miércoles, 3 de octubre de 2012

Guadalajara, un descubrimiento (6º)

Restos mudéjares de la Iglesia de San Gil
 En el siglo XVII  los Mendoza se alejaron definitivamente de Guadalajara, trasladándose a la Corte de Madrid, lo cual, unido a otros muchos avatares, como la guerra  de Sucesión a comienzos del XVIII cuando los ejércitos austriacos que defendían el derecho al trono español del archiduque austriaco atacaron y saquearon Guadalajara, y más tarde la Guerra de la Independencia en la que el ejército de Napoleón se adueñó de la ciudad en 1808 y la devastó en su huida en 1813 y después las desgraciadas guerras carlistas cuyas columnas  la atravesaron  dejando su estela de destrucciones, y más tarde las sucesivas desamortizaciones y como remate la desgraciada guerra civil dejaron la ciudad y su extensa provincia casi sumidas en  la ruina y el olvido...

Con el tiempo y luchando muy duro han logrado sus habitantes salir de tan penosa situación  y aunque se han cometido  errores  aún conserva Guadalajara un rico caudal de sorpresas algunas de las cuales vamos a ver...

Plano esquemático de la ciudad y algunos sus princiaples monumentos

A pocos metros del Palacio del Infantado ya encontramos dos muy notables.

(b) La iglesia de Santiago, una verdadera sorpresa porque no te esperas tanta belleza tras el sencillo muro de su entrada

Fachada de la Iglesia que estaba adosada al monasterio de Santa Clara

Iglesia de Santiago, en estilo gótico-mudéjar
(X) Y un poco más adelante, en la acera de enfrente, una de las primeras edificaciones renacentistas castellanas mandada construir por don Antonio de Mendoza en 1510.  

Don Antonio de Mendoza fue hijo del primer duque del Infantado  y al regresar de la guerra de Granada decidió construirse su propio Palacio, en el nuevo estilo renacentista muy patrocinado por su tio el Cardenal Mendoza


El gran patio diseñado por el arquitecto Lorenzo Vázquez

El enorme escudo imperial de Carlos V
A cada lado de la puerta de acceso al Palacio una rica y original decoración a base armaduras y trofeos militares

Preciosa azulejería sevillana rodea (pincipios del  s. XX)  el claustro y la escalera
 Haciendo ángulo con su fachada principal, y compartiendo el íntimo jardín delantero, Alonso de Covarrubias diseñó por encargo de la sobrina y heredera de don Antonio, doña Brianda de Mendoza y Luna,   una gran iglesia de la que aún  puede admirarse su preciosa fachada 
Al fondo el Palacio y a la izquierda la Iglesia

Doña Brianda convirtió el Palacio de su tio en convento y mandó edificar al lado una gran Iglesia... actualmente sólo podemos disfrutar de esta magnífica fachada plateresca... La modificación del interior fue una de esas desafortunadas intervenciones que todo lo trastocó...aunque  aún puede contemplarse el sepulcro de su fundadora diseñado también por Covarrubias

(c) La iglesia de San Gil era una de las muchas iglesias mudéjares que entre los siglos XII y XV existían en la ciudad... Casi todas han desaparecido y de la de San Gil sólo nos resta el muro externo del ábside...aquí se reunía el Concejo y se elegían los cargos del ayuntamiento  durante la Edad Media... Tenía muchas obras de arte y ricas capillas... Hoy sus ruinas están pegada a un edificio muy moderno...pero al menos podemos evocarla...



 

(X) El conocido como Palacio de la Cotilla se construyó a principios del XVII sobre el solar  de doña Inés de la Cotilla una rica mujer del siglo anterior. En el XIX lo ocuparon los marqueses de Villamejor, padres del conde de Romanones. Uno de sus salones, de 60 metros cuadrados y una altura de 4 m.,  fue cubierto con un papel especial decorado a mano y traído desde China que hace de este salón algo verdaderamente único. Se representa la vida entera de un pueblo chino con casi 400 figuras


Fachada del Palacio

Pinturas representando la vida de un pueblo durante la dinastía Qing


(f) La próxima sorpresa es la capilla de Luis de Lucena (Guadalajara 1491-Roma 1552)


San Miguel de Guadalajara. Por  Genaro Pérez Villaamil, 1842. Litrografia de J.Jacottet. Estamapa 302 x 390 mm. Papel, 385 x 550 mm. "España artística y monumental: Vistas y descripciones de los sitios y monumentos mas notables de España" París 1842









En esta foto podemos observar, comparando con la litografía anterior,  como quedó aislada la capilla de don LUis de Lucena, al derribar, en 1887, la Iglesia de San Miguel (¿Por qué sería?)  Al fondo la torre de la Concatedral de Santa María

 Curiosamente él mandó construir esta capilla en ladrillo de puro estilo mudéjar aunque su forma recuerda más bien una pequeña fortaleza, donde dispuso su enterramiento... pero al fallecer en Roma su deseo no se cumplió y está enterrado allí en la iglesia de Santa María del Poppolo.


Su interior  no corresponde a este estilo y nos sorprende  con su forma y sus pinturas debidas a Rómulo Cincinnato basadas en el AT, especialmente en el Rey Salomón y su templo y en las Virtudes Cardinales


La capilla es a la vez un pequeño e interesante Museo donde se muestran restos de otras iglesias destruídas, como las yeserías de la capilla de los Orozco en San Gil,de finales del XV


Y esculturas yacentes como la de doña Mencía de Núñez del siglo XVI



Desde el piso superior de la Capilla de Luis de Lucena, al que se accede por breve escalera de caracol, con un balconcillo o tribuna hacia el interior de la capilla, podemos contemplar la concatedral de Santa María


Añadir leyenda
(d)  Uno de los monumentos más antiguos de la ciudad, del siglo XIII que  anteriormente fue la Mezquita Mayor de la ciudad. Tras un pórtico del s. XVI  con columnas del llamado estilo Mendoza se encuentra la clásica fachada de ladrillo y las preciosas puertas de arquitectura mudéjar





(e) Y estamos practicamente al lado de la Torre del Alamín, uno de los mas bonitos rincones de la ciudad, donde se cuenta la historia





con todo el sabor medieval y evocador de la muralla que rodeaba la ciudad y que aquí tenía esta torre albarrana, en el barrio del Alamín, y junto al puente llamado de las Infantas, pues fueron las hijas de Sancho IV y de María de Molina, doña Isabel y doña Beatriz que residían en el Alcazar, las que mandaron construirlo para poder acceder al Monasterio de San Bernardo (hoy desaparecido)




Los dias de vacaciones dedicados a pasear tranquilamente Guadalajara, descubrir la ciudad, leer su historia, hacer fotos y disfrutarla ya acabaron... pero aún queda mucho por seguir descubriendo, como el Fuerte de San Francisco y la cripta-panteón de los Mendoza, y la Iglesia de Santa María Micaela, y el insospechado Panteón de la Duquesa de Sevillano...y sus bonitos parques que merecen ser disfrutados sin prisas... Habrá que esperar un poco para continuar esta serie... para conseguir que nadie pregunte "¿Pero hay cosas que ver en Guadalajara?"


 El libro "Guadalajara ciudad abierta" del equipo Paraninfo, que puede adquirirse en la oficina de Turismo, es un buen compañero para estas rutas por la ciudad.




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