viernes, 27 de enero de 2017

Talavera de la Reina y Juan Ruiz de Luna




Hace unos años, concretamente en 2008, visité varias veces Talavera de la Reina y me pareció una ciudad muy interesante y digna de ser más conocida, pero en mi última visita, la pasada semana, me ha gustado aún más y la he conocido más a fondo gracias a Elena, una guia local que con gran profesionalidad y entusiasmo nos guió, no sólo por sus calles, sino por su historia antigua y por su situación actual, por las muchas cosas conseguidas, y por las que se han perdido, por los proyectos y las aspiraciones... 

Museo Ruiz de Luna

Y entre estas últimas hay una muy ilusionante, que es conseguir de la UNESCO la declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la cerámica de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo, para lo cual ya han dado el primer paso al recibir la mención de Bien de Interés Cultural (BIC), en su categoría de inmaterial, por parte del Gobierno regional, según hemos podido leer en un artículo de La Voz del Tajo firmado por Javier Fernández el 3 de julio de 2015.


Así que casi lo primero que nos paramos a contemplar, junto al Museo Etnográfico (antiguo lagar del Monasterio de Santa Catalina)  situado frente al rio, 


El Monasterio de Santa Catalina, ocupada en un principio por monjes jerónimos, con una bella iglesia dedicada a san Jerónimo titular de la orden. Hoy el conjunto se conoce también como San Prudencio, debido a que alberga una institución con el nombre del santo patrono de Vitoria, pues de allí era el mecenas, don Jacinto Aguirre, que la promovió para refugio de niños pobres en recuerdo de su querido hijo que aquí murió siendo muy niño.

 es el gran mural  de 17 m. de largo, por 3 de ancho, titulado  'A los pescadores artesanales del Tajo y el propio río como fuente de vida',  inaugurado en 2015.





  Compuesto por 1275 azulejos que, en cinco círculos, que enmarcan los ojos del Puente, representan cinco escenas con pescadores talaveranos que durante muchos años vivieron de la pesca, en la cercana orilla del rio, de las especies autóctonas de la zona: el barbo, la boga, la carpa y la trucha y que también aparecen representadas.






El autor es el ceramista Antonio García Cerro, como podemos ver en su firma

Y en el mismo periódico hemos leído que la Asociación de Vecinos 'San Jerónimo' quiere seguir promocionando más murales similares en la ciudad, entre ellos uno dedicado a la fiesta de las Mondas,  para demostrar al mundo la gran belleza de su arte.



En noticias recientes se anuncia que Talavera estrenará, en este año 2017, la presidencia de la Asociación Española de Ciudades de la Cerámica (AECC), que logicamente va a servir para promocionar y reforzar la declaración de la cerámica artística de Talavera y El Puente del Arzobispo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO.


 Este mural promovido por la AVV "San Jerónimo" es un homenaje al Tajo "como fuente de vida" y a los pescadores que hasta finales del siglo XX vivieron gracias a los peces del río. En recuerdo de familias como: Los Gorrillas, Carboneros, Cristos, Cebollanos, Morenos, Palancarejos, Rendos...y generaciones de pescadores de cañas y otras artes de pesca. Talavera. Primavera de 2015.

 
Origen de la cerámica

Leemos en un interesante libro dedicado al azulejo en el comercio madrileño (editado por la Cámara de Comercio e Industria de Madrid en 1989), en la introducción histórica de Natacha Seseña, que:
La idea de combinar azulejos vidriados con ladrillo u otro elemento de fábrica arquitectónica se remonta en España al siglo XII. Gracias a la influencia islámica, España se benefició de una norma que la enriqueció, de manera distintiva, desde el punto de vista de la arquitectura en particular y de la cultura en general. Se aplicará la cerámica a la arquitectura, ya sea en solerías, aforros de paredes o techos, o en la propia fachada. Esa costumbre es cosa que sucede primero entre los árabes del norte de África, porque la ausencia de mármoles y de otras piedras les llevaron a pensar en esta solución suntuaria y práctica a la vez. Barro vidriado es lo que significa azulejo en árabe. La costumbre, como en casi todos los capítulos de la cerámica medieval, irradia desde España al resto de Europa (...) En los alfares de Málaga y en el taller real de la dinastia nazarí de Granada se labraron algunas de las piezas más bellas de las artes suntuarias de Europa, como el gran azulejo de "Fortuny" del Instituto deValencia de Don Juan en Madrid. (...)
La cerámica talaverana 

Su momento de esplendor  llegó con el encargo que les hizo Felipe II de toda la azulejería del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

El refectorio de los frailes jerónimos en el Monasterio
 


 Y así pudo decir Lope de Vega en el siglo XVII, al hablar de las lozas de Talavera, que Son limpias y cuestan poco.

Pero a esta época de esplendor de Talavera de la Reina siguieron otras en las que casi desapareció estactividad, que sólo se revitalizó cuando providencialmente apareció Juan Ruiz de Luna, nacido en el pueblo toledano de Noez en el año 1863, y que llegó a Talavera cuando tenía 20 años, como decorador y con una gran afición a la fotografía. 

Juan Ruiz de Luna en su Museo


Así descubrió el gran potencial que Talavera tenía acumulado con relación a su famosa cerámica y se volcó en su estudio para lograr su recuperación y devolver el esplendor y la fama de la que había gozado.  Su espíritu empresarial le condujo a crear, en 1908  la empresa “Ruiz de Luna Guijo y Cía. Decoradores cerámicos Talavera de la Reina”.


Respecto a Enrique Guijo es fundamental conocer su trayectoria y el papel tan importante que jugó como Director artístico, y que podremos comprobar pinchando aquí

Esta es la puerta de la primitiva Fábrica que se encontraba en la calle Adalid Meneses con salida a la Plaza del Pan, desde 1914, y donde además de todo lo relacionado con la Fábrica estuvo el Museo y una Escuela para enseñar el oficio. 
  
Talleres de la Fábrica de los Ruiz de Luna. Del Archivo Ruiz de Luna, en el libro de "El azulejo en el comercio de Madrid"

Una de las obras más notables de Ruiz de Luna, en 1917, es este retablo de 6 m. de alto, inspirado en un monumento funerario del XVI, dedicado a Santiago, y por el que le fue concedido el Diploma de Honor de la Exposición Nacional de Artes Decorativas celebrado en Madrid en 1920.





Ese mismo año es nombrado "Hijo adoptivo" de Talavera de la Reina y en 1923 forma parte de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, y en 1925 Alfonso XIII le nombró Caballero de la Orden Civil de Alfonso XII. También se le concedió la Cruz de Alfonso X y la Medalla al Trabajo en 1944. 
  En 1943 se publica su Historia de la Cerámica de Talavera publicada por la Editora Nacional, obra realizada en colaboración con el Rvdo padre D. Diodoro Vaca Gonzalez.

 Murió en Talavera el 25 de septiembre de 1945, dejando todo en mano de tres de sus hijos que continuaron dignamente su trayectoria durante 16 años.
 
Esta es otra pieza notable del Museo, procedente del cercano pueblo de Velada. El llamado "Peinador del Palacio de Velada" en el Palacio de los Duques de Altamira y marqueses de Velada, en el cual la cerámica cubria techo, suelo y paredes, en una pequeña estancia pensada para aislarse y meditar. En este Palacio y en el de Arenas de San Pedro  pasaron largas temporadas Don Luis de Borbón y su esposa Maria Teresa de Vallabriga y aquí nació la Condesa de Chinchón.
  Llegó al Museo en 1972

Fue el propio Ruiz de Luna el que inició este Museo, pues él mismo se había dedicado a coleccionar cuantas piezas de cerámica y loza antiguas encontraba, con lo cual este lugar es una gran exhibición de la más bella cerámica en todas sus manifestaciones.


 Actualmente se encuentra en el antiguo Convento e Iglesia de San Agustín el Viejo que data de 1620, y que fue construída según las trazas de Fray Lorenzo de San Nicolás, autor de "Arte y uso de la arquitectura". Desde 1788 el convento fue abandonado por los frailes y pasó a distintos usos, hasta que desde 1977 ha pasado a ser el digno marco de la gran colección particular del gran ceramista, con valiosas piezas de la alfareria toledana, desde los siglos XVI al XVII del esplendor, al de su "resurrección" a finales del XIX.

 Pero la cerámica inunda todo en Talavera... desde el precioso Kiosko de la Música



a la asombrosa Basílica de Nuestra Señora del Prado



 De la cual hablaremos más detalladamente otro día.

 Y no puedo resistirme a recomendar una visita al precioso Museo de Artes Decorativas de Madrid (calle Montalbán 12)

Vitrina de cerámica de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo


 La cerámica y los pintores fauvistas

Y por último, como coincidencia y curiosidad, precisamente ayer visité en Mapfre-Recoletos  la luminosa exposición sobre los pintores fauvistas que, lamentablemente, termina este próximo domingo,

"Restaurante de la Machine en Bougival" de Vlaminck

 y en una pequeña sala me encontré con una sorpresa, al menos para mí, y es que, según oportuna cartela,
Entre 1906 y 1907, los fauves se dedicaron con pasión a la decoración de piezas de cerámica por iniciativa de Vollard que, fiel a su estrategia de promoción de obras de arte contemporáneo sobre soportes reproducibles, los puso en contacto con el ceramista André Metthey. En estas obras los fauvistas desarrollaron, con un sentido especificamente decorativo, los temas y estilos que dominaban su pintura de aquel período (...) Más de un centenar de estas piezas fueron expuestas en el Salon d´Automne de 1907. Pese a que la iniciativa no tuvo el éxito comercial esperado, estimuló la renovacion de la cerámica como soporte artístico y abrió un diálogo entre ceramistas y pintores que se intensificaría a lo largo del siglo XX.

"Mujer acodada" de Jaen Puy, 1906 (16 azulejos)

El jarrón estrecho y alto  es de Derain de 1906 y el más grande de Vlaminck con decorado estilizado de aves y vegetales

El jarrón negro es de Vlaminck y el blanco de Matisse de 1907


Otros post de Talavera de la Reina de 2008 : sobre la cerámica
y sobre la ciudad


 Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

3 comentarios:

María Ignacia dijo...

Me ha dejado emocionada este reportaje tuyo sobre la cerámica Talaverana, porque, aparte de que la cerámica me fascina y voy visitando los museos donde se conserva como el del Marqués de Dos Aguas en Valencia y haciendo fotos por los restaurantes y tiendas de Madrid donde sirve de publicidad a sus comercios, mi madre tenía jarrones antiguos grandes de Talavera, preciosísimos y he vivido mi infancia y juventud, entre ellos, viéndolos todos los días. Volveré a visitar Talavera que es una ciudad que me gusta mucho. Mil felicidades, Mariarosa, por este artículo que resalta uno de los valores artísticos más impresionantes de nuestro pueblo.

MariaRosa dijo...

Pues vas a disfrutar Maria Ignacia un montón en el Museo de Ruiz de Luna. Es una belleza. ¡Y qué recuerdo tan bonito el que tienes de esos jarrones talaveranos que tenía tu madre! Los objetos que nos rodean tiene mucha importancia a lo largo de nuestra vida... cierras los ojos y los evocas con nitidez y te traen un montón de vivencias. Gracias por tu grato comentario.

Anónimo dijo...

Un gran reportaje con muchísima información y muy acertadas fotos. Enhorabuena, Manolo