domingo, 4 de marzo de 2012

Esquinas madrileñas (2º)


Seguimos buscando esquinas originales con fachadas diferentes donde se prendan las miradas de los que saben mirar... esas esquinas que hacen que una ciudad sea inolvidable...Y emprendemos un paseo, como siempre tranquilo y con la cámara de fotos en la mano, por un lugar casi siempre lleno de tráfico y de gente...En el cruce de la calle Goya, con la de Conde de Peñalver y la tan castiza de Alcalá...Menos mal que es una temprana mañana nublada de domingo donde, incluso, he podido captar una imagen poco habitual de un andén de Metro totalmente vacío...


Enseguida veo lo que andaba buscando

Esta esquina-torre tan poco común, y que no es única, pues son dos torres las que rematan las fachadas de los 5 edificios construídos en este solar triangular entre Goya, Alcalá y Gral. Díaz Porlier y que, como podemos apreciar mirando las fotografias, son muy similares pero diferentes en la disposición de sus motivos decorativos



Esta es la torre que hace esquina de Goya con Alcalá


Y esta la de Alcalá con Gral Díaz Porlier

La primera acoge en su planta de calle y primer piso a la famosa cervecería Santa Bárbara


El 17 de octubre de 1815 se concedió la licencia de fabricación de la cerveza Santa Bárbara en la calle de Hortaleza nº 2 de Madrid y en el año 1900 se abrió el primer despacho de cerveza en la propia fábrica. En Abril de 1947 se inauguró la Cruz Blanca de la calle Alcalá 149, ubicada en el edificio conocido como Casa de las Bolas proyectado por el arquitecto Julián Marín en la última década del siglo XIX y de construcción neo-mudéjar. Se cree que la decoración estaba influída por la cercanía de la antigua Plaza de Toros situada a la altura del Palacio de los Deportes

(En 1966 se abrió la Cerveceria Santa Bárbara, de la misma cadena, en la Plaza de Santa Bárbara que visitamos en el anterior post)

En la otra torre, en la esquina de Alcalá con la calle General Díaz Porlier, se ubica la entidad Sabadell Atlántico.


Julián Marín es un arquitecto digno de mayor conocimiento, que intervino activamente en la construcción del espacio conocido como "Madrid Moderno", una nueva forma de viviendas unifamiliares, que se construyeron en una zona de La Guindalera (entre el Paseo de Ronda - actual Francisco Silvela - y Ventas) en los años 1890-92, en unos terrenos de su propiedad. En la fase construida por el propio Julián Marín, el remate de las esquinas son torreones mudéjares muy similares a los de la citada Casa de las Bolas, conservandose algunos de ellos en la calle Roma.



Para ver y conocer más a fondo el desarrollo de estas edificaciones y el papel de don Julián Marín pinchar aquí



Al parecer también donó 10.000 metros cuadrados para la Fundación Caldeiro y colaboró estrechamente con su amigo Alberto Aguilera en la construccion del Asilo de Santa Cristina en la Moncloa inaugurado en 1895. Fue desgraciadamente destruido durante la guerra civil y en su recuerdo se alza un templete con una imagen de la Virgen.


Fue pues un profesional muy comprometido con las clases más desfavorecidas pues las viviendas del Madrid Moderno eran muy baratas en relación con el espacio interior disponible, incluido un pequeño jardín delantero y uno en la parte trasera. La actual Avenida de los Toreros llevó su nombre hasta 1953 en el que fue sustiuido En cambio se conserva el de su mujer en la calle Rafaela Bonilla.

Pues seguiremos caminando...

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.



4 comentarios:

Mercedes dijo...

Precioso paseo María Rosa,
me ha gustado especialmente porque describes calles cercanas a mi barrio, que siempre me gusta volver a recorrer.
Seguiremos atentos a tus "esquinas", tan bonitas.

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena! Para los que vivimos lejos de nuestro querido Madrid, tu blog es una oportunidad única de pasearlo con detalle. Qué interesante tu mirada.
Gracias

Anónimo dijo...

Siempre insólita esa mirada profunda a lo que todos vemos sin contemplar. La Biblia alaba a los que tienen ojos para ver, virtud poco común. Menos mal que podemos compartir la visión certera de unos ojos tan receptivos a las maravillas de Madrid. Gracias por ello.

Avellaneda

MariaRosa dijo...

Es verdad, como dice Avellaneda (cuyo cariñoso comentario ya echaba de menos) que vemos muchas cosas sin contemplarlas...Yo procuro mirar, contemplar y admirar y "contagiar" mi devoción por Madrid...
Espero Mercedes que te sigan gustando las esquinas que voy mirando...
Y para quien vive lejos de Madrid, "de nuestro querido Madrid" espero que estas esquinas le alegren la nostalgia...