domingo, 21 de febrero de 2016

BENITO PÉREZ GALDÓS, SI LAS ESTATUAS PUDIESEN HABLAR (1)


BENITO PÉREZ GALDÓS. SI LAS ESTATUAS PUDIESEN HABLAR




En el Paseo de Fernán Núñez, muy cerca ya de la Rosaleda, nos espera Benito Pérez Galdós (1843-1920), el gran novelista canario enamorado de Madrid...Está serenamente sentado en un sillón, con sus reposabrazos que son leones, sumido ya en la ceguera desde 1913 y con sus manos juntas sobre la manta que le cubre...tal y como solía estar en su casa de la calle Hilarión Eslava

Aún asi asistió a la inauguración de su monumento en el Retiro,  una mañana del 19 de enero de 1919... justo un año antes de su muerte,  rodeado de sus amigos, con emotivo discurso de Serafín Álvarez Quintero y con representación del Ayuntamiento de Madrid...pero no del Gobierno

Foto obtenida en "Guía del Madrid galdosiano" de Miguel García-Posada

 El autor de la escultura fue Victorio Macho, que a sus 32 años se volcó en este monumento en su estudio de las Vistillas de Madrid 




para el admirado y querido escritor, con el que le unió una sincera amistad pese a los años que los separaban ...

 

 Querido y admirado  Galdós por muchos, pero no por todos. Es uno de los vergonzosos casos en que es el propio país del "nominado" para el Nobel de Literatura (en 1904 y en 1912), el que se opone a su concesión y consigue que no se lo den...Una vergüenza nacional. Eso sucedió con el autor de los "Episodios Nacionales", un verdadero monumento a la literatura y a la historia sabiamente combinadas, del que el prestigioso crítico literario José Fernández Montesinos (1847-1972) dejó dicho que la gente había aprendido la reciente Historia de España con los Episodios Nacionales, que abarcan desde 1805, con la batalla de Trafalgar, a 1880 con la muerte de Alfonso XII.






 La novela histórica nació en Europa, y concretamente en Francia después de 1815, quizá por la necesidad que había de "entender" que había pasado entre 1789 y 1820, es decir, después de Napoleón. Y así aparecieron las grandes novelas históricas de Walter Scott (1771-1832) de "Ivanhoe" (en 1819) y "Quentin Durward" (en 1823). Fernando García de Cortázar en una conferencia afirmó que Galdós es el gran novelista de nuestra Historia.

María Zambrano, premio Cervantes 1988, escribió esta obra, centrándose sobre todo en dos personajes femeninos de su admirado Galdós. La Nina de "Misericordia" y Tristana

Y es también don Benito el autor de una gran cantidad de novelas inolvidables, en las que reflejó fielmente a una época y a una ciudad, Madrid, y en las que creó personajes, especialmente los femeninos, por encima de épocas y ciudades... Un autor así se vió privado de ese reconocimiento tan merecido por las estrechas miras de la Iglesia y de los políticos conservadores del momento... 





En este tomo de sus obras completas aparece esta fotografía: "El ultimo retraro de Galdós antes de que perdiera la vista. Alto, garrido, audaz, de finísima sonrisa socarrona,. Tiene algo de un Don Quijote escarmentado que hubiera pactado con Sancho". No aparece el nombre del fotógrafo.






Galdós llegó a Madrid en 1862 y se alojó primeramente en una pensión del segundo piso de la calle de las Fuentes nº 3, una bocacalle de Arenal,

 
 y se enamoró de Madrid e hizo de la ciudad y de sus habitantes su fuente de inspiración y sus libros los han mostrado al mundo...Pero una vez más Madrid no ha estado a la altura de lo que don Benito se merecía por tan gran dedicación. 



Una pequeña calle que une las de Hortaleza y Fuencarral y este monumento en el Retiro (gracias a sus numerosos amigos) es todo lo que la ciudad le ha concedido.

Pero, para sus numerosos lectores, Madrid está lleno de su presencia y en siguientes post haremos alguno de sus inolvidables recorridos


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons













4 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnifico post. Espero impaciente más temas sobre Pérez Galdós. Gracias por trerlo otra vez a mi memoria. Manolo

Anónimo dijo...

Un precioso, necesario, oportuno y merecido homenaje a Galdós. Avellaneda

MariaRosa dijo...

Manolo, es que Pérez Galdós es una fuente de conocimiento sobre Madrid. Una maravilla leerle y seguirle por sus callejeos madrileños

MariaRosa dijo...

Efectivamente Avellaneda, Galdós se merece muchos pero muchos homenajes.