa Clemente VII (en parte por la total oposición del sobrino de la reina, el poderoso emperador Carlos V) que terminó excomulgando al rey inglés.   

Catalina de Aragón, 1485-1536 Alcalaína, Infanta de Castilla Reina de Inglaterra Alcalá de Henares 2007.


Por todos los medios, incluso con la intervención de algunos  obispos que le apoyaban, él intentó doblegar a Catalina para que ella reconociera la nulidad de su matrimonio y accediera a retirarse a un convento por propia voluntad y dejar libre el camino…Pero ella no lo consintió. Entonces la obligó a asistir a un humillante juicio, donde ella mantuvo con gran dignidad sus razones y sus derechos…y el rey la despojó de todos sus títulos (excepto el de Princesa viuda de Gales) y la desterró de la Corte, recluyéndola en castillos insalubles y aislados e impidiéndole para siempre ver a su hija María.


Es obra del escultor Manuel González Muñoz y se instaló en el 2007

 En mayo de 1533 el arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer, desobedeciendo al Papa, anula definitivamente  su matrimonio  y Enrique VIII se separa de la obediencia a Roma haciéndose reconocer como Jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra… El 25 de enero de ese mismo año se habia casado con Ana Bolena y el 25 de septiembre nació la hija de ambos, Isabel (que fue reina de Inglaterra desde 1558  a 1603, extinguiéndose con ella la dinastía de los Tudor, al morir sin herederos).

El pueblo, pese a las graves prohibiciones del rey,  aclamaba a Catalina cada vez que la desplazaban de un castillo a otro…mientras insultaban públicamente a Ana Bolena. Todos admiraban la entereza de la reina que “nunca se rindió”. Según Aison Weir, una de las mayores especialistas en la dinastía Tudor, la admiraban y la admiran por "su integridad, su piedad y su coraje".

El 7 de enero de 1536 murió en el castillo de Kimbolton. No se sabe si fue envenenada o fue por un cáncer de corazón. El traslado de su cuerpo a la catedral gótica de Peterboroygh fue una gran manifestación de duelo, pese a la prohibición del rey. Tenía 50 años.

Su testamento y la carta que dejó a su esposo, son conmovedores, por su perdón y su amor… Su última frase es: “finalmente hago este juramento: que mis ojos os desean por encima de todas las cosas”.





La enterraron en una tumba en la que figuran  símbolos de Inglaterra, banderas de Castilla y de Aragón y granadas que recuerdan a su querida ciudad de Granada, y casi siempre hay flores frescas... En letras color oro se escribió: "Katharine  Queen of England"


Foto obtenida en wikipedia.org./wiki/Catalina de Aragón

El paso de los siglos no ha conseguido que su pueblo la olvide y hasta la fecha, todos los años, el 29 de enero se celebra una Misa en su recuerdo con gran afluencia de fieles, y en junio un Festival, en el que ondean, junto a la Inglesa, banderas de España y Alcalá de Henares. El enero de 1986, en el 450 aniversario de su muerte, se puso una placa costeada por los ciudadanos que dice: "una reina amada por el pueblo inglés por su lealtad, piedad, coraje y compasión".

Shakespeare en 1613 (tres años antes de morir) escribió una obra  titulada "Enrique VIII".  Era una obra de "encargo" que le había hecho la reina Isabel antes de fallecer en 1603 y por tanto una obra muy comprometida. Habían pasado muchos años de los hechos sucedidos, pero aún reinaba la dinastía Tudor ya que  Isabel era la hija de Ana Bolena y Enrique VIII (fallecido en 1547)...es decir, aún no se podían decir todas las cosas que habían sucedido claramente...por eso la obra de Shakespeare desmerece de sus otros dramas históricos, es confusa, con demasiados personajes no muy bien  perfilados....salvo Catalina, en cuyo personaje se nota el respeto y la admiración que inspiraba a su autor la reina española, de la cual dejó dicho que era “Reina de todas las reinas y modelo de majestad femenina”.


Este año 2015 una miniserie de seis episodios estrenada por la BBC y titulada "En la corte del lobo", se ha basado, con gran éxito, en la novela de Hilary Mantel que en una entrevista a ABC declaró en 2011 que la idea de escribir sobre Catalina le «surgió hace diez años en la ciudad de Alcalá de Henares, cuando un profesor de la universidad me indicó el lugar de nacimiento de Catalina. Entonces pensé en escribir sobre ella». Sus dos novelas "En la corte del lobo" y "Una reina en el estrado" fueron galardonadas con el Premio Booker en 2009.

Catalina tan respetada y amada en Inglaterra es casi desconocida en España...pero en Alcalá de Henares su imagen nos cuenta...




 Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons




















4 comentarios:

Mercedes dijo...

Un personaje apasionante, ligado a la bella Alcalá, cuyos secretos para la mayoría, tú nos desvelas. Es fantástico conocer la actitud de la reina respecto a la educación de sus hijos... Y por supuesto conocer la historia de Catalina de Inglaterra, y valorarla gracias a ti (y a Alcalá que felizmente instaló su estatua). Gracias por tu trabajo.

Anónimo dijo...

Dos magnificos post me encuentro al regresar de mis largas vacaciones. El de Aranjuez para mi tan evocador de una época feliz en mi vida, y el de la reina de Inglaterra que nació en Alcalá de Henares y de la que tan pocas cosas conocía y sobre todo ese amor que no cesa, pese a los siglos pasados, por ella en Inglaterra. Tu gran curiosidad y tu extensa cultura son admirables. Muchas gracias. Manolo

MariaRosa dijo...

Me alegra mucho Mercedes que te haya interesado y apasionado toda esta historia...Transmitida desde el sencillo monumento que en Alcalá de Henares han dedicado a Catalina, la reina tan amada por el pueblo inglés. Para mi también ha sido apasionante meterme en esta historia.

MariaRosa dijo...

Estupendo regresar de unas largas vacciones y encontrarte con mi blog y sus historias...Te agradezco mucho Manolo tus lecturas y tus comentarios tan elogiosos