domingo, 7 de febrero de 2016

HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO. SI LAS ESTATUAS PUDIESEN HABLAR

  HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO. SI LAS ESTATUAS PUDIESEN HABLAR


  Seguimos por el Parque del Retiro buscando bellos monumentos  en un lugar tan privilegiado, rodeados de árboles, de estanques y flores.

 


Y hoy me detengo ante uno que tiene tres notables características: la primera estar dedicado a dos famosos hermanos andaluces que escribían "a la limón" todas sus obras... La segunda, que no son ellos los representados,  sino  una alegoría de uno de los temas más constantes en sus obras: la juventud, la alegría de vivir, el amor... Y la tercera es que fue realizada en 1934, también "al alimón", por dos escultores, padre e hijo, Lorenzo y Federico Coullaut-Valera, cuando aún ellos vivían lo cua es un gran detalle
"A Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. El pueblo de Madrid con la colaboración y homenaje de España entera". 



Vemos, tan cercanos, a una  joven mujer en su baranda




y a su enamorado que viene a rondarla.


Serafín y Joaquín nacieron en Utrera (Sevilla). Serafín, el mayor, en 1871, y Joaquín en 1873. Ambos fallecieron en Madrid, el primero en 1938 y el segundo en 1944 y están enterrados en la Sacramental de San Justo, en el Paseo de la Ermita del Santo, junto a la Ermita de San Isidro.


Ermita de San Isidro. Madrid
Instalada la familia en Sevilla, ellos empezaron a trabajar como empleados en Hacienda, pero su vena literaria les llevó a iniciar sus colaboraciones en periódicos y revistas de la ciudad, aunque enseguida se decantaron por el teatro, que fue su verdadera pasión toda la vida.  


Estrenaron precozmente su primera obra en el teatro Cervantes de Sevilla en 1888. Su título "Esgrima y amor", quizá en referencia a su padre que era profesor de esgrima. EL éxito local que consiguieron con esta obra les animó a venir a Madrid y aquí, tras unos años en los que no conseguían encontrar su lugar en este mundo del teatro,  les llegó el éxito en  1897 con un entremés titulado "El ojito derecho", y a partir de ese momento su producción y su fama crecieron como la espuma. Tanto que sus doscientas obras  (entremeses, sainetes, dramas, comedias, zarzuelas...) publicadas por Espasa Calpe, ocuparon 40 volúmenes y se representaban en los mejores teatros con las mejores compañias dentro y fuera de España, siendo traducidas a varios idiomas.


Su lenguaje y sus diálogos les hicieron acreedores de pertenecer a la Real Academia de la Lengua. Escribieron todas sus obras juntos, aunque su personalidad era muy diferente: Serafín conversador, extrovertido y gran relaciones públicas, mientras Joaquin era reservado y callado. Nunca se ha llegado a saber que es lo que cada uno aportaba a la obra, aunque algunos especialistas estiman que Serafín se encargaba de su estructura  y del aspecto estilístico mientras que, el reservado Joaquin, era quien ponía la gracia y escribía los chispeantes diálogos. Estaban tan unidos que cuando Serafín murió, Joaquín seguía firmando las obras con los dos nombres y no se repuso de su pérdida falleciendo seis años después.




 
 Nos detenemos en una de sus obras dramáticas, la "Malvaloca"  que fue una de las que más fama alcanzó entre el público y la crítica. Ellos compusieron esta obra partiendo de una copla que decía: "«Meresía esta serrana/que la fundieran de nuevo/como funden las campanas». La obra se estrenó en Madrid el 6 de Abril de 1912,  interpretada por la gran actriz doña María Guerrero (Madrid 1867-1928) que también interpretó otras obras suyas: "La pena" (1901), "La aventura de los galeotes" (1905, esta obra mereció el premio de la Real Academia a la mejor comedia del año), "Amores y amoríos" (1908), "Las flores" (1908), "La flor de la vida" (1910) y "La zagala" (1912).


 
María Guerrero en "La flor de la vida" de los Hermanos Álvarez Quintero.  Foto obtenida en Wikypedia

Malvaloca es una joven malagueña que huye de un mal ambiente familiar y es victima de un seductor que la abandona cuando ella espera un hijo. Algo que la sociedad de aquel tiempo no perdonaba en la mujer. 

La obra ha sido llevada al cine por Benito Perojo en 1926, Luis Marquina en 1942 y Ramón Torrado en 1954, interpretando el papel de Malvaloca, respectivamente, Lydia Gutierrez, Amparo Rivelles y Paquita Rico. 

También la televisión, en aquel añorado espacio de "Primera fila" y "Estudio 1" de TVE, en 1963 y 1983, programó "Malvaloca" con María Massip y María Kosty respectivamente como protagonistas. 

 
También en Estudio 1 con Alfonso del Real y Lola Herrera se representó "la risa" de los hermanos Quintero (fotografia del libro "Me quedo con lo mejor" de Lola Herera. La Esfera de los libros 2013)

Otro género en el que triunfaron, fue en el "entremés", piezas breves y cómicas que, como suele decirse, "bordaban". Entre todos destacamos   "Ganas de reñir" cuya protagonista, Martirio, tiene el "don" de discutir por discutir sin que nada lo remedie; es el entremés que ha sido más representado y que podemos ver en YouTube, entre otros, protagonizado por María Vidal y Paco Valladares. También son destacables "El cuartito de hora" y  "El ojito derecho" que fue el que les lanzó a la fama cuando se presentó en Madrid. 
 
 Al margen de la gran calidad de su escritura y de su ingenio en la búsqueda de personajes y situaciones, el éxito de los hermanos estaba basado en que sus obras no planteaban conflictos sociales, en una época tan convulsa en España tras el desastre del 98, era un teatro amable y risueño, un canto a la vida en una Andalucía idílica, con un humor siempre hilarante pero correcto, por lo que los espectadores, que acudían a sus obras masivamente, siempre salían satisfechos y contentos

Han sido por todo ello muy apreciados pero también criticados en su época y después, cuando sus obras, en las décadas siguientes a la guerra civil, fueron utilizadas para seguir prolongando la idea de una moral y unas costumbres y de un clima social tan lejano a cualquier problema que, aunque algunas  tuvieron un éxito efímero, pronto cayeron en el más completo olvido.  

Pero aquí está su recuerdo... 







Bibliografía

Gajate García, José. La obra escultórica de Lorenzo y Federico Coullant-Valera. Madrid 1997 

Muy interesante leer esta crítica literaria de los Hermanos Álvarez Quintero 

 Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons


 

4 comentarios:

Mercedes dijo...

Muy buena continuación, María Rosa, de tu serie sobre las estatuas y homenaje a estos autores.
Durante mucho tiempo atravesaba casi todos los días por el Retiro, y pasaba cerca de esta fuente, que me parece ¡preciosa!

Anónimo dijo...

Precioso post el de los hermanos Álvarez Quintero. Recientemente me detuve a contemplarlo, una relajante mañana de este invierno otoñal, y me pareció un monumento precioso. Luego he vuelto a verlo y a recrearme más en sus detalles. Pero ahora, a través de este documentado relato de Maríarosa, que nos introduce en el alma de los dos hermanos que dan origen a este magnífica escultura, el aprecio hacia la obra cobre mayor dimensión. Gracias por una aportación tan valiosa. Avellaneda

MariaRosa dijo...

Es uno de las muchas fuentes y rincones escondidos del Retiro. Gracias Mercedes por tu comentario...¡qué bonito camino atrevesar el Retiro

MariaRosa dijo...

Pues igual te digo Avellaneda, gracias por tu comentario y me alegro que mi relato sobre los Quintero te haya servido para apreciar más este monumento tan especial,