lunes, 27 de febrero de 2017

Zumarraga y Legazpi

Zumarraga, en la provincia de Guipúzcoa, se encuentra  en el valle del Alto Urola, junto a otros tres municipios, muy característicos: Urretxu, villa medieval, Ezkio-Itsaso, de ambiente rural y Legazpi valle del hierro.



Allí nació, en 1502, Miguel López de Legazpi, colonizador de las islas Filipinas y fundador de Manila, donde falleció en 1572.


Estación de Legazpi. Correspondencia con la Historia. Miguel López de Legazpi.

  El 16 de abril de 2015, Metro de Madrid inició una colaboración con la Real Academia de la Historia, para difundir la figura y la historia de los personajes que dan nombre a las estaciones de la red, en las cuales se han instalado paneles informativos con sus biografías, que pueden ser leídas en su totalidad en este enlace.

 Así que cuando el otro día entré en la estación de Metro de Legazpi, y leí que había sido bautizado en la parroquia de Santa María de la Antigua  de su villa natal, inmediatamente evoqué la gran impresión que nos causó esta preciosa ermita, conocida como "La catedral de las ermitas", y en cuanto llegué a casa busqué las fotos que hice cuando estuve por allí... muy pocas por cierto, porque son de la época de la fotografía analógica, cuando siempre llevabamos en la maleta varios carretes pero íbamos pendientes de no hacer demasiadas fotos para tener para todo el viaje...

Y conservo el oportuno folleto que nos facilitaron en Turismo, donde nos cuentan que:
Es su extraordinario interior, de piedra y madera, el que sirvió de base para considerarla Monumento Histórico-Artistico Nacional. Su rústica construcción, todo un bosque de roble, atrae la mirada del visitante hacia la cubierta, vigas, tirantes, antepecho, tornapuntas, todas ellas adornadas por motivos geométricos, cabezas femeninas, y utensilios que forman parte de la cultura vasca.



 Silenciosa guardiana del valle desde tiempos lejanos, aún hoy en día sigue transmitiendo a sus visitantes el asombro por su inigualable belleza interior.


 Su aspecto delata su función como lugar de culto en siglos anteriores al s. XVI (1576) en el que dejó de ser punto de referencia importante al trasladarse la vida parroquial al núcleo urbano

 

 La patrona de la Villa, Santa María de Zumarraga, situada en el altar mayor.

Por su situación dominante y su austero y sencillo exterior se cree fue construída sobre un antiguo fuerte defensivo del siglo XII. Las primeras noticias de la iglesia datan del año 1366 y fue la parroquia del pueblo hasta 1576. 
 
El día 2 de julio, con motivo de la festividad de Santa Isabel, se celebra una romería en la que los vecinos de la zona suben hasta la ermita y, al finalizar la misa, se baila ante el altar la antigua Danza de las Espadas, la conocida Ezpatadantza de Zumarraga

 

 En su porticada Plaza Mayor se alza el monumento a Legazpi, inaugurado el 2 de octubre de 1897, obra del gran escultor Aniceto Marinas (Segovia, 1866 - Madrid, 1953)  y de los fundidores Masriera y Capins. 

Legazpi y Urdaneta y el "Galeón de Manila" 

 Una de las muchas consecuencias de la llegada de Legazpi y de Andrés de Urdaneta (tio de Legazpi, cosmógrafo, explorador y religioso agustino, nacido en Odizia h. 1508 y fallecido en ciudad de México en 1565) a Filipinas, fue que Urdaneta descubrió y documentó  la ruta a través del océano Pacífico, desde Filipinas hasta Acapulco. La línea Manila-Acapulco-Manila fue una de las rutas comerciales más largas de la historia, y funcionó durante dos siglos y medio. El último barco zarpó de Acapulco en 1815

Posteriormente las mercancías orientales del Galeón de Manila desembarcadas en Acapulco, eran a su vez transportadas por tierra hasta Veracruz, donde se embarcaban en las Flotas de Indias rumbo a España. 

  .Casi 50 años después de la muerte de Cristóbal Colón, los galeones de Manila finalmente cumplieron su sueño de navegar rumbo al oeste para llegar a Asia a fin de beneficiarse del rico comercio con el océano Índico.

  Y es emocionante comprobar como la cerámica española de Talavera llegó a México, concretamente a Puebla y a Cholula y allí prendió dentro de la tradición cerámica que ya existía en ambas ciudades y fue enriquecida, tanto por las propias aportaciones como por las que llegaron a Acapulco procedentes de China en el galeón de Manila. El resultado fue verdaderamente espectacular. Los siglos han pasado, tantas cosas han cambiado en el mundo, pero la cerámica de Talavera de la Reina sigue allí vigente. Tuvimos ocasión de verlo en Madrid en una magnífica exposición en 2008 en el Museo de América, titulada "Talaveras de Puebla".


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