miércoles, 21 de abril de 2010

Un Monasterio, un río, una bodega, un pueblo...


El viernes 26 de marzo la lluvia nos dio un respiro para una preciosa escapada por la provincia de Valladolid, tan interesante y llena de contrastes...museos y ruinas romanas, bodegas, castillos, pueblos de leyenda, monasterios, un Canal que quería llegar al mar...



En esta ocasión nos hemos dirigido al Monasterio de Santa María de Valbuena, cisterciense del siglo XII y actualmente sede de la Fundación de las Edades del Hombre...Un gran Monasterio que se inició con toda la austeridad benedictina y enseguida pasó a pertenecer al Cister (1151) con la misma sobriedad para que nada distrajera en la oración.



Los años le fueron también transformando y así han aparecido recientemente pinturas góticas del s. XIII.





Después le alcanzó el Renacimiento en su claustro superior...



pero al que asoma la humilde espadaña de los cistercienses con las tres campanas de distinto tamaño y a distinta altura




y el gran Barroco del XVIII sobre todo en su retablo mayor



Nada más salir y siguiendo su cerca de piedra nos acercamos el Duero y a un encantador camino para recorrer junto a él un reposado senderismo...¡¡todo un lujo!!







Una comida de lo más agradable en un restaurante al que también se puede ir andando desde el Monasterio y que muy oportunamente se llama "La Espadaña"



Y después ¿qué cosa mejor se puede hacer en la Ribera del Duero que ir a ver una bodega y probar el rico vino? La bodega elegida es la de Comenge en Curiel del Duero y es muy interesante la visita...



pero la belleza del paisaje exterior, con el sol saliendo entre las nubes e iluminando las tieras llenas de vides, emociona...



Desde la terraza y los grandes ventanales de la bodega vemos también el cercano castillo de Peñafiel como una aparición



y frente a él el castillo roquero de Curiel que parece inaccesible, pero donde nos dicen han instalado un hotel de lujo...aunque el mayor debe ser la visión que desde él se domina.




Y como gran remate la visita a la iglesia de Santa María



en este pueblo de Curiel que fue de frontera y muy importante, para caer luego en el olvido y la soledad...Pero sus vecinos han sabido reaccionar y han conseguido salvar una de las diez iglesias con las que contaban, precisamente la que tiene un magnífico artesonado




que junto al gran retablo de otra que estaba en ruinas han formado un conjunto verdaderamente digno de visitarse



(Para ampliar las fotos pinchar sobre ellas)

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez más nuestra cronista oficial nos pasea por tierras de Castilla y nos introduce en la belleza serena de una zona en la que el arte se confunde con la naturaleza y la naturaleza se convierte en arte.
La pluma (o el ordenador) de Mariarosa consigue que lo aparentemente senillo, lo cotidiano, lo que siempre estuvo ahí sin que reparásemos en ello, alcance ella belleza cósmica que urge ir a contemplar sin mayor dilación.

Anónimo dijo...
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